IAG convierte el préstamo de 100 millones a Globalia en un 20% de Air Europa

La operación ha contado con el apoyo del Gobierno pese a que la aerolínea de los Hidalgo debe más de 600 millones de ayudas y créditos públicos

Aviones de Air Europa e Iberia.
Aviones de Air Europa e Iberia.Reuters

IAG, el grupo de aerolíneas al que pertenece Iberia, ha ejercido su opción de canjear el préstamo no garantizado de 100 millones de euros a siete años que otorgó a Globalia el pasado mes de marzo por una participación de un 20% en el capital social de Air Europa, según anunció este martes el grupo en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La toma de esa participación, que convierte a IAG en el segundo accionista de la aerolínea tras la familia Hidalgo a través de Globalia, se ha realizado bajo la condición de que Iberia no intervenga en la gestión de Air Europa y ambas compañías sigan funcionando de forma independiente. Al considerar ese desembolso como una inversión financiera, Iberia no podrá tener representación en el consejo de administración de su participada, según fuentes conocedoras de la operación.

No obstante, Iberia negocia las autorizaciones para hacerse con el 100% de la compañía, en particular, con las autoridades de competencia de Bruselas, aunque también tendrá que contar con el visto bueno de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que domina el consejo de la aerolínea tras rescatarla con ayudas públicas de más de 600 millones de euros. El consejero delegado del grupo IAG, Luis Gallego, ya adelantó en abril pasado que esa negociación con las autoridades comunitarias puede prolongarse 18 meses, por lo que la fusión no será un hecho hasta finales de 2023 o comienzos de 2024.

IAG y Globalia anunciaron el pasado 17 de marzo un acuerdo por el que el grupo hispanobritánico concedía al holding turístico un préstamo no garantizado de 100 millones de euros a siete años, con la opción de convertirlo en una participación de hasta un 20% en el capital de la aerolínea. Este acuerdo, cuyo objetivo final es que Iberia se haga con la totalidad de Air Europa, está acompañado de un periodo de exclusividad de un año mientras se llevan a cabo las conversaciones. Contempla, a su vez, un derecho a igualar cualquier oferta de terceros por la aerolínea en los próximos tres años, junto con un derecho de salida de Globalia en caso de que esta decida vender Air Europa en cualquier momento en el futuro.

La conversión del préstamo en el 20% del capital se ha producido con el visto bueno del Gobierno, pese a que el principal acreedor de la deuda de casi 1.000 millones de euros que pesa en el balance de Air Europa es el Estado español. La aerolínea de la familia Hidalgo ha recibido una inyección pública de más de 600 millones, entre los créditos por 475 millones de euros del fondo de ayuda a empresas estratégicas que gestiona la SEPI y un préstamo avalado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) por 140 millones. Si la SEPI, por incumplimiento de los pagos, decidiera convertirlos en capital como está previsto en los contratos del rescate, tendría derecho al 95% del capital de la aerolínea, una cláusula que choca con los planes de IAG, salvo que esté dispuesta a asumir la deuda de su participada.

Air Europa acumula una deuda que tendrá casi imposible de afrontar a su vencimiento -el principal vence en el año 2026- tras dos ejercicios críticos desde el estallido de la pandemia. La aerolínea registró unas pérdidas de 304 millones de euros en 2021, acumulables a los 428 millones de números rojos con los que finalizó 2020. La empresa está en causa de disolución con un patrimonio neto negativo por importe de 659,8 millones.

La operación anunciada este martes es el último capítulo de un culebrón corporativo que arrancó en noviembre de 2019 cuando Iberia anunció la compra de Air Europa por 1.000 millones de euros. Con la llegada de la pandemia, la filial de IAG primero redujo su valoración a 500 millones y, posteriormente, abonó una indemnización de 75 millones para romper el contrato original de compraventa y reiniciar las negociaciones desde cero. Pese a todo, IAG sigue defendiendo la importancia de esta fusión para crear un gran centro de operaciones (hub) en el aeropuerto de Madrid-Barajas que pueda competir con otros aeropuertos europeos.

Sobre la firma

Ramón Muñoz

Es periodista de la sección de Economía, especializado en Telecomunicaciones y Transporte. Ha desarrollado su carrera en varios medios como Europa Press, El Mundo y ahora EL PAÍS. Es también autor del libro 'España, destino Tercer Mundo'.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS