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Multas de casi un millón de euros a las navieras que abarrotaron las Islas Cíes

La Xunta sanciona a cuatro navieras por superar con creces el cupo de viajeros al parque natural y lleva el caso a los tribunales

Desembarco de viajeros de un barco de traslado a las Cíes el pasado mes de agosto.
Desembarco de viajeros de un barco de traslado a las Cíes el pasado mes de agosto.

La sobreventa de billetes en la que incurrieron este verano las cuatro principales navieras que realizan el transporte de turistas a las islas Cíes les ha salido cara y podría acabar en los tribunales. La Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia les ha impuesto a estas empresas sanciones de casi un millón de euros por superar en pleno mes de agosto en miles de viajeros el cupo establecido para este paraje natural protegido, incluido en el Parque Nacional das Illas Atlánticas. Las compañías recurrirán los expedientes administrativos alegando fallos en el sistema central de reservas, mientras la Xunta ha decidido denunciar el caso ante la Fiscalía de Vigo.

Fueron los guardas forestales que protegen este archipiélago de las Rías Baixas los que descubrieron el pillaje. La intervención de la Xunta desató el caos en las taquillas de embarque abarrotadas de turistas y provocó la rebelión a bordo de los pasajeros en uno de los barcos, ya que se les impidió el desembarco en las Cíes y la nave estuvo fondeada cerca de dos horas antes de regresar a Vigo.

La propuesta de sanción de la Xunta para las navieras, que se ha cuantificado en 930.000 euros, esgrime un “claro propósito de beneficio ilícito”, ya que en solo tres días las empresas transportaron a las islas 8.077 personas más de las permitidas, valiéndose de pasajes con códigos falsos o ilegibles y anulando incluso viajes ficticios.

Los expedientes administrativos se centran en el intenso tráfico de barcos detectado durante los días 3, 5 y 19 de agosto, según quedó reflejado en los recuentos efectuados entre el pasaje a pie de muelle. Sin embargo, los informes elevados a la Fiscalía denuncian sobreventa de billetes desde el mes de junio, por lo que el exceso de pasajeros que visitaron el archipiélago se vería multiplicado por diez.

La multa más elevada ha sido impuesta a la naviera Mar de Ons, que en dos días sobrepasó en un 300% el límite diario de visitantes, seguida de la compañía Illa de Ons (Nabia), que lo superó en un 288%, y en menos proporción también se excedieron en los cupos las compañías Tour Rías Baixas y Cruceiro Rías Baixas.

La Fiscalía de Vigo deberá ahora determinar si hay materia penal en el escándalo de la sobreventa de billetes. Si así fuera, el ministerio público podría llevar a las navieras ante los tribunales por los supuestos delitos de estafa a los usuarios, falsificación de documentos oficiales y mercantiles, además de un posible atentado al medio ambiente.

Con informes de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, la Axencia de Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega) y los propios agentes forestales del parque, el Gobierno gallego también argumenta la sanción en la actuación reincidente de las navieras, que ya habían sido multadas y advertidas por la sobreventa de billetes, además del posible daño ecológico que pudieron haber causado en este paraje natural, que aspira a ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Medio Ambiente subraya que lo ocurrido en las Cíes no solo puso en peligro la seguridad del Parque Nacional sino también de los visitantes ante una eventual situación de emergencia. El departamento autonómico explica que el plan de evacuación estaría gravemente comprometido ante una sobrecarga del pasaje, pues está calculado sobre la base del cupo máximo de 2.000 visitantes diarios.

La mayor avalancha de turistas se produjo el sábado 19 de agosto, el día antes de que interviniera la Xunta para tomar el control del transporte a Cíes. Tras la alerta de la dirección del Parque Nacional Marítimo-Terrestre Illas Atlánticas, el Gobierno gallego decidió intervenir prohibiendo el acceso a la isla, lo cual provocó que cerca de 2.000 pasajeros se quedaran en tierra con el billete comprado. Ese día se había detectado un exceso de hasta 2.280 pasajeros en uno de los barcos y de 775 en los otros tres, según la denuncia.

Las cuatro navieras alegan fallos en la venta de billetes a pesar de que el informe de Amtega concluye que el sistema central de reservas funcionó sin incidentes. Este agencia dependiente del Gobierno gallego sospecha que el abultado número de anulaciones de pasajes detectado durante el verano pudo ser intencionado por parte de las compañías para lograr nuevas reservas.