El exdirector ejecutivo de ING será juzgado por un caso de blanqueo de dinero

La Corte de Apelación de La Haya considera que Ralph Hamers sabía que el banco, multado con 775 millones, no hizo lo suficiente para erradicar el lavado de capitales

Ralph Hamers, exdirector ejecutivo de ING, en una foto de archivo en 2013.
Ralph Hamers, exdirector ejecutivo de ING, en una foto de archivo en 2013.Francois Lenoir (Reuters)

La Corte de Apelación de La Haya (Países Bajos) ha ordenado este miércoles que Ralph Hamers, exdirector ejecutivo de ING, sea juzgado por su responsabilidad en el caso de blanqueo de capitales que en 2018 obligó al grupo financiero a pagar una multa de 775 millones de euros. Los jueces señalan que Hamers sabía que las medidas aplicadas para evitar el lavado de dinero no funcionaban, y que los esfuerzos para mejorar su supervisión eran insuficientes. Aunque la corte subraya que no se ha demostrado que el financiero cometiera un delito a título personal, considera necesario abrir el proceso “porque un director de banco no puede salir indemne si estuvo al frente de hechos punibles; la ciudadanía debe ver que este tipo de actos son inaceptables también para las autoridades”. ING ha lamentado la decisión judicial. Hamers encabeza ahora el banco suizo UBS, que ha expresado su “total confianza” en él.

En un escrito dirigido a la fiscalía y publicado en la página de web del sector, los jueces neerlandeses subrayan el componente ejemplarizante del caso con estas palabras: “Esta corte considera que hay suficientes datos para llevar a cabo con éxito un proceso, ya que el antiguo director ejecutivo era, de facto, el supervisor de los delitos cometidos por ING”. En septiembre de 2018, ING tuvo que abonar una multa de 775 millones de euros por no controlar el blanqueo de dinero efectuado entre 2010 y 2016 en el banco. La dirección admitió los hechos ante la evidencia de los datos recabados por los fiscales, que analizaron miles de correos electrónicos y documentos, y señalaron como implicados al departamento de negocios, auditoría interna y cumplimiento.

Con el pago de la sanción, ING evitó la apertura de un proceso penal, y el ministerio fiscal indicó que “muchos fueron responsables, en conjunto, de parte de los hechos”. No halló, sin embargo, pruebas contra una persona a título personal. Sí se reprochó a la entidad los recortes de personal efectuados en el departamento encargado de seguir el movimiento de las cuentas. “De ese modo, hubo clientes capaces de utilizarlas durante años con fines delictivos, y sin ser molestados”, dijeron en 2018. Ese mismo año, el grupo ING anunció que Koos Timmermans, director financiero y miembros de la Junta Ejecutiva del grupo ING, abandonaba su cargo, a la vista de las deficiencias registradas para evitar el delito económico financiero en ING en los Países Bajos.

No hubo más dimisiones señaladas, y el caso contra Ralph Hamers ha llegado tan lejos gracias al tesón de Pieter Lakeman, responsable la Fundación para la Investigación e Información Empresarial (SOBI, en sus siglas en neerlandés), que indaga casos de fraude corporativo. Cuando Hamers no fue condenado tras la imposición de la multa millonaria a ING, Lakeman recurrió a la justicia, y este miércoles ha calificado la decisión de procesar al exdirector ejecutivo de “la mayor victoria de mi vida, porque sienta un precedente para todo el sector de las finanzas, en los Países Bajos e incluso en Europa”. En un comunicado interno, fechado en suiza y citado por la agencia Reuters, el banco UBS ha asegurado que revisó a fondo la carrera de Hamers antes de su nombramiento, “incluido este asunto [del lavado de dinero] y los resultados fueron satisfactorios; tenemos plena confianza en su capacidad para dirigir nuestra firma”. Ralph Hamers no ha hecho comentarios por el momento.

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