El consumo de cemento creció un 11% en 2017 por el tirón de la vivienda

La industria cementera remonta tras dos ejercicios de caída y prevé mantener el alza este año

Fábrica cementera de Cemex en Buñol (Valencia).
Fábrica cementera de Cemex en Buñol (Valencia).

El consumo de cemento creció un 11% durante el pasado año, hasta un volumen de 12,3 millones de toneladas, impulsado por el tirón de la promoción de nuevas viviendas y las exportaciones y a pesar del mínimo histórico que presenta la inversión en obra pública, según datos de la patronal del sector Oficemen.

La industria cementera instalada en España vuelve así a crecer, al superar la caída del 3% que se anotó el pasado año, con la que interrumpió dos ejercicios de crecimiento, y alcanza la mayor demanda en cinco años. La patronal de las cementeras da de esta forma por "confirmado" el "inicio de la recuperación del sector". De hecho, confía en que el cemento intensifique su crecimiento este año y cierre con un aumento del consumo del 12%, hasta sumar 13,7 millones de toneladas.

A pesar de ello, Oficemen recuerda que la demanda actual es similar a la que se registraba en la década de los sesenta y está aún lejos de recuperarse el desplome del 80% que este sector experimentó durante la crisis, desde los máximos históricos de 56 millones de toneladas de cemento que se llegaron a demandar en los años 2006 y 2007.

En el caso de la obra pública, principal demandante de este material de construcción, el descenso es del 75%, de forma que este sector apenas consumió en 2017 unos 5,1 millones de toneladas de cemento, el 41,4% del total, frente a los 19 millones de toneladas que requería en 2008. En este sentido, Oficemen calcula que en el supuesto de que la construcción de infraestructuras recuperara esos niveles de demanda de cemento, se generarían medio millón de empleos.

Exportaciones

En cuando a las exportaciones, durante el pasado año, las cementeras radicadas en España vendieron a otros países 9 millones de toneladas de cemento, un 10% menos que el año anterior, en lo que constituye la caída más abrupta en, al menos, los últimos siete años.

La patronal volvió a atribuir este dato a la "pérdida de competitividad" que el sector registra a la hora de vender cemento a otros países por el "incremento de los costes eléctricos" en España. "La industria española soporta actualmente uno de los costes más elevados de Europa, hasta un 30% más caros, lo que penaliza su competitividad exterior", denuncia Oficemen. A pesar de ello, España figura actualmente como primer país exportador de cemento de la UE y el octavo a escala mundial.

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