El metal de Cádiz clama en la calle mientras patronal y sindicatos siguen enrocados en sus posturas

Las barricadas dan paso a una marcha por las calles en las que se vivieron momentos de cargas policiales

Manifestantes del sector del metal increpan a los antidisturbios de la policía, que estuvieron a punto de cargar, este jueves en Cádiz.Vídeo: MARCOS MORENO/ EPV

La huelga indefinida del sector que afecta a 30.000 trabajadores y 6.000 empresas en Cádiz ha sumado su tercer día con menos barricadas y tensión, los mismos colapsos de tráfico y más declaraciones políticas. Mientras, sindicatos y patronal siguen enrocados en sus posturas, aunque mantienen la negociación. Ante la expectación generada en toda España, el alcalde de la ciudad, Jose María González Kichi cogió un megáfono y, rodeado de televisiones nacionales expectantes, se dirigió enérgico a los manifestantes del metal: “Que se entere toda España, que en Cádiz somos obreros, no delincuentes. Hemos tenido que meter fuego para que en Madrid nos echen cuenta”.

La del jueves fue una madrugada larga en la sede del Consejo Andaluz de Relaciones Laborales (CARL) en Sevilla, donde fueron convocados los sindicatos y los representantes de la Federación de Empresarios del Metal (FEMCA). Tras más de 12 horas de reunión, la patronal se levantó de la mesa, según denunciaron los representantes de los trabajadores, después que se dijeran incapaces de aceptar lo negociado para la renovación del convenio sectorial. Pese a las cesiones que uno y otro lado alegan haber asumido, el principal escollo sigue en la petición sindical de aplicar la subida del 5,4% del IPC a los salarios para este mismo año. “Las empresas no podrían soportar el cambio en las tablas salariales que los sindicatos proponen, supondría la quiebra para la gran mayoría de ellas”, ha asegurado José Muñoz tras el encuentro. Pero secretario de UGT FICA en el Campo de Gibraltar, José Manuel Rodríguez Saucedo asegura que han propuesto “distintas fórmulas” para hacer viable la actualización al IPC que la Femca no ha aceptado. Ambas partes están citadas a una nueva mesa de negociación para esta tarde.

Con sindicatos y patronal acusándose entre ellos de no moverse de su postura, algunas carreteras de la provincia y buena parte de las calles de la capital han vuelto a convertirse en escenario del malestar de miles de trabajadores. Uno de los momentos de mayor tensión se vivió a primera hora de la mañana en Puerto Real, cuando la policía cargó contra unos huelguistas que intentaban cortar el acceso al puente Carranza. Aunque el protagonismo de las protestas ha estado en Cádiz, donde una marcha de miles de empleados ha recorrido la larga distancia que va desde la sede de la Confederación de Empresarios, en la plaza de la Aviación, hasta la sede del PSOE, en el centro. Por el camino, sentadas, aplausos improvisados de algunos vecinos e incluso amagos de cargas policiales.

El alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', muestra su apoyo a los manifestantes del sector del metal este jueves en Cádiz
El alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', muestra su apoyo a los manifestantes del sector del metal este jueves en CádizMarcos Moreno

La aparente casualidad ha hecho que alcalde González fuese al encuentro con los trabajadores justo cuando estos pasaban por el Instituto de Fomento, Empleo y Formación (IFEF) de Cádiz. Allí, tomó el megáfono para definir como “violencia sistemática” los accidentes laborales camuflados como percances domésticos, los bajos sueldos, la emigración o que la “única” salida laboral a la sempiterna crisis industrial de la zona sea el turismo. “Solo vengo a deciros que el Ayuntamiento de Cádiz, estuvo, está y estará con vosotros y con la lucha obrera”, gritó, antes de acabar su discurso ante decenas de medios, muchos de ellos, nacionales. Algunos ya habían sido increpados por algunos de los manifestantes en unos ataques que han acabado condenados por la Asociación de la Prensa de Cádiz.

Después de los dos días de huelga de la semana anterior en la que muchos gaditanos parecían más preocupados del colapso de tráfico que del fondo, los ya tres días de paros de esta semana han conseguido, por fin, trasladar el debate al plano ciudadano y político en una provincia con un 23,16% de paro —según la última Encuesta de Población Activa—, lejos del 14,57% de la media del país. Mientras que el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha llamado este miércoles a la “interlocución” y a la “negociación, el consejero de Hacienda de la Junta de Andalucía, Juan Bravo ha llegado a asegurar que los inversores “no quieren Cádiz por la conflictividad laboral”. En el centro del debate, los propios protagonistas solo tienen claro que no abandonarán la protesta hasta alcanzar un acuerdo de convenio que es solo la cima de un iceberg de desempleo, precariedad y problemas socioeconómicos que asola la provincia desde hace décadas. Y por lo que pueda pasar, Juan Linares, secretario de CCOO de Industria, advierte al que, a su juicio, es el culpable de estas movilizaciones: “Las calles están vivas[…]. La patronal, con la actitud de esta madrugada, será responsable de lo que pase”.

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Trabajadores "atrapados"

J. A. Cañas

La provincia de Cádiz funciona, de facto, como una tricapitalidad compartida en Jerez y Algeciras. Aunque, la huelga indefinida del metal está teniendo un carácter transversal poco común en la zona. Buena parte de los cortes y colapsos se están viviendo en el Campo de Gibraltar, donde el corte de la CA-34 está provocando graves retenciones de entrada y salida a La Línea de Concepción. Una vez garantizada una vía segura para llegar al hospital de esta ciudad, los cortes tienen como víctimas colaterales a los trabajadores transfronterizos que van a trabajar a Gibraltar. “Estamos todos enfadados por la situación. Yo de política no entiendo. Mi política es trabajar mucho. Realmente no sé ni lo que piden, pero ¿qué culpa tenemos los demás?”, denuncia Cristina Sánchez, empresaria dedicada al sector de la limpieza doméstica en el Peñón. 

Desde que comenzaron los cortes, tanto ella como sus otras siete trabajadoras llegan a sus encargos en la Roca con más de dos horas de retraso. “El personal somos todas madres, que además tenemos que recoger a los niños del colegio. Es una pérdida mía como empresa y para mis trabajadoras”, denuncia la mujer. Precisamente a la comisaría de La Línea ha acudido un camionero que denuncia que un sindicalista le agredió en la cabeza al intentar acceder a la empresa de hidrocarburos CLH, situada en el polígono de Guadarranque, en San Roque, según ha adelantado ABC y han confirmado a EL PAÍS fuentes policiales. Las mismas fuentes han asegurado que no han llegado a registrar la denuncia ya que los hechos ocurrieron en una zona que es competencia de la Guardia Civil, por lo que recomendaron al supuesto agredido que se dirigiese al puesto sanroqueño del Instituto Armado. 

Sobre la firma

Jesús A. Cañas

Es corresponsal de EL PAÍS en Cádiz desde 2016. Antes trabajó para periódicos del grupo Vocento. Se licenció en Periodismo por la Universidad de Sevilla y es Máster de Arquitectura y Patrimonio Histórico por la US y el IAPH. En 2019, recibió el premio Cádiz de Periodismo por uno de sus trabajos sobre el narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar.

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