Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los jóvenes que hablan en público como Trump y Putin con apenas 20 años

Los modelos de Naciones Unidas son simulaciones en los que estudiantes de diferentes nacionalidades debaten como si fueran auténticos diplomáticos; el de Salamanca es uno de los más antiguos de España

Alejandro Menéndez debate en uno de los comités del modelo de Naciones Unidos de MUNUSAL, en Salamanca.

"Me gusta participar en los modelos de Naciones Unidas porque te aporta algo que nunca vas a aprender en clase", subraya Alejandro Menéndez, de 20 años. Este madrileño debate con Yacine Ouali, francés de 21, sobre las sanciones a aplicar en Corea del Norte. Acaban de terminar la sesión del día en el Consejo de Seguridad, pero no pueden parar de discutir sobre el tema. Representan a Rusia y a Estados Unidos respectivamente en MUNUSAL, uno de los modelos de Naciones Unidas que se celebran en España cada año. En estos eventos, estudiantes llegados de distintas partes del mundo actúan como verdaderos diplomáticos asumiendo la posición del Gobierno de un país que no es el suyo y participan en los comités propios de la ONU o de otras instituciones internacionales, en debates simulados con las mismas reglas de retórica que los reales. 

Menéndez viste de traje adornado con un pin de EE UU durante las cinco jornadas que duran las conferencias. "Aprendes sobre todo capacidades de diálogo, de negociación y a comprender el panorama internacional. De cara también a cuando tienes que adoptar una postura que no compartes o de la cual estás totalmente en contra, te hace abrir la mente de una manera que en un aula nunca lo van a hacer", añade. Porque precisamente llegar a un consenso es uno de los pilares fundamentales de estos eventos ya que la dinámica de los debates se repite en todos los modelos simulados. En cada uno de los comités que forman el MUN (MUNUSAL cuenta con el Consejo de Seguridad, el Consejo de la UE, el Consejo de Derechos Humanos y el Comité de Mujeres) se discute sobre un tema de Política Internacional en el que los diferentes países exponen su postura para llegar a un acuerdo que plasman en una resolución al final de la semana. "Es más importante el consenso que aplastar al contrincante", explica Carmen Hernández, de 20 años. 

Hernández es la presidenta de MUNUSAL, que se celebra cada año en Salamanca. Con 11 ediciones a sus espaldas, es uno de los modelos de Naciones Unidas más antiguos de España. "Estos modelos son más conocidos en América. En España es algo más residual para el público en general, pero en los últimos años cada vez hay más", manifiesta. Estos eventos no tienen por qué estar adscritos a una Universidad en concreto, sino que surgen por asociaciones de alumnos que se agrupan y los organizan. Tampoco se obtienen créditos ni una titulación específica por participar, los estudiantes se inscriben porque están interesados por el Derecho Internacional o la Política, además de por vivir una experiencia que "engancha".

Los delegados tienen que hablar y vestir como auténticos diplomáticos

Lo más característico de las sesiones es que se siguen unas reglas de retórica idénticas a las utilizadas en las instituciones reales con unas normas muy estrictas. Hay dos moderadores (chairperson, en inglés) que dan la palabra, establecen las normas de juego y se encargan de elaborar el dossier con la información de la materia sobre la que se discute. La otra figura fundamental son los delegados, que representan a la Administración de un Estado concreto y han de expresarse y vestir como si fueran auténticos diplomáticos. "Al principio de semana la gente no está acostumbrada a hablar con el pronombre plural de 'nosotros' o 'esta delegación'. Decir 'yo' o 'mío' o cualquier otra referencia a primera persona singular no está aceptado, y luego ya se acostumbran, ese es un cambio muy evidente de los delegados novatos", explica Francisco Ríos, de 21 años, que junto a Hernández y otros nueve compañeros se encargan de organizar el evento. "Intentamos transmitir a los delegados novatos que lo importante es aprender, y que es normal quedarse en blanco en medio de un discurso o no conocer a la perfección las reglas. El ambiente que se genera, junto a las instrucciones de los moderadores, contribuye a que al final de la conferencia gran parte de ellos haya mejorado mucho", apostilla Hernández.

Menéndez pidió representar a EE UU en el modelo de Salamanca porque uno de los dos temas a tratar en el Consejo de Seguridad era cómo reducir el recrudecimiento de la situación en Corea del Norte. "Estados Unidos tiene un papel crucial en ese problema. Y a mí me gusta mucho pelearme", bromea en un intermedio de la sesión. Él es uno de los 89 participantes del modelo, en el que 35 son extranjeros. Tienen que asumir por completo la postura de la Administración que en ese momento gobierna en el país que representan aunque su ideología sea contraria. "Partiendo de la base de que a ti te puede parecer un poco locura lo que diga Trump. Tienes que defender eso que él va a decir", explica el delegado. 

La comunidad MUN

"Si realmente creéis que esta semana tenemos la oportunidad de trabajar por reducir el recrudecimiento de la situación de Corea del Norte y de evitar un conflicto mundial... recordad esto, delegados: el mundo nos está observando, así que actuemos en consecuencia", exclama Ouali desde su asiento, al inicio de los debates de MUNUSAL, celebrado la semana pasada. El francés ha participado en nueve modelos como este en toda Europa como parte de su formación. Quiere trabajar como diplomático de su país y ha elegido Rusia para probar una política "muy diferente a la de los países occidentales", como el suyo. En el resto de Europa, otros de los modelos más conocidos y que aglutinan a un mayor número de participantes son el LIMUN, con sede en Londres y más de 1.500 delegados; el BerlinMUN, en Berlín, o el KULMUN, en Lovaina.

Los delegados han de levantar las placas en el que pone el nombre de su país para votar y para pedir la palabra. ampliar foto
Los delegados han de levantar las placas en el que pone el nombre de su país para votar y para pedir la palabra.

La creación de nuevas asociaciones de este tipo surge porque sus integrantes deciden formar un modelo en su ciudad de origen. Es el caso de Román Arcas, de 29 años. Ahora oposita al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, pero en 2013 asistió a MUNUSAL como delegado cuando estudiaba Derecho. Le atrajo desde la primera vez que participó y decidió formar su propio modelo en Granada (el MEU) junto a otros compañeros. "Nos gustó tanto el modelo que decidimos extender esa experiencia y aprendizaje a otra ciudad, en este inspirado en la Unión Europea. Convinimos en que Granada era la ciudad ideal para celebrar un evento de este tipo, tanto por la cantidad de universitarios como por su tirón para los extranjeros", manifiesta. Los organizadores lo hacen sin ánimo de lucro, el dinero de la inscripción va dirigido a los costes que genera el congreso, materiales, comidas, etc. Además del modelo de Salamanca y de Granada, otras ciudades españolas han ido incorporándolos, como Madrid, Oviedo o Sevilla. 

Una fotografía de Kim Jong-un, el dirigente norcoreano, preside la mesa de Alba Fernández. "Tienes que meterte tanto en el papel, que al final acabas creyéndotelo", destaca. Esta cántabra de 18 años conoció los modelos porque en su colegio les animaban desde pequeños a apuntarse a debates de este tipo. "Lo que más me atrae es la gente que te llevas y la capacidad de negociación y de hablar en público que aprendes", añade. Lo curioso, según cuentan, es que los debates no acaban en las sesiones. Los delegados están tan imbuidos de la política Internacional durante esa semana que terminan discutiendo también en los cafés, el almuerzo o incluso en las fiestas que se organizan por las noches. "Anoche, incluso antes de empezar las sesiones, ya estaba acercando posturas con Estados Unidos", concluye la representante de Corea del Norte.

Más información