Globalia manda a casa a la mayoría de sus 16.000 trabajadores

Nissan presentará mañana una regulación temporal para 3.000 empleados

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia
Juan José Hidalgo, presidente de Globalia

El operador turístico Globalia ha comunicado este miércoles a los sindicatos el inicio de la tramitación de diferentes expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) que afectarán a la práctica totalidad de la plantilla a causa del estado de alarma decretado por el Gobierno el pasado sábado.

El grupo pretende así asumir la reducción de la actividad de su aerolínea Air Europa, que opera al 90% de su capacidad, pero también el cierre de su red de agencias de viajes Halcón y Ecuador, debido a la limitación de movimiento de personas y a las prohibiciones cada vez mayores de volar al extranjero.

En las próximas semanas, ha comunicado, el grupo, distintas empresas paralizarán su actividad, por lo que los ERTE se prevén tramitar esta semana, con afectaciones que variarán “en función de las necesidades operativas”. El grupo de la familia Hidalgo asegura que irá retirando las regulaciones de empleo de forma progresiva, a medida que se vaya recuperando la actividad.

No es la única empresa del sector turístico y aéreo que se ha visto obligada a paralizar su actividad y presentar medidas para reducir su carga de personal. Ryanair, que ha anunciado que dejará de volar en la UE el próximo 25 de marzo, prepara un ERTE que afectará a la práctica totalidad de los 1.500 trabajadores de la compañía en España. También aplicará reducciones de sueldos para contener los costes.

Lo mismo hará Iberia, que negocia con los sindicatos un ERTE para el 90% de su plantilla de 16.000 empleados; Air Europa (de Globalia) también mandará a casa a sus 3.600 trabajadores, y está pendiente que la crisis no aborte la compra de la aerolínea por parte de Iberia por 1.000 millones de euros; Vueling suspenderá temporalmente de empleo a sus 3.700 trabajadores y Air Nostrum ya ha informado a los sindicatos de un trámite similar para sus 1.400 empleados.

Sector de la automoción

En la automoción no van mejor las cosas. La multinacional japonesa Nissan ha convocado este jueves su comité de empresa con la intención de presentar un ERTE en sus instalaciones de Barcelona, que afectaría a unas 3.500 personas. La fábrica de la Zona Franca está parada desde el pasado jueves por la tarde a causa de los problemas en el suministro, aunque su producción lleva tiempo en mínimos, por debajo del 30% de capacidad que tienen sus instalaciones.

Ficosa, el tercer mayor fabricante de componentes para la automoción con capital español, ha iniciado la negociación de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para sus empleados de la planta de producción de Viladecavalls (Barcelona). La medida afectará a unas 1.400 personas, según han confirmado fuentes próximas a la compañía. La empresa, controlada por el gigante japonés Panasonic pero con una participación de la familia Pujol, esgrime motivos de “fuerza mayor” vinculados al coronavirus para presentar la suspensión de los empleos.

La dirección de la empresa se ha reunido esta mañana con los sindicatos, a los que ha explicado su intención de aplicar el expediente. Asegura tener distintos motivos, entre los que asegura que está la protección de la plantilla ante la propagación de la Covid-19, pero también a cusa de una reducción drástica de la demanda de los fabricantes de automóviles, sus principales clientes. Las 17 fábricas con que cuentan las marcas automovilísticas en España están paralizadas. Un tercer motivo le ha llevado a plantear el ERTE: la afectación en la llegada de suministros.

Desde el comité de empresa han denunciado la existencia de trabajadores infectados por coronavirus en el centro de Viladecavalls y el riesgo que eso estaba suponiendo para el resto de la plantilla. Las fuentes consultadas admiten que se han producido tres casos de infección y que, a consecuencia de la confirmación que se trataba de coronavirus, se ha decidido aislar a las 60 personas que han tenido en los últimos días contacto con ellas.

Antolin, otra de las grandes empresas del sector de la automoción, ha explicado que también está negociando con los sindicatos diferentes medidas para adaptar su cadena “a las paradas de producción” de sus clientes. La compañía afirma que una vez agotadas otras medidas de flexibilidad, utilizará ERTE. Según la última memoria de la compañía, en 2018 contaba con una plantilla de 2.400 personas en España.

La cadena de talleres de mantenimiento de vehículos Euromaster también ha anunciado el inicio de la tramitación de un ERTE que afectará al 70% de su plantilla en España. Los afectados serán 100 trabajadores de los servicios centrales de la compañía en España y 650 de su red de centros de asistencia, de la que ha cerrado un 40%. La medida se prolongará hasta que se levante el actual estado de alarma.

El goteo de ERTEs afecta a todos los sectores. La cadena de clínicas dentales Dentix ha presentado ya un expediente de regulación temporal de empleo que afecta a casi el 100% de los empleados de todas las categorías de su plantilla en España, que está integrada por unas 3.200 personas. Y Marina D’or también prescindirá de sus 260 trabajadores.

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