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La moda busca emprendedor tecnológico

El sector impulsa un proyecto para unir el diseño creativo a la digitalización

Una modelo en un desfile de
Una modelo en un desfile de Getty

¿A qué emprendedor no le gustaría tener la posibilidad de probar durante cuatro meses sus productos en la sede de una empresa líder en su sector antes de sacarlos al mercado? Pues ese el escenario que les espera a seis startups del segmento de la moda gracias a una iniciativa de ISEM Fashion Business School, la escuela de negocios de moda de la Universidad de Navarra. Atelier by ISEM es la primera aceleradora vertical de proyectos de emprendimiento que combinan moda y tecnología. Su objetivo: "servir como punto de encuentro entre empresas consolidadas y emprendedores para generar innovación en el mundo de la moda", señaló Teresa Sádaba, directora de ISEM, durante el acto de presentación.

Las empresas interesadas en participar tienen hasta el próximo 17 de noviembre para presentar sus candidaturas. Se buscan proyectos de emprendimiento relacionados con la moda en cualquiera de sus vertientes pero que tengan en la tecnología un elemento diferencial. Porque, asegura Sádaba, "el crecimiento de esta industria en España depende de su capacidad de innovación, del uso que haga de la tecnología y de su adaptación a los entornos digitales". El programa tiene una duración 10 meses. Los seis primeros se llevarán a cabo en la sede de ISEM en Madrid y durante los mismos las empresas aceleradas recibirán formación y mentorización personalizadas. Previamente, un director de proyecto asignado para cada una de ellas realizará un diagnóstico de sus necesidades específicas.

Se trata así de paliar un déficit que acostumbra a lastrar a un sector pródigo en buenas ideas: la formación. "La logística suele ser una asignatura pendiente para proyectos que quieren iniciarse en el comercio electrónico", comenta Coro Saldaña, directiva de Accenture, principal socio de ISEM en esta iniciativa. Pero no es este ni mucho menos el único eslabón de la cadena de valor que se puede reforzar. "En el campo del diseño y prototipos también hay mucho margen de mejora. Por ejemplo, en cuanto a la optimización del tiempo que se tarda en desarrollar y generar muestras antes de llevarlas a producción", agrega esta especialista.

Aplicaciones para vestir como un pincel

"Tu ropa favorita te está buscando". Con este sugerente eslogan aterriza en el universo móvil TrendyAdvisor, el buscador social de moda que tras dos años y medio funcionando en la web presenta ahora su aplicación con un desarrollo basado en inteligencia artificial.

TrendyAdvisor es un ejemplo de 'startup' española de moda que busca innovar a través de la tecnología. "Nos dimos cuenta de que la personalización de los contenidos era un hueco que no estaba sabiendo cubrir el mercado. Porque yo puedo generar muchas ofertas, pero lo realmente importante es que encajen con los intereses de cada usuario", explica Carlos Jordana, su consejero delegado y cofundador.

Con un catálogo de ropa y complementos de más de 500 firmas nacionales e internacionales, su motor de búsqueda analiza y registra las preferencias del usuario de manera que le hace sugerencias personalizadas. El cliente escoge o descarta las prendas deslizando el dedo sobre la pantalla. ¿Su elemento diferencial? Jordana: "Que brindamos a las firmas la posibilidad de encontrar a esos clientes que todavía no las conocen, y al usuario final la de encontrar la ropa que le gusta sin necesidad de tener que buscarla".

Aunque, según sus responsables, el elemento verdaderamente rompedor de Atelier está en la posibilidad de que las startups trabajen codo con codo con las compañías patrono. Aristocrazy, Camper, Grupo Cortefiel, El Corte Inglés, El Ganso y Mayoral acogerán cada una de ellas a una de las empresas aceleradas, aportándoles sus recursos, tiempo e instalaciones. "Cuando yo fui emprendedor habría dado cualquier cosa por tener algo así. Porque para conseguir un posible inversor, tener un primer producto pivotado, testado y revisado en una gran firma aporta un enorme valor a cualquier proyecto", expone David Luquín, director de Atelier by ISEM.

Beneficios mutuos

También las empresas salen beneficiadas. "El mercado cambia a tal velocidad que es fundamental contar con pequeños ecosistemas de innovación dentro y fuera de la compañía que nos ayuden a tomarle el pulso a ese tsunami que se avecina", razona Juan Suárez, director creativo de Aristocrazy. Para este directivo, el gran reto de los próximos años será conocer mejor al cliente, saber cuáles son sus demandas y necesidades a la hora de comprar". Y ese desafío implica "tener a gente que nos empuje a hacer cosas nuevas, que nos mueva un poco la silla y nos haga reflexionar sobre todos los aspectos del negocio", continúa.

El movimiento es, de hecho, una constante en este sector de nicho pero con un significativo peso específico en la economía española. "La moda es un mundo con mucha rotación y entre las propias empresas se busca deliberadamente talento que haya trabajado antes en otras firmas", explica Teresa Sádaba. No debe olvidarse, además, que la moda es uno de los grandes abanderados de la marca España. Una circunstancia que, unida a la globalidad de las principales firmas, provoca que se demanden perfiles laborales "altamente cualificados, con conocimientos muy específicos, idiomas y capacidad para desenvolverse en mercados internacionales", resume la directora de ISEM. En cuanto a las áreas de mayor inserción, prosigue, estas son "compras, producto, marketing y, en los últimos años, comercio electrónico".

Todo parece indicar que en un futuro inmediato también lo serán el resto de posiciones IT. Para Coro Saldaña, tecnología y moda están condenadas a entenderse. "Sencillamente, no veo posible acortar los tiempos de producción ni optimizar la cadena de valor sin tecnología", argumenta. Si bien, puntualiza, sigue habiendo resistencias. "Algunos equipos de diseño recelan porque temen que el big data o los modelos de business intelligence limiten su creatividad". Como casi siempre, el secreto radica en ser muy didáctico explicando los beneficios. "Porque cuando comprenden que el poder del dato se traduce en más innovación y mayor eficiencia, es complicado rechazarlo", remata.

Tejidos inteligentes, trazabilidad de las prendas, experiencia de usuario en tienda... David Luquín opina que los desarrollos tecnológicos van a permitir hacer aun mejor algo que las empresas de moda españolas siempre han hecho muy bien: "conocer a sus clientes". Porque, concluye, "en España estamos llenos de complejos, pero somos muy buenos, y con muchos menos recursos que otros somos capaces de hacer cosas extraordinarias".