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Empleo anuncia una mejora en la pensiones de viudedad con casi seis años de retraso

La reforma de pensiones de 2011 contemplaba un incremento de estas prestaciones desde 2012

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, durante su intervención en el Congreso
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, durante su intervención en el Congreso EFE

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha anunciado que va a mejorar las pensiones de viudedad según lo recogido en la reforma de pensiones de 2011. La norma apuntaba en su exposición de motivos que una parte de las prestaciones de este colectivo iría subiendo de forma progresiva “a partir del 1 de enero de 2012”. Sin embargo, este compromiso que se detallaba en una disposición adicional no se había desarrollado todavía.

“Vamos a cumplir la disposición adicional 30 de la ley 27 [la de la reforma de pensiones de 2011]”, ha anunciado la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en una respuesta a una pregunta de la diputada socialista, Carmen Cuello. “Por cierto, estamos en tiempo. Ya estamos trabajando en el reglamento que la desarrolla”, ha continuado la titular de Empleo, a pesar de lo que dice la exposición de motivos y acogiéndose a que el texto de la disposición, la trigésima, no dice nada de fechas.

Para cumplir con los plazos que fija esta norma, la ley 27/2011, la de la reforma que retrasaba la edad legal de jubilación, debería haber aumentado la base reguladora de las pensiones de viudedad en 2012. Esa norma estipula que se debe incrementar del 52% al 60% el porcentaje utilizado para calcular la base reguladora (la cifra sobre la que se calcula la cantidad final a recibir) de las prestaciones de viudedad a lo largo de ocho años. Por tanto, el Ejecutivo si, al menos, quiere llegar a tiempo debería subir ocho puntos porcentuales en dos años (2018 y 2019).

Las pensiones de viudedad están entre las más bajas del sistema de Seguridad Social. Este septiembre la prestación media de este grupo se situaba en 647,8 euros al mes, bastante menos que las de jubilación (1.066,86 euros) o las de incapacidad (936,5 euros).

Para corregir parcialmente esta situación, la reforma de 2011 contenía esa disposición adicional. No obstante, esta medida no beneficiaba a los 2,37 millones de personas que perciben una pensión de viudedad. Dejaba fuera a quienes percibieran otra pensión o tuvieran un trabajo (la de viudedad es la única prestación de la Seguridad Social compatible con otras o con un empleo remunerado). También establece el requisito de tener más de 65 años y no disponer de ingresos por otras fuentes que superen lo establecido para tener derecho a cobrar una pensión mínima de viudedad.

Las palabras de Báñez llegaron en respuesta a la pregunta parlamentaria de la diputada socialista, Carmen Cuello. En el debate generado, esta parlamentaria ha recordado que su grupo ha presentado una proposición de ley para que se suban las pensiones de viudedad según la ley de 2011: “Si no la suben ustedes, la subiremos nosotros”.

Las condiciones que ya establece la norma hacen que su impacto, cuando llegue su desarrollo, sea limitado. El primer requisito que establece, ser beneficiario de una sola pensión, ya deja fuera a más de 1,5 millones de personas. Ahora en España hay 2,37 millones de pensionistas que perciben una prestación de viudedad, pero en toda la Seguridad Social hay apenas 860.000 pensionistas cobrando dos pensiones.

El propio diseño de la norma también limita el impacto presupuestario que pueda tener. ¿Por qué? En las pensiones de viudedad que precisen un complemento para llegar al mínimo, lo que ganen por el incremento de la base reguladora lo perderán en el suplemento. De esta forma, el resultado final no variará.