El Gobierno amplía la lista de agentes cancerígenos en el entorno de trabajo

El Consejo de Ministros prevé aprobar este martes un decreto que traspone la normativa comunitaria

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.Andrea Comas / Europa Press

El Consejo de Ministros prevé aprobar este martes un decreto que amplía el número de sustancias consideradas cancerígenas en el trabajo y modifica los valores límite de exposición profesional. El cambio se debe a la transposición de una directiva comunitaria de 2017, que llega con retraso y tras varios toques de atención por parte de Bruselas. La Comisión envió a inicios de diciembre un dictamen motivado a España, ya que había dado tiempo hasta el pasado enero para que los Estados miembros incorporaran a sus legislaciones nacionales las nuevas reglas.

España inicia el proceso para adaptar su lista de sustancias cancerígenas en el entorno laboral a las reglas europeas. El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Trabajo, prevé aprobar este martes un real decreto que modifica la actual normativa sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos en el entorno laboral. Entre las novedades está la incorporación del polvo respirable de sílice cristalina generado en el trabajo a la lista de sustancias que pueden ocasionar tumores, así como la modificación de los valores límite de exposición profesional de otros elementos.

Una sustancia cancerígena es aquella que puede causar cáncer o incrementar su frecuencia vía inhalación, ingestión o penetración cutánea. La exposición prolongada al polvo de sílice cristalina puede provocar una enfermedad conocida como silicosis, que no tiene tratamiento específico y suele asociarse a sectores como el minero, pero que también ha aparecido en otras actividades, como trabajos con derivado de la manipulación de los aglomerados de cuarzo. Lo peligroso no es la sílice en sí, sino el polvo que se produce al manipularlo y que se queda en el ambiente, y que puede depositarse en los pulmones cuando sus partículas son lo suficientemente pequeñas. En este sentido, también se aprobarán dos guías, una sobre las técnicas para medir la presencia y exposición a la sílice, y otra relativa a la prevención de riesgos.

El cambio normativo que prevé aprobar este martes el Consejo de Ministros también añade a la lista el bromoetileno y la acrilamida, y modifica los valores de exposición profesional de otras sustancias peligrosas como el polvo de maderas duras, fibras cerámicas refractarias, benceno, cloruro de vinilo monómero, óxido de etileno, epoxipropano, nitropropano, toluidina, butadieno e hidracina.

Bruselas ya había dado varios toques de atención a España por no haber traspuesto en los plazos —el límite era el pasado enero— la directiva comunitaria de 2017 sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes carcinógenos o mutágenos. En primavera mandó una carta de emplazamiento a Madrid, y el pasado diciembre emitió un dictamen motivado, dando dos meses al Gobierno para adecuar su legislación a la normativa europea.

Lo más visto en...

Top 50