Francia quiere salvar al turismo con un plan millonario y apostando por los visitantes nacionales

El primer ministro asegura que los franceses podrán viajar por el país a partir de julio y anuncia estímulos por valor de 18.000 millones

Trabajadores preparan las instalaciones de un club de playa en Cannes
Trabajadores preparan las instalaciones de un club de playa en CannesERIC GAILLARD (Reuters)

El Gobierno francés salió este jueves al rescate del turismo con un plan de hasta 18.000 millones de euros. De esta cantidad, 1.300 millones serán inversión pública directa y el resto incluye exenciones, ayudas al paro y a las empresas. El objetivo es rescatar de la crisis en el que el coronavirus ha hundido a este sector considerado como prioridad nacional por su peso en la economía: genera unos dos millones de empleos directos e indirectos y supone casi el 8% de su PIB.

“Lo que golpea al turismo golpea el corazón de Francia", afirmó el primer ministro, Édouard Philippe, al anunciar el paquete de medidas, a la par que se mostró confiado en que los franceses podrán contribuir a reflotar el sector partiendo de vacaciones dentro del territorio nacional “a partir de julio”.

“El turismo afronta probablemente la peor prueba de su historia moderna”, dijo el jefe de Gobierno tras celebrar un comité interministerial dedicado al sector. “En vista de que se trata de uno de los buques insignia de la economía francesa, su salvamento constituye una prioridad nacional”, agregó tras recordar que, hace solo un año, Francia se convirtió en el país más visitado del mundo tras recibir 90 millones de turistas extranjeros.

El plan “masivo” y “sin precedentes” contiene un paquete de inversión pública directa para empresas en apuros del sector de 1.300 millones de euros. Además, Philippe aseguró que el Gobierno garantizará para los empleados en el turismo el paro parcial —en el que ya están inscritos casi todos los trabajadores del sector— al menos “hasta finales de septiembre”.

El jefe de Gobierno aseguró que las empresas turísticas podrán seguir beneficiándose del fondo de solidaridad creado tras la crisis de coronavirus y que, en el caso de este sector, no solo se garantiza su mantenimiento hasta finales de año, sino que también podrán acogerse a estas ayudas de hasta 10.000 euros las empresas que tengan un máximo de 20 empleados y un volumen de negocios de hasta dos millones de euros, un margen más amplio que los límites actuales. El Gobierno también anunció, entre otros, exenciones fiscales por un total de 2.000 millones de euros. Son unas ayudas “masivas y necesarias” que lograrán “el efecto buscado”, confió Philippe.

Aunque Francia comenzó este lunes la desescalada, por el momento el sector turístico, especialmente la hostelería, continúa confinado. El Gobierno se ha dado de plazo hasta la última semana de mayo para decidir la reapertura de bares y restaurantes —al igual que, eventualmente, cines o teatros, que también siguen sin poder abrir sus puertas—. Pero Philippe quiso hacer este jueves un guiño claro al sector al mostrarse confiado en que la mayor parte de este, al menos los negocios que están en las zonas del país declaradas “verdes” por una circulación más débil del virus (lo que excluye la región de París, al menos por el momento), pueden contar con volver a ejercer su actividad el mes próximo.

“Quiero decirlo con claridad: en los departamentos que sigan en verde, nuestro objetivo es conseguir que los cafés y los restaurantes puedan abrir a partir del 2 de junio”, subrayó. Para ello sin embargo, “hace falta que se demuestre nuestra capacidad de contener la epidemia hasta el 2 de junio, y que los restauradores puedan aplicar los protocolos sanitarios y reabrir en las mejores condiciones posibles”.

Todas las medidas resultarían vanas si no hay clientes. Por el momento y en principio hasta el 15 de junio, las fronteras exteriores están cerradas y el Gobierno ya ha dejado claro que el turismo este año será cosa nacional. Pero por ahora los franceses tampoco pueden desplazarse a más de 100 kilómetros de su domicilio, lo que excluye el turismo, incluso el nacional. Philippe también lanzó este jueves un mensaje de esperanza al respecto: sí, los franceses podrán disfrutar este verano de unas merecidas vacaciones.

“Bajo reserva de la evolución de la epidemia y de posibles restricciones localizadas en función de su evolución, privilegiamos una hipótesis razonable: los franceses podrán partir de vacaciones en Francia el mes de julio y de agosto (…) los franceses pueden empezar a hacer sus reservas. Los actores del turismo, de la hostelería, se han comprometido a que se les reembolsará integralmente su dinero si la evolución de la epidemia no permitiera partir de vacaciones”, prometió el primer ministro.

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Sobre la firma

Silvia Ayuso

Corresponsal en Bruselas, después de contar Francia durante un lustro desde París. Se incorporó al equipo de EL PAÍS en Washington en 2014. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera en la agencia Efe y continuó en la alemana Dpa, para la que fue corresponsal en Santiago de Chile, La Habana y Washington.

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