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Los accionistas de Nissan aprueban la destitución de Ghosn como consejero

El expresidente del grupo automovilístico ha sido detenido cuatro veces en cinco meses

El expresidente de Nissan, Carlos Ghosn, en una fotografía de archivo. En vídeo, Carlos Ghosn se defiende de las acusaciones de irregularidades financieras durante su mandato al frente de Nissan.

Los accionistas del fabricante automovilístico japonés Nissan aprobaron este lunes la destitución de Carlos Ghosn, su carismático expresidente ahora caído en desgracia por un cúmulo de irregularidades financieras durante sus dos décadas al frente del grupo. Ghosn, acusado de malversación de fondos y evasión fiscal, permanece en prisión preventiva después de que la Fiscalía le imputara un nuevo cargo que desembocó la semana pasada en su cuarto arresto de los últimos cinco meses.

La primera junta extraordinaria de accionistas desde que saltó el escándalo Ghosn fue movida para los actuales dirigentes de Nissan. A la destitución formal de Ghosn del Consejo de Administración se le sumó la de Greg Kelly, su ayudante y también inmerso en un proceso judicial paralelo al de Ghosn. Los miles de accionistas convocados, que aprobaron también el nombramiento de Jean-Dominique Senard como nuevo consejero del grupo, preguntaron de forma insistente sobre el caso, especialmente sobre cómo es posible que ocurriera un desflaco de tal magnitud –de hasta 74 millones de euros, según la propia Nissan-.

"Tenemos que admitir que hubo un enorme problema con nuestra gobernanza corporativa", dijo Hiroto Saikawa, consejero delegado de Nissan, informa France Presse. El grupo ha atribuido las supuestas irregularidades cometidas por Ghosn al hecho de que el empresario, que salvó el fabricante de automóviles de una probable quiebra con una estrategia basada en el recorte agresivo de costes, concentró demasiado poder en sus manos.

Carlos Ghosn está acusado de ocultar al regulador bursátil nipón una parte significativa de su multimillonaria remuneración supuestamente para evadir impuestos, usar fondos corporativos para cubrir pérdidas derivadas de inversiones propias y desviar dinero para usos personales. El empresario logró la libertad condicional a principios de marzo tras más de 100 días entre rejas, pero este último cargo supuso una nueva orden de arresto que lo devolvió a un centro de detención a las afueras de Tokio. Ghosn siempre se ha declarado inocente de todos estas acusaciones y defiende que su caída en desgracia responde a una maniobra de Nissan para apartarlo del cargo y evitar así una eventual fusión del fabricante nipón con Renault. Los investigadores tienen ahora hasta el 14 de abril para seguir interrogando al empresario.

Durante el fin de semana se conoció además que la mujer del empresario, Carole Ghosn, abandonó Japón. El último cargo sobre Ghosn se basa en las sospechas de que desvió pagos desde Nissan a través de una compañía –de la cual su esposa es una de las administradoras- para comprar un yate de lujo. Carole Ghosn, que se prestó a ser interrogada de forma voluntaria al verse implicada en esta última acusación, fue propuesta por la Fiscalía como testigo en el proceso contra su marido. Se le confiscó su pasaporte libanés, un ordenador personal y un teléfono móvil. Salió del país apenas horas después, usando su pasaporte estadounidense y con la ayuda de la diplomacia francesa en el país, alegando que temía por su seguridad.

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