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BBVA rebaja tres décimas su previsión de crecimiento para 2018 por la crisis catalana

El servicio de estudios del banco alerta de que se pueden perder hasta 1,1 puntos de PIB si la incertidumbre se alarga hasta diciembre

El servicio de estudios de BBVA advierte de que la economía española podría perder por Cataluña entre 0,2 y 1,1 puntos de crecimiento en 2018, dependiendo del grado de incertidumbre que se genere, de cuánto tiempo se extienda ésta y de su contagio a otras regiones. O lo que es lo mismo, la inestabilidad podría costar entre 2.000 y más de 12.000 millones de PIB. De hecho, en sus estimaciones publicadas este lunes, la entidad rebaja tres décimas sus previsiones de crecimiento para el año que viene debido a las tensiones políticas: desde el 2,8% al 2,5%. En cuanto a este año, también recorta su pronóstico del 3,3% al 3,1%, aunque estas dos décimas menos no se explican por Cataluña.

De izquierda a derecha, Rafael Doménech, Jorge Sicilia y Miguel Cardoso.
De izquierda a derecha, Rafael Doménech, Jorge Sicilia y Miguel Cardoso.

Con la información preliminar conocida hasta ahora, el responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Rafael Doménech, ha destacado que el efecto por la crisis catalana, en principio, sería moderado: entre 0,1 y 0,5 puntos. De ahí que el banco solo haya reducido su previsión de crecimiento en tres décimas.

Aun así, según la entidad que preside Francisco González, esto implica que la crisis catalana ya está restando crecimiento del año que viene. Y ello a pesar de que todavía solo se detectan unos niveles de impacto relativamente contenidos. De acuerdo con las proyecciones de BBVA, para que se llegue a restar esa horquilla de hasta 12.000 millones la incertidumbre debería prolongarse hasta finales de 2017. Y el daño podría superar incluso los 12.000 millones si las tensiones continuasen durante el próximo año.

BBVA no es la única institución que ha ofrecido un cálculo de cuál puede ser la repercusión de la crisis catalana. El Gobierno también bajó tres décimas su previsión por Cataluña. Solo que esa modificación dejaba el crecimiento de 2018 en el 2,3% y no en el 2,5%, si bien unos días más tarde el ministro Guindos explicó que tras la aplicación del artículo 155 el efecto sería nulo y que la economía todavía podría crecer "incluso más del 2,5%". La Autoridad Fiscal ha calculado que el PIB podría perder hasta 1,2 puntos en 2018. Y el Banco de España ha estimado que podría costar hasta más de 2,5 puntos durante los dos próximos años. 

BBVA rebaja tres décimas su previsión de crecimiento para 2018 por la crisis catalana

Respecto a este año, BBVA disminuye las perspectivas de crecimiento del PIB en dos décimas. Los motivos se resumen en la inesperada debilidad de las exportaciones registrada en los últimos meses y una mayor moderación en el consumo de las familias.

A fecha de hoy, BBVA no contempla en su horizonte de previsiones un escenario de recesión en Cataluña. Eso sí, el efecto será mayor que en el resto de España, ha señalado Doménech.

En su informe de situación de España publicado este lunes, la entidad subraya que "se ha producido un aumento de la volatilidad en algunas variables financieras, principalmente relacionado con el entorno político en Cataluña". Y sostiene que "existe el riesgo de que, a futuro, esta mayor tensión se traslade negativamente a las decisiones de gasto de consumidores y empresas". Esta incertidumbre se puede notar a nivel agregado más tarde, a través una menor confianza, un menor gasto y una mayor prima de riesgo, ha explicado el economista jefe de BBVA, Jorge Sicilia. "El coste de todo ello puede que no se aprecie hasta 2018 y tiene más posibilidades de que sea más que menos", ha concluido.

Los economistas del banco consideran que resulta muy complicado estimar el impacto de estas tensiones políticas, sobre todo porque se trata de una incertidumbre "de naturaleza muy distinta a la observada en el pasado". Además, presenta unos canales de contagio hacia otras regiones que son "únicos". Es decir, son difíciles de calibrar porque no hay ningún antecedente similar con el que de verdad se pueda comparar. "Podemos asumir que funcionaría igual que otros choques, y depende mucho de su duración", ha indicado Sicilia. Por otra parte, BBVA Research subraya que la inercia positiva de la economía española es muy fuerte y que puede haber elementos que compensen el efecto, como por ejemplo la actuación del BCE o la desviación del gasto desde Cataluña hacia otras regiones de España.

Según han detallado los analistas de BBVA, hasta octubre los indicadores de confianza han sido fuertes. Y los datos de afiliación a la Seguridad Social también han resultado bastante robustos. Por el contrario, la matriculación de automóviles y otras estadísticas sí que pueden estar mostrando ya algún impacto. Existe una incertidumbre importante e iremos ajustando mejor cuáles pueden ser las repercusiones conforme pase el tiempo, han comentado. El mercado inmobiliario y el turismo son los sectores donde los efectos se podrían percibir con mayor intensidad.

Desaceleración del turismo

El servicio de estudios de BBVA también alerta sobre una desaceleración del turismo, "posiblemente por factores estructurales". Parte del extraordinario crecimiento registrado en los últimos años se debe a la inestabilidad que existía en otros destinos del Mediterráneo más baratos. En tanto que esa inestabilidad se corrija, España podría ir perdiendo pujanza. Y eso ya se está plasmando en las cifras. La entidad resalta que durante el último año se ha producido una ralentización de los ritmos de crecimiento: "El sector turístico podría estar acercándose a niveles de saturación, particularmente en los destinos tradicionales de playa". 

"Hacia delante, es más probable que los incrementos en la demanda se trasladen a mayores precios y salarios, en lugar de a creación de empleo". Por esa razón, BBVA Research recalca que el reto ahora consiste en mejorar la calidad de la oferta. 

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