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El BCE y la Comisión instan a vigilar el aumento del crédito al consumo en España

El informe conjunto esboza un panorama positivo de la situación de la economía

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. EFE

La historia reciente ha enseñado que las euforias económicas pueden generar desequilibrios a largo plazo. En plena etapa de robusto crecimiento del PIB español, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo advierten contra la repetición de los errores del pasado: en un informe conjunto publicado este viernes, lanzan un aviso frente a la tentación de los bancos de sumergirse en la bonanza y asumir riesgos excesivos al conceder préstamos. "La reciente expansión de los créditos al consumo merece una vigilancia estrecha", afirma el documento.

El estudio semestral sobre la situación del sector financiero español, una consecuencia del rescate solicitado en 2012, dibuja un panorama con más luces que sombras. Destaca la "cómoda posición de liquidez" del sector bancario español, la caída de la tasa de morosidad y la elevada tasa de crecimiento, del 3,1% en 2017, muy por encima de la media europea. Sin embargo, avisa de que las entidades financieras deben extremar la precaución a la hora de prestar, y no dejarse llevar por las elevadas rentabilidades de este tipo de productos en un entorno de tipos bajos que complica los márgenes de beneficio. "Los bancos y los supervisores deben garantizar una implementación lo suficientemente conservadora de los estándares de crédito", añaden.

La concesión de créditos al consumo ha vuelto a niveles previos a la crisis. El año pasado las familias recibieron 43.148 millones de euros en préstamos para estos gastos, superando incluso la cantidad que se destinó a nuevas hipotecas. Y el regreso del consumo doméstico ha sido uno de los motores de la recuperación en paralelo a la creación de empleo. Pero la amenaza está ahí: la posibilidad de que los bancos dediquen demasiados recursos a estos préstamos sin tener bien cubiertas las espaldas preocupa. Y no solo a las autoridades europeas. El pasado mayo el Banco de España alertó en su Informe de Estabilidad Financiera de que el importante crecimiento de los créditos al consumo merece más atención y vigilancia. El mismo mensaje que traslada ahora Europa.

El informe deja otros dos mensajes relevantes. Uno, en el que llama a España a no precipitarse con la venta de su participación en Bankia. "Las autoridades españolas necesitan encontrar la mejor estrategia de desinversión", afirman tanto el Ejecutivo comunitario como el BCE. Y dos, el Banco Santander debe asumir las indemnizaciones derivadas de las denuncias por la resolución del Banco Popular. "Dado que no existe un plan de protección de activos en la venta de Popular a Santander, en principio el segundo sería responsable de otras demandas potenciales por la gestión de los accionistas o los acreedores de Popular".

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