Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

BBVA dice que el salario mínimo está perjudicando levemente el empleo

El servicio de estudios de la entidad eleva una décima la previsión de crecimiento para este año hasta el 2,3%

BBVA
El economista Jefe del BBVA Jorge Sicilia junto al responsable de análisis macroeconómico, Rafael Doménech EFE

La creación de empleo se está frenando más en los grupos donde hay una mayor incidencia del salario mínimo, sostiene el servicio de estudios de BBVA con datos de afiliación a la Seguridad Social. Mientras que para los no afectados se ha ralentizado una décima, en los colectivos donde hay una mayor cobertura del SMI la ocupación se está desacelerando, en promedio, cerca de un 0,4% en lo que va de año. Pero, ¿resulta esto mucho o poco? Según las proyecciones de BBVA Research, la subida del salario mínimo podía hacer que se dejasen de crear entre 20.000 y 75.000 puestos de trabajo solo en 2019. Estas cuatro décimas menos de crecimiento se corresponderían más bien con el rango bajo: unos 20.000 empleos menos. Y más si se compara con el universo de 1,4 millones que cobra el salario mínimo, según cifras del Gobierno. Es decir, está afectando pero poco.

BBVA ya explicó que el impacto dependería de la capacidad que tuviesen las empresas de absorber en sus márgenes esos incrementos de sueldos. Lo que podría acabar notándose en una menor inversión. Sin embargo, la inversión empresarial de momento marcha bien. Dicho esto, BBVA ha observado que las rentas brutas de los hogares no están creciendo tanto como se esperaba a pesar del alza del salario mínimo y de las revalorizaciones de pensiones y sueldos de los funcionarios. Y ello se debe al aumento aprobado de las cotizaciones, que ha restado renta disponible.

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, ya enfrió la semana pasada la posibilidad de una nueva mejora del salario mínimo tan fuerte como la aprobada para este año. En referencia a la buena marcha del empleo, señaló que "no tiene que llevar a la conclusión de que cualquier subida del SMI no tendría consecuencias, hay que ser prudentes y ver la evolución". 

Mejora del crecimiento

En cualquier caso, BBVA ha elevado una décima su previsión de crecimiento para España hasta el 2,3% en 2019. Y la mantiene en el 1,9% para 2020. La ocupación subiría en los dos años en unos 810.000 trabajadores, y la tasa de desempleo se situaría en el 12,2% a finales de 2020. En general, la economía seguirá creciendo aunque a un ritmo poco a poco más bajo, indica el servicio de estudios.

El comportamiento de la actividad en el segundo semestre ha sido más robusto de lo esperado. Si bien la composición del crecimiento está siendo "atípica", afirma BBVA Research. La exportaciones y la demanda interna muestran un menor dinamismo. Y el gasto público engorda menos de lo que se preveía por las elecciones. Pero todo ello se está compensando en parte con unas menores importaciones, lo que bien podría ser un fenómeno temporal dada la resistencia exhibida por el consumo interno.

Las exportaciones repuntan, pero lo hacen con una menor intensidad, en parte por la incertidumbre que vive el sector del automóvil respecto a las nuevas regulaciones, sus perspectivas a largo plazo y las tensiones comerciales. Es más, esa debilidad del automóvil podría también explicar las menores importaciones de bienes intermedios para producir coches.

Y la demanda interna crece, pero ha ido algo peor de lo que se esperaba: "La renta bruta disponible ha aumentado algo menos de lo previsto y el incremento que sí se ha producido estaría teniendo un impacto menguante en el consumo", dice el informe del BBVA. Por una parte, parece que el ahorro, ahora en mínimos, se empieza a recomponer. También se está frenando el crédito al consumo. Y además la incertidumbre podría haber disminuido la confianza de los hogares, tanto la global como la relacionada con las políticas nacionales, defiende el servicio de estudios.

Según señala BBVA, sorprende la resistencia del turismo extranjero. Y avanza con vigor la inversión en maquinaria pese al clima de incertidumbre. También en vivienda. El responsable de análisis macroeconómico de BBVA, Rafael Doménech, ha destacado que en este ciclo se está creciendo sin generar desequilibrios: hay más accesibilidad a la vivienda (supone el 32% de la renta del hogar frente a 43% en el periodo 2005-2007); unas subidas de los precios inmobiliarios más moderadas; superávit con el exterior; unos costes laborales contenidos; menor crecimiento del crédito y menos deuda privada. El riesgo es, no obstante, que se tenga que aplicar una política fiscal más exigente para reducir el déficit público, lo que podría perjudicar algo el crecimiento, ha subrayado.  

En cuanto a la economía global, esta se estabiliza en unos crecimientos más bajos. Las medidas de estímulo monetario compensarán las tensiones comerciales. En estos momentos las probabilidades de bajadas de tipos en Estados Unidos y la zona euro son muy altas. ¿Hay algo que esté provocando esta respuesta de los bancos centrales? Según ha explicado el economista jefe de BBVA, Jorge Sicilia, existe una desaceleración que estaba prevista pero que está golpeando sobre todo a las exportaciones y la industria: "Ya se están viendo los efectos de las tensiones comerciales en el crecimiento y no parece que la rivalidad entre Estados Unidos y China desaparezca incluso si firman algunos acuerdos". Además, persiste la incertidumbre sobre hasta dónde pueden llegar esos efectos. Si estas disputan acaban lastrando las inversiones y los servicios, el impacto sería mucho más negativo, asegura BBVA. A la zona euro no solo le podría perjudicar por las menores compras de China. La Fed puede llegar a bajar los tipos hasta 75 puntos básicos, lo que se puede trasladar al tipo de cambio del euro, que se apreciaría debilitando las exportaciones europeas.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >