La borrasca ‘Filomena’ desata una batalla política por el alza del precio de la luz

El Gobierno alega que es una subida “coyuntural” y promete abrir una investigación, mientras la oposición le recrimina su doble rasero para combatir la pobreza energética

Nieve en el centro de Madrid por el temporal Filomena.
Nieve en el centro de Madrid por el temporal Filomena.Samuel Sanchez (EL PAÍS)

La borrasca de nieve Filomena no solo ha provocado cortes de carreteras y entrañables estampas navideñas. También ha desatado una batalla política tras dispararse el precio de la luz, rozando máximos históricos de hace dos décadas. El incremento de la demanda por la ola de frío, la escasa aportación de las energías renovables, y los elevados precios del gas natural, del que el mercado español tiene una alta dependencia, han causado que el precio medio de luz se incremente espectacularmente respecto a los mínimos marcados en 2020, lo que puede repercutir en una fuerte subida del recibo de enero. El Gobierno alega que se trata de una subida “puntual” debido a causas “coyunturales” aunque ha prometido abrir una investigación ante posibles “irregularidades” en el mercado eléctrico. Y la oposición en pleno critica la inacción del Ejecutivo de coalición de PSOE y Podemos, reclama medidas urgentes y denuncia el doble rasero a la hora de afrontar la llamada pobreza energética que denunciaban cuando las subidas de la luz se producían con Gobiernos del PP.

La borrasca ha disparado el precio medio diario del mercado mayorista de la luz, el que cuadran las empresas eléctricas a través de una subasta informática. Este viernes se situó en 94,99 euros por megavatio/hora (MWh), el segundo registro histórico más alto después de los 103,76 euros que marcó el 11 de enero de 2002. Y aunque para este sábado, –los precios se negocian con un día de antelación en el mercado mayorista- se ha relajado hasta los 80,66 euros/MWh por ser fin de semana, se trata de unos precios anormalmente altos, ya que se sitúan en más del doble que hace una semana (41,97 euros/MWh) y cerca del triple de la media anual en 2020 (33,98 euros/MWh).

Ese aumento no se traslada íntegramente al recibo de la luz que pagan los consumidores, porque el precio de la electricidad mayorista solo tiene un peso del 35%, correspondiendo el restante 65% a impuestos y a los llamados peajes, con los que se costea el mantenimiento de las redes de suministro. Extrapolando los ocho primeros días de enero de este año y comparándolos con los del año pasado, el recibo de la luz para un consumidor medio (con una potencia contratada de 4,4 kilovatios y un consumo mensual de 250 kilovatios hora), acogido a la tarifa regulada (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) se incrementaría un 28,4%. Pero no es un cálculo exacto ni mucho menos porque depende de la evolución de la ola de frío y de la producción de las distintas fuentes de energía en el resto del mes, según el simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La organización Facua-Consumidores en Acción estima, tomando la misma referencia de la tarifa media del kWh en estos primeros ocho días de enero, que la factura eléctrica del usuario medio se situaría en 83,24 euros, lo que representa un incremento del 22,2% sobre el recibo del año pasado. Esta organización de consumidores ha exigido al Gobierno “que no mire hacia otro lado ante la auténtica salvajada tarifaria que se está produciendo en el mercado eléctrico en plena ola de frío y emprenda medidas regulatorias urgentes para frenar la especulación”.

Y el Gobierno no ha tardado en recoger el guante anunciando, por boca del ministro de Consumo, Alberto Garzón, que ha pedido a la CNMC que investigue “si ha habido irregularidades en el mercado eléctrico”, y anunciando que el Ejecutivo está “buscando soluciones definitivas para una tarifa regulada que proteja especialmente a las familias más vulnerables”. Una tarifa regulada que es la que tienen, entre otros, los consumidores beneficiarios del bono social, un descuento en la factura de la luz para los hogares definidos como vulnerables.

El antiguo Ministerio de Energía ha subrayado que, pese al aumento de enero, el precio de electricidad de 2020 fue un 24% in ferior al de 2019, isodio puntual” debido a diversos “factores coyunturales”, especialmente el incremento del precio del gas, y han recordado que estos precios altos también se están produciendo en otros mercados europeos. Para “aliviar esta situación”, el departamento que dirige Teresa Ribera ha anunciado la liberación de parte de las reservas estratégicas de gas, que se encuentran 80% de su capacidad.

El antiguo Ministerio de Energía ha subrayado que, pese al aumento de enero, el precio de electricidad de 2020 fue un 24% inferior al de 2019, lo que se tradujo en un ahorro para un consumidor doméstico de 118,7 euros en su factura anual de luz, pero sin reseñar que esa reducción se debió también al desplome de los precios internacionales de la energía, en particular del gas, debido a los confinamientos por el coronavirus.

“En 2020 se produjo un desplome del precio del gas, que alcanzó precios de derribo. Y ahora se está disparando ante la ola de frío no solo en Europa sino también en China y Japón, con la agravante de que España es muy dependiente del gas argelino, que ha reducido las entregas a la mitad”, señala Francisco Villaverde, analista del mercado eléctrico.

Críticas de la oposición

Al Gobierno tampoco han tardado en recordarle desde las filas de la oposición casi en pleno las medidas que tanto sus correligionarios de Podemos como de sus socios socialistas, con el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la cabeza, exigían a los Gobiernos del PP cuando se producían fuertes aumentos del recibo, solicitándole una intervención para frenar la “especulación” del mercado eléctrico que ahora niegan.

“Los que no iban a dejar a nadie atrás y presumían de una transición energética justa empiezan el año con un 20% de subida del precio de la electricidad en plena ola de frío, afectando a las familias más vulnerables”, ha resumido el líder del PP, Pablo Casado, en un mensaje en Twitter. En esa línea, PP, Ciudadanos, Vox y hasta EH-Bildu y Compromís han exigido al Gobierno medidas urgentes para frenar el incremento del recibo de la luz como un IVA rebajado o reducir los impuestos especiales que gravan la factura. También han solicitado la comparecencia urgente en el Congreso de los ministros Garzón y Ribera.

Red Eléctrica, el operador de sistema eléctrico participado mayoritariamente por el Estado y que preside la exministra socialista Beatriz Corredor, también ha descartado que se haya producido irregularidad alguna en este aumento de precios. “El precio lo marca un sistema informático que casa las ofertas a nivel europeo y en el que influyen la situación extraordinaria de alta demanda por la ola de frío; la moderada producción de renovables y los precios internacionales del gas. Aun siendo excepcional, no es ningún máximo histórico y está alejado del límite legal del Mercado Ibérico y de los máximos históricos de los países de nuestro entorno donde no hay límite de precios”, ha señalado en su cuenta de Twitter.


Sobre la firma

Ramón Muñoz

Es periodista de la sección de Economía, especializado en Telecomunicaciones y Transporte. Ha desarrollado su carrera en varios medios como Europa Press, El Mundo y ahora EL PAÍS. Es también autor del libro 'España, destino Tercer Mundo'.

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