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Deportivas hechas con lana merina

La balear Yuccs comercializa por Internet unas zapatillas fabricadas con materiales naturales

Pablo Mas, creador de Yuccs.
Pablo Mas, creador de Yuccs.

Ha llegado hace poco a un mercado donde las grandes marcas son las reinas del sector y donde estas dejan poco espacio para las nuevas iniciativas. Pero Pablo Mas, creador y fundador de Yuccs, se atrevió a dar una vuelta de tuerca después de su experiencia de varios años en la firma zapatera Camper. “En enero de 2017 empecé a trabajar en el diseño de un zapato sostenible y natural y en junio me dediqué de lleno a mi idea. Buscando materiales, di con la lana merina; de gran tradición en España pero que con el auge del sintético dejó de producirse y pasó al olvido”, explica Mas.

Un material con muchos beneficios y que, aunque ahora llega desde Australia, su principal productor, tenía muchas posibilidades como su comodidad, suavidad, alta transpiración, ligereza, flexibilidad, capacidad para regular la temperatura, minimizar el olor y fácil mantenimiento (se lavan en la lavadora, aunque si llueve mucho, es mejor no exponerlas al agua). “Aunque la tenemos que importar, nuestro compromiso es 100% local, por eso estamos siempre en conversaciones con la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Merino en España, pero de momento es imposible surtirnos de lana merina nacional”.

Lanzar el prototipo de estas zapatillas fue una tarea que duró casi un año y medio, para lo que contó con la colaboración con el instituto de investigación textil Aitex, y que supuso un desembolso de 45.000 euros.

En la actualidad, el proceso de producción se alarga unos cinco meses. Solo el tejido tarda cuatro meses en elaborarse y para conseguir el resultado final están implicados seis proveedores, todos ubicados entre Elche y Alicante. Por su parte, la plantilla, realizada con aceite de ricino, llega desde una factoría de Albacete y la suela, hecha con una goma especial llamada Eva, desde Navarra. Un triángulo geográfico que completa la ecuación con un total de 11 proveedores y seis empleados que dan cobertura a este proceso. “Quisimos que todo fuera de aquí y natural. De hecho, hasta la caja en la que mandamos las zapatillas es de cartón reciclado”, apunta el empresario.

Para poner en marcha el proyecto, se valió de ahorros propios que rondaban los 15.000 euros. Luego, sumó unos 50.000 euros obtenidos en una ronda de financiación entre amigos y recientemente ha logrado 300.000 más llegados a través de la familia Matutes. “Estaba en conversaciones con otras sociedades para financiarme cuando llamaron a mi puerta. Sin conocernos de nada, nos entendimos fenomenal desde el primer momento. Les gustó mi idea y decidieron apoyarme”, explica.

3.000 clientes

De diseño minimalista, con solo siete colores a la venta y un precio de salida de 95 euros el par, Yuccs cuenta ya con 3.000 clientes (más 1.000 en lista de espera), casi todos en España, que le han supuesto una facturación de 310.000 euros, sin beneficios por el momento. Su objetivo es superar los 10.000 pares vendidos este año y subir la caja hasta un millón.

Entre sus proyectos está cambiar la una suela de goma Eva por una de algas, más sostenible, y ampliar la gama con nuevos tejidos a partir de bambú. También tiene la idea de inaugurar una tienda física en Madrid a finales de 2020, aunque ahora está en conversaciones con algunos establecimientos para vender sus zapatillas, “pero solo de manera testimonial”. Otro de sus proyectos es el lanzamiento de la web en Alemania, de donde espera que le llegue el 30% de las ventas.

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