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El Banco de España pide que las entidades bajen el dividendo si cae su resultado

La subgobernadora, Margarita Delgado, exige más control de los gestores por parte de los consejos de administración de las entidades

La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado en la inauguración del XXVI Encuentro del Sector Financiero en Madrid.
La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado en la inauguración del XXVI Encuentro del Sector Financiero en Madrid. EFE

En dos días consecutivos, el Banco de España ha insistido en el mismo mensaje: los bancos deben acompasar los dividendos a los resultados y si ganan menos, tienen que repartir menos dinero entre sus accionistas porque el objetivo final es incrementar el capital. Este fue un mensaje del Informe de estabilidad financiera presentado este martes, que quedó remarcado este miércoles por la subgobernadora, Margarita Delgado, en un encuentro organizado por Deloitte en Madrid. También insistió en que los consejos de administración deben mejorar su labor de vigilancia sobre los gestores e implicarse en la política de riesgos que asumen los bancos.

En su discurso inaugural, Delgado comentó que "la política de distribución de dividendos capital debe adecuarse a generación capital" y pidió que los bancos no sean esclavos de sus políticas de comunicación en referencia a las promesas que realizan al inicio de los ejercicios. "La renta variable es variable y no fija, aunque parezca un mensaje sencillo, parece que algunos generan previsiones excesivamente rígidas; la variedad de los resultados debe traducirse en variedad en los dividendos", advirtió la número dos de la supervisión. Este mensaje lo transmitió también el Banco Central Europeo (BCE) a finales del año pasado para todo el sector europeo. 

Por eso, pidió incluso que las entidades bancarias "defrauden" las expectativas de reparto de dividendo para disciplinar al mercado, que no debe entender que esta política es "rígida. No debemos llegar hasta el extremo de tratar dichas expectativas como si fueran cláusulas cuasi-contractuales". Recordó que algunos bancos amortizan emisiones baratas por otras más caras porque así lo esperaba el mercado, "algo que es completamente irracional desde un punto de vista económico".

Durante el 'XXVI Encuentro del Sector Bancario", organizado por Deloitte en colaboración con Sociedad de Tasación y ABC, también apuntó que el pay-out (el beneficio que se reparte como dividendo) medio ha subido en los últimos años y lo hizo "significativamente en 2017 hasta alcanzar el 48% en media, si bien retornó hasta el 41% el ejercicio pasado". Criticó que las entidades prometan el dividendo en "dinero por acción, en vez de en función de pay-out", es decir, un porcentaje sobre los resultados realmente obtenidos.

Todo este discurso se justifica, según la subgobernadora, en el hecho de que la banca española sea el farolillo rojo en solvencia en Europa y se ha alejado de la cifra media europea, aunque ha mejorado su ratio de capital CET 1 (el de más calidad) del 9,8% al 11,5% en los últimos años. "La banca europea ha reforzado mucho más su capital que la de nuestro país", resumió.

Réplica del Santander

En la sala donde se celebró el encuentro, abarrotada de directivos financieros, algunos confesaron que el mensaje de la subgobernadora iba dirigido, entre otros, a los dos grandes, BBVA y Santander. Precisamente, tras la subgobernadora, tomó la palabra el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, que respondió a la supervisora. Álvarez destacó que la Reserva Federal de Estados Unidos (EEUU) acepta como "natural" dividendos del 100% de los beneficios con requerimientos de ratios de capital menores a las de Europa.

"La banca americana sitúa su 'pay-out' en el 100% una vez alcanzados los niveles de capital. La Fed acepta esto como natural, mientras que las entidades europeas están muy lejos, situándolo entre el 30% y el 40%, pese a tener unas ratios de capital superiores", criticó por considerar una competencia no equitativa. También lanzó otro dardo contra los supervisores al recordar que uno de los mayores costes de hacer negocio es el volumen de obligaciones legales, que aumentan, y los requerimientos por parte de los legisladores, que añaden "más tareas de regulación que supuestamente vienen del negocio tradicional".

Por si había dudas en la sala, aclaró que en cuanto a la generación de solvencia, el Santander ha acumulado capital durante los últimos años por 10.200 millones por un lado y otros 7.000 millones a través de la ampliación de capital a raíz de la adquisición de Banco Popular tras su resolución. "Hemos acumulado capital con una política de dividendos creciente", subrayó el consejero delegado, asegurando que esto es una "combinación difícil y un ejercicio "tremendamente exigente", que cree que ha sabido hacer "de forma exitosa".

Más control a los gestores

Volviendo al discurso de Delgado, el segundo tema relevante que abordó fue el funcionamiento de los consejos de administración, "en donde existe margen de mejora en relación con la independencia, la dedicación y los planes de sucesión. Aún hay camino por recorrer ya que los consejos deben actuar como verdaderos órganos de control, no solo como aprobadores formales de las decisiones tomadas en niveles más bajos, sino como verdaderos supervisores de los gestores".

Tras es dura crítica a la gobernanza bancaria, añadió que es necesario que los consejeros sean \ con variedad de perfiles, que tenga experiencia y conocimiento de las distintas cuestiones técnicas. Por último, la función de riesgos debe estar adecuadamente representada en el consejo y tener peso en la toma de decisiones de la entidad".

Y la prueba de que este tema no es baladí para los supervisores es que advirtió que el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) evaluará "diversos aspectos del gobierno interno de los bancos. El resultado de estas revisiones no se limita a meras recomendaciones de mejora, sino que tiene un impacto directo en las exigencias de capital derivadas del proceso de revisión supervisora".

Para acabar afirmó: "Estamos en una situación mucho mejor que hace cinco años en cuanto a solvencia, rentabilidad y calidad de activos del sector, pero como bien conocen las entidades, no hay espacio para la complacencia".

Tras la subgobernadora intervino María Dolores Dancausa, consejera delegado de Bankinter, que no ocultó críticas a los supervisores, "que han multiplicado sus fuerzas y ya tienen verdaderos ejércitos de inspectores". Delgado pidió más fusiones bancarias intereuropeas y que las entidades no usen las grandes redes de oficinas como barrera de entrada a competidores extranjeros. La primera ejecutiva de Bankinter rebatió el argumento recordando lo ocurrido en Italia, cuando llegaron los problemas a sus bancos y se crean unos muros internos" que impidieron cualquier operación para las entidades extranjeras

Dancausa también realizó crítica a los políticos y dijo que "algunos nos llaman antidemocráticos si nos oponemos a la subida de impuestos". Se refirió "a los que posiblemente nos gobiernen en el futuro" y les pidió que no aumenten el gasto público. "Todos los políticos hacen creer que lo que se gasta es por gentileza de los gobernantes y no que es el dinero de los contribuyentes; todos hacen grandes promesas, regalo... porque juegan con la presunción de que los ciudadanos ignoran que es su dinero y les funciona".

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