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Una veintena de entidades sociales y vecinales exigen limitar la afluencia de cruceros en Palma

Un manifiesto suscrito por 23 asociaciones de la ciudad denuncia que en determinadas zonas pueden concentrarse hasta 15.000 cruceristas en un solo día

El crucero 'Harmony of the Seas', atracado en el puerto de Palma.
El crucero 'Harmony of the Seas', atracado en el puerto de Palma. EFE

Entidades sociales y vecinales de Palma están en pie de guerra contra el turismo de cruceros. Un total de 23 asociaciones han firmado un manifiesto en el que exigen al Gobierno balear y al Ayuntamiento de Palma que tomen medidas para poner freno a la masificación y los impactos ambientales que provocan estos enormes buques de pasajeros en la ciudad. El documento propone restringir las llegadas a un máximo de un crucero por día y regular las visitas de sus turistas a un máximo de 4.000 personas por jornada. Este lunes el puerto de Palma ha recibido la llegada de tres cruceros con un pasaje de más de 12.000 personas.

“Nos encontramos con una previsión de 2,6 millones de pasajeros este año, con obras en el puerto para acoger barcos de más de 300 metros de eslora y con unos datos revelados la semana pasada por la entidad internacional Transport & Enviroment que nos sitúa como la segunda ciudad europea más contaminada por el turismo de cruceros” afirma Margalida Ramis, portavoz del grupo ecologista GOB, entidad que ha suscrito el manifiesto. La contaminación es otra de las preocupaciones de los firmantes del texto, que exigen a la Autoridad Portuaria de las Islas que controle y dé a conocer diariamente los impactos medioambientales de estas embarcaciones sobre el consumo de agua y la electricidad.

El portavoz de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma, Joan Forteza, considera que la situación “es insostenible” porque la capital balear tiene una capacidad de carga determinada y es “inasumible” dar servicio a todos los cruceristas que se concentran en los días clave. “Estos turistas, sumados a los centenares de pisos que se alquilan en el centro de la ciudad, hacen que la capacidad de carga esté totalmente sobredimensionada y falten servicios para los residentes” denuncia.

Para los firmantes del manifiesto también es imprescindible que el Ejecutivo Autonómico aumente hasta los cinco euros el impuesto de turismo sostenible que abonan los turistas de crucero por atracar en los puertos de Baleares y que actualmente es de dos euros en temporada alta y un euro en los meses de invierno. “No se trata de repartir a los visitantes por distintas zonas, sino de una cuestión de impacto en la calidad del aire” señala Ramis, que recuerda que el impacto económico en la urbe “no es tanto como se puede pensar” ya que muchos de los cruceristas llegan con un paquete vacacional cerrado.

El manifiesto señala que los megacruceros amarrados en el puerto superan 200 veces la contaminación que causa una autovía y dañan la biodiversidad del fondo marino por culpa de las corrientes que generan para desplazar su propio peso. “La mayoría de estos barcos operan con banderas que pertenecen a paraísos fiscales y no pagan impuestos en nuestro país” lamentan las entidades en el texto. Los firmantes no descartan llevar a cabo protestas parecidas a la que este sábado tuvo lugar en Venecia si con el paso de los meses no se toman medidas para frenar el impacto de estos colosos del mar.

 

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