Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ENTREVISTA

Julie Sweet (Accenture): “Un líder debe ser humilde. Nadie tiene respuestas para todo”

Sweet pilota desde septiembre el gigante de la consultoría y la tecnología. Tras tomar posesión inició una gira para conocer los mayores mercados de la compañía

Julie Sweet, consejera delegada de Accenture.  
Julie Sweet, consejera delegada de Accenture.  

Julie Sweet pilota desde septiembre pasado un gigante de la consultoría y los servicios tecnológicos que da empleo a medio millón de personas y facturó 43.200 millones de dólares en su último ejercicio. Tras ejercer la abogacía en el bufete neoyorquino Cravath, Swaine & Moore, entró en Accenture en 2010 y dirigió durante cuatro años la división norteamericana de la compañía. Sweet (Tustin, California, 1967) está recorriendo el mundo para conocer de cerca los principales mercados donde opera Accenture. En la etapa madrileña de su gira conversó con EL PAÍS sobre cómo las nuevas tecnologías y la igualdad de género están cambiando las empresas.

Pregunta. Accenture se ha marcado como objetivo tener una plantilla paritaria entre hombres y mujeres en 2025. ¿Por qué?

Respuesta. En 2019 alcanzamos un hito importante: tenemos ya un 44% de mujeres, así que nos acercamos a la meta del 50%. Creemos que para ser una empresa guiada por la innovación necesitamos diversidad. La diversidad es fundamental para la innovación. En 2014, cuando creamos nuestra unidad de negocio digital y le dimos un giro a la compañía, decidimos fortalecer nuestro compromiso con la diversidad para estar en mejor disposición de alcanzar nuestros objetivos.

P. ¿Qué medidas han adoptado en esa dirección?

R. Abordamos el objetivo de la paridad en 2025 como cualquier otra prioridad de negocio: con líderes responsables, con datos y midiendo los avances. Cada año desarrollamos nuevas estrategias. Por ejemplo, en EE UU hemos empezado a formar a mujeres que no proceden del mundo de la tecnología, pues no hay suficientes licenciadas en informática.

P. ¿Cuáles son las grandes tendencias que están impulsando la transformación tecnológica de las empresas?

R. Yo subrayaría tres. La primera, todo lo relacionado con los datos: cómo encontrarlos, cómo filtrarlos y cómo utilizarlos con ayuda de la inteligencia artificial. En los últimos años las empresas se han dado cuenta de que los datos son fundamentales para incrementar el valor. Muy relacionada con los datos está la nube. Para manejar grandes cantidades de datos se necesita la capacidad de la nube. Hasta hace poco se pensaba en la nube como una manera de ahorrar costes: todo era más barato en ella. Hoy la nube facilita el acceso a los datos y permite utilizarlos para impulsar el crecimiento. La tercera gran área es todo lo relacionado con la edge computing, cómo usar la tecnología en el punto final. En este sentido, la tecnología 5G es muy importante.

P. ¿Qué cambios va a traer consigo la tecnología 5G?

R. Está aún en su fase inicial. Estamos analizando con compañías de todos los sectores cómo podemos anticiparnos. Todas están convencidas de que su uso será una ventaja competitiva. Por el momento, se trata de planificar.

P. ¿Qué impacto va a tener la inteligencia artificial en la gestión de las organizaciones?

R. Según una encuesta que hemos hecho recientemente, tres de cada cuatro altos directivos opinan que la adaptación a la inteligencia artificial es crucial para la supervivencia de sus empresas. Es un cambio enorme con respecto al año anterior. Todas las compañías dicen tener problemas con los datos; tienen muchos, pero no saben usarlos. La inteligencia artificial les permitirá utilizar mejor los datos para crear nuevos procesos, establecer nuevas relaciones con los clientes y fabricar cosas de manera distinta. Hay que pensar en la inteligencia artificial como aceleradora del uso de datos. En Accenture, la tendencia más rápida que hemos experimentado en los últimos 50 años ha sido la adopción de la inteligencia artificial y la capacidad de aplicarla.

P. ¿Qué cualidades debe reu­nir el líder de una compañía en este entorno tan cambiante?

R. Suelo hablar de tres cualidades esenciales. La primera es la humildad, porque ningún líder tiene respuestas para todo. Nuestra fuerza radica exclusivamente en nuestros equipos y en nuestros socios. Cuando el directivo de una empresa dice: "Tengo una unidad de innovación", le preguntan con quién está asociado y la respuesta es: "Nadie", eso no es innovación. No se puede innovar solo. La humildad en el liderazgo significa ser consciente de que necesitas socios y de que es fundamental el aprendizaje continuo. La segunda cualidad es la defensa de la gente. En 2013 dijimos: "Toda empresa es una empresa digital"; hoy decimos: "Toda empresa es una empresa de la gente". Un líder debe defender a su gente, centrarse en la inclusión y la diversidad y crear un entorno propicio para el aprendizaje continuo. Y la tercera cualidad es la valentía. La tecnología nos permite hacer las cosas de manera diferente, pero la valentía hace que un líder vea que hacer cosas nuevas no significa criticar el pasado, sino abrazar el futuro.

P. ¿Qué está haciendo Accenture para frenar el calentamiento de la Tierra?

R. Estamos contribuyendo de dos maneras. La primera es cómo operamos en la propia compañía. Hace pocas semanas anunciamos que en 2023 todas nuestras instalaciones en el mundo utilizarán 100% energía renovable. Pero en nuestra empresa, como en todas, hay que pensar también en cómo contribuyen a la sostenibilidad nuestros productos y servicios. Por eso estamos prestando una atención especial a todo lo que podemos hacer para ayudar a las empresas a ser más sostenibles.

P. ¿Ha detectado un interés particular de sus clientes en este terreno?

R. Nuestros clientes europeos están llevando la iniciativa en lo que se refiere a la sostenibilidad, pero he recorrido medio mundo en los últimos 90 días y puedo decirle que es un debate abierto en todos los países que he visitado.

P. Accenture tiene clientes en 120 países. Desde su posición, ¿qué perspectivas hay para la economía mundial en 2020?

R. Diría que más de lo mismo. Desde la crisis financiera vivimos en un entorno en el que las empresas, a la hora de crecer, están menos pendientes de la economía y más centradas en cómo ser más competitivas y tener los mejores productos y servicios. Ese es uno de los motores que está impulsando la transformación digital. El entorno sigue siendo volátil; el crecimiento que celebramos hoy es menor que el que celebrábamos entonces.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >