Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

González (BBVA): “España lleva demasiado tiempo ocupada en problemas de ámbito local”

El presidente del banco reclama un "amplio consenso político" para evitar "posponer las cuestiones clave para el futuro"

El presidente, Francisco González, y el consejero delegado, Carlos Torres, al inicio de la junta general de accionistas celebrada en Bilbao.
El presidente, Francisco González, y el consejero delegado, Carlos Torres, al inicio de la junta general de accionistas celebrada en Bilbao.

El presidente de BBVA, Francisco González, ha afirmado hoy en Bilbao que "hay que ponerse a trabajar con responsabilidad y valentía, pensando en el futuro de todos. Nuestro país lleva demasiado tiempo ocupado en problemas de ámbito local conocidas por todos", en referencia a la inestabilidad institucional en Cataluña. "Estamos posponiendo las cuestiones clave para nuestro futuro. Necesitamos un consenso político amplio para promover una ambiciosa agenda de reformas", continuó González, aludiendo veladamente a la parálisis política que vive el Gobierno y el Parlamento en esta legislatura.

El máximo ejecutivo del segundo banco español insistió en se necesitan "reformas que sitúen a España como un país capaz de crecer, en un entorno que ofrece enormes oportunidades de crecimiento y bienestar al alcance de todos, si se toman las decisiones que se han de tomar".

 En su intervención en la junta general de accionistas del banco, celebrada este viernes en el Palacio Euskalduna de Bilbao, González dijo que "necesitamos con urgencia una nueva institución global que tenga el poder de crear una nueva arquitectura legal 2.0. Se está creando un nuevo orden económico y social, un cambio en la forma de financiarse de las personas. Esa nueva arquitectura que debe llegar a todos los ciudadanos y no con efectos perversos, es decir, evitar monopolios e inestabilidad financiera. Es un tema delicado, global, que se debería incluir dentro del G-20 o el FMI, ya veremos", afirmó en referencia a esa institución.

Antes de la celebración de la junta, dos centenares de trabajadores de Tubos Reunidos se manifestaron delante del Palacio de Euskaduna reclamando más inversiones al BBVA, entidad accionista de la empresa, que atraviesa serias dificultades económicas.

La junta aprobó la incorporación de Jaime Caruana, exgobernador del Banco de España y ex director general del Banco Internacional de Pagos de Basilea, como consejero. Caruana entrará en el consejo en junio, tras acabar su periodo de incompatibilidad. Según fuentes financieras, este directivo está llamado a desempeñar un papel relevante en la sucesión de González en la presidencia del banco, que se producirá en 2019. También se nombró consejera a Ana Peralta Moreno, exdirectora de riesgos de varios bancos, y Jan Verplancke, exresponsable del banco Standard Charter. Tras casi 14 años, abandonó su cargo José Antonio Fernández Rivero, que era consejero desde 2004.

También reclamó el nuevo orden económico y social para garantizar que la "enorme riqueza" que se está creando llegue "a todos los ciudadanos". Por otra parte, ha afirmado que 2018 va a ser un año "mucho mejor" que 2017 para el banco, porque "nunca había visto a BBVA tan unido, comprometido y vibrante".

El presidente de la entidad ha señalado que 2017 ha sido un "gran año" para BBVA por dos motivos, uno por sus "muy buenos resultados financieros" y, por otra parte, más "importante", porque se ha avanzado "muchísimo" en el programa de transformación. El banco ha ganado 3.519 millones en 2017, un 1,3% más que el ejercicio anterior, tras asumir una pérdida de 1.123 millones por la depreciación de su participación en Telefónica. González definió esta carga como "meramente contable". La cotización de las acciones ha caído más del 7% en lo que va de año.

"Ahora jugamos el partido decisivo"

Francisco González ha dedicado buena parte del discurso a la transformación digital, como lleva haciendo desde hace más de 15 años. Aunque empezó a hablar de este fenómeno al llegar a la presidencia única del BBVA, en 2001, y desde entonces ha realizado inversiones, ha indicado que hasta 2007 fue "una fase de visión. Hasta mediados de 2015 fue la construcción del viaje de la transformación, luego llegó la ejecución, hasta finales del año pasado, y ahora en 2018 estamos en el despegue. Es un futuro ya cercano, que casi podemos tocar los primeros resultados. El BBVA es más una compañía digital que un banco", aseguró para prometer que este ejercicio "va a ser todavía mucho mejor".

El máximo responsable de la entidad ha asegurado que los números son "contundentes" y este año más del 50% de los clientes del banco en todo el mundo van a ser digitales y en España, en enero, el 42% de las ventas han sido digitales.

Asimismo, ha señalado que BBVA es el banco "más recomendado" por sus clientes en la mayor parte de los países en los que opera y la consultora Forrester ha señalado a la aplicación bancaria de BBVA como "la más importante del mundo" en banca móvil.

"Nosotros no hemos puesto el banco al borde del colapso como han hecho otros"

Íñigo de Barrón

Tras los discursos oficiales, intervinieron 11 accionistas con críticas al banco. Hubo cuatro temas coincidentes: las malas condiciones y relaciones con los empleados, la pobre evolución de la acción y del dividendo, los problemas de la estrategia digital y la financiación a empresas armamentísticas. 

