Automóviles

El Plan Renove da aire a los concesionarios con ayudas a coches ‘kilómetro 0’

El Gobierno aprueba su nuevo Plan Renove 2020 con 250 millones y con efectos retroactivos desde el 16 de junio

Coches en un concesionario de Madrid.
Coches en un concesionario de Madrid.Pablo Monge

El Gobierno ha dado este viernes un esperado balón de oxígeno a los fabricantes de automóviles y a los concesionarios con el primer plan de ayudas a vehículos de combustión desde el aprobado en 2016 y el mayor de los ejecutados hasta ahora. El Plan Renove 2020 incluye 250 millones de euros que servirán para dinamizar las matriculaciones y dar rotación a un stock de vehículos paralizado a causa de la crisis sanitaria. Además de incluir ayudas a vehículos impulsados por gasolina y diésel con efectos retroactivos desde el 16 de junio, el programa de subvenciones aprobado incluye otra novedad: los compradores de vehículos de segunda mano matriculados este año podrán recibir ayudas.

No es un tema baladí para los concesionarios, que veían el riesgo de que las ayudas solo a vehículos nuevos dejaran en el fondo de sus concesionarios los denominados vehículos de kilómetro cero, que la patronal de talleres y vendedores Ganvam cuantifica en estos momentos en unas 5.000 unidades. Son aquellos que fabricantes y concesionarios automatriculan a riesgo de tener que venderlos más baratos con el único objetivo de alcanzar las previsiones de ventas y dar fuerza a toda la cadena de valor que viene por detrás: las fábricas de vehículos.

Pese al guiño a los vehículos de kilómetro 0, Ganvam ha lamentado que esa inclusión solo afecta al 2% del coche de ocasión existente en España y que la renovación del parque podría haberse acelerado si se hubiera ampliado el rango. La organización considera que si el rango se hubiera ampliado hasta los tres e, incluso, los cinco años, habría beneficiado de igual modo a las empresas con menores rentas. “Con el apoyo al vehículo de ocasión se habría favorecido la progresividad en el precio de los vehículos según antigüedad”, defiende el presidente de la patronal, Raúl Palacios.

Tras los 250 millones de euros que ofrece el Gobierno hasta diciembre de 2020 ―o hasta que se agoten las ayudas― está el compromiso con un sector que ha visto cómo las matriculaciones iban cayendo con el estado de alarma y requería estímulos para incentivar las ventas tal y como ha sucedido en otros países europeos. El Gobierno argumenta, asimismo, que las ayudas permitirán modernizar un parque de coches envejecido y reducir así las emisiones contaminantes. De ahí que se haya optado por requerir el achatarramiento de un vehículo de al menos 10 años de antigüedad para premiar con subvenciones solo las compras de coches que valgan menos de 35.000 euros y que no superen los 120 gramos por kilómetro recorrido de emisiones de CO2. Ese umbral tiene su razón de ser: es uno de los límites del actual impuesto de matriculación y representaba un punto de equilibrio, porque elevarlo más podría haber decantado más la balanza hacia vehículos que no se fabrican en España y que son de importación.

La compra de turismos con etiqueta energética Cero por parte de particulares o autónomos se subvencionará con 4.000 euros, mientras que si se compra un modelo Eco se recibirán entre 600 y 1.000 euros y entre 400 y 800 euros si se adquiere un coche con etiqueta C (en estos últimos casos los vendedores deberán acompañar la ayuda pública con una cuantía similar). En el caso de las pymes, las ayudas son de 3.200 euros para los Cero, de entre 500 y 800 euros para los Eco y de entre 350 y 650 euros para los C, mientras que las grandes empresas recibirán 2.800 euros en el primer caso, entre 450 y 700 en el segundo y entre 300 y 550 euros en el tercero.

Defiende el Ministerio de Industria que sus subvenciones por coche comprado tendrán un impacto económico de 1.104 millones de euros “en toda la cadena de valor” y el mantenimiento de 7.400 empleos en el sector.

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