 Paulino García-Toraño, de Uniter, una asociación de jubilados del BBVA, lanzó las censuras más contundentes que escuchó el presidente Francisco González. Con la fuerza de 1,4 millones de acciones, el portavoz de este grupo afirmó: "La trayectoria de BBVA no es positiva si la comparamos con el resto de bancos españoles. En efecto en los últimos 20 años, BBVA es el que ha tenido menor crecimiento porcentual en activos, en depósitos y lo más importante en beneficios. El banco en este periodo de tiempo ha creado escaso valor para el accionista, sobre todo si tenemos en cuenta que la capitalización bursátil está al mismo nivel que hace 20 años y que nuestro principal competidor", sin mencionar al Santander, "ha crecido un 80% en ese periodo de tiempo".

Además añadió que "los resultados económicos y de imagen no parecen acompañar al exitoso desarrollo de la banca digital. Entendemos que el éxito de cualquier inversión debe medirse en términos de coste-beneficio y este ratio por el momento en este caso es difícil de calcular, entre otras cosas porque se desconoce el coste de la inversión realizada hasta el momento en digitalización".

Por último pidió que "el banco ofreciera una información más completa y detallada sobre este tema" de la digitalizacón. "Si la estrategia seguida augura un futuro mejor es algo que está por ver, créannos si les decimos que nos gustaría que fuera así entre otras razones porque conviene a nuestra condición de accionistas, pero tenemos dudas razonables. Por eso nos preguntamos si el cambio de modelo que se está llevando a cabo se está haciendo al ritmo adecuado, con los costes bien controlados y sobre todo, sin una desconexión demasiado brusca con el modelo tradicional.

Asociación de melancólicos

González, sin ocultar su enfado, calificó a esta asociación de "exjubilados de no sé cuántos años de este banco que da la impresión que muchas veces viven en la melancolía". Afirmó que "nos compara con algunos bancos, algunos de ellos españoles, diciendo de que no tenemos la misma rentabilidad o no tenemos digamos, un buen comportamiento. Cuando hablamos de rentabilidad señor García, hay que saber exactamente de lo que se habla porque se puede obtener una buena rentabilidad pero a lo mejor la rentabilidad se alcanza poniendo al banco al borde de colapso. Nosotros no lo hemos hecho".

Y añadió que "desde el punto de vista de su comportamiento bursátil y creación de valor,  el valor tangible del banco, sin activos ficticios, más los dividendos en metálico que se han repartido, si quiere en los 20 años a los que se ha referido, y este banco está por encima de cualquier banco competidor y de cualquier banco de los grandes bancos en este país. Por tanto, le rogaría que no falte a la verdad", concluyó.

El BBVA ha ampliado capital en 7.000 millones para adquirir el 40% del Garanti, así como 3.400 millones más para la recompra de las preferentes en 2011 y 2012.

Un total de cinco representantes sindicales, entre ellos CGT, ELA, SIC y la Confederación Intersindical Galega, afearon las palabras de agradecimiento a la plantilla por su esfuerzo. Criticaron "la bella fachada que presentan en la junta, cuando ha habido recortes en las pagas mientras los consejeros se suben un 16% el sueldo, mala relación laboral, dificultades para conciliar la vida familiar, prolongación de la jornada sin remunerar y escasa delegación de responsabilidades", según algunos de los representantes.

González utilizó un argumento de otras juntas al decir, sin aclarar a qué se refería, que "el banco haría lo mejor para todos, pero que por salvar a unos empleados no se va a poner en riesgo a toda la plantilla. Vienen tiempos difíciles". También discrepó de los comentarios sindicales porque, señaló, "hay encuestas internas y de otros, como Gallup, que dicen que los empleados creen que el BBVA es el mejor lugar para trabajar". Algunos sindicatos afirmaron que se incumplían las normas laborales. "Eso no lo admito; eso es faltar a la verdad", respondió el presidente.

En tercer lugar hubo pequeños accionistas que se quejaron del escaso dividendo y de la cotización. González recordó que la entidad aumentará el dividendo "de la misma forma" que lo hagan sus resultados en los próximos años y el 100% será en efectivo. Con cargo a 2017 se repartirá 0,37 euros por título. Ayer sus acciones subieron un 1,88%, hasta los 6,65 euros. 

Por último, dos representantes de Setem, la organización contra la financiación bancaria de empresas de armas, afirmaron que el BBVA trabaja con fabricantes de armas controvertidas, que "producen misiles, torpedos y llevan la destrucción y la muerte al Norte de África y Oriente Medio". "Si quieren ganar dinero, sigan invirtiendo en empresas de armas, pero construirán un mundo peor". El presidente respondió que se vigilan los estándares del banco para no trabajar con empresas de armas controvertidas, pero recordó que algunas veces los derechos humanos se defienden con armamento. "Gracias por su intervención, a veces tienen razón en lo que dicen", admitió. En menos de tres horas, acabó la junta de accionistas de 2018.