¿Cómo ahorran energía restaurantes y hoteles?

La hostelería y la restauración son los sectores que mejor gestionan la energía, según un informe de la Fundación Gas Natural Fenosa

Varios clientes en un bar de Madrid.
Varios clientes en un bar de Madrid. Jaime Villanueva

Al agua termal de Vichy, en Girona, se le atribuyeron propiedades beneficiosas para el organismo hace más de un siglo. Por eso, se erigió un balneario que hoy sigue en activo en el lugar desde el que emana y que visitan más de 32.000 personas al año para relajarse. Desde 2016 lo hacen, además, en un espacio más respetuoso con el medio ambiente. En mayo del año pasado el complejo renovó los sistemas de climatización y las calderas de agua caliente sanitaria y agua termal. No se actualizaban desde los años ochenta. Así, consiguieron reducir el consumo de energía un 13% respecto al de 2015.

"Ante los avances tecnológicos actuales, consideramos que debíamos actuar para mejorar el confort de los clientes, reducir el gasto y contribuir a la conservación del medio ambiente”, apunta Diego Piedra, director del balneario. El de Vichy no es un caso aislado. La hostelería y la restauración son los sectores que mejor gestionan el consumo de energía. Estas compañías sacan 6,1 y 6,2 sobre diez respectivamente, en el noveno índice de eficiencia energética en las pymes (empresas hasta 249 empleados), elaborado por la Fundación Gas Natural Fenosa.

Una calificación ligeramente por encima del 5,9 que obtienen las 2.000 pymes consultadas durante el primer trimestre de 2017, pero que aún demuestra que hay mucho margen para mejorar. El acondicionamiento de cocinas, habitaciones, spas y otras áreas de recreación de esta industria, que supone el 8% del PIB nacional, permite aún un ahorro de hasta un 22,7% respecto de lo que consumen actualmente, según el informe.

Los empresarios cada vez se preocupan más por la eficiencia energética en sus negocios. El consumo de luz, la eficacia de los sistemas de climatización, de refrigeración o de calentamiento del agua son tan cruciales en su estrategia competitiva como la digitalización o las políticas de recursos humanos. El informe de la Fundación Gas Natural Fenosa lo deja claro. En 2005 la nota global de las empresas era 3,1 puntos, la mitad. “Hace veinte años, los empresarios se preocupaban por la potencia al comprar el equipamiento, ahora también preguntan por el consumo", sostiene Jordi Gargallo, director de desarrollo de SERHS y profesor asociado del máster en Dirección de Empresas Hoteleras y de Restauración de CETT.

Fachada del balenario VIchy Catalán en Caldes de Malavella, Girona.
Fachada del balenario VIchy Catalán en Caldes de Malavella, Girona.Vichy Catalán

"La eficiencia y la sostenibilidad reducen el impacto medioambiental y los costes a largo plazo”, explica Josep Francesc Valls, catedrático de marketing de ESADE. Los hábitos de eficiencia más extendidos entre estas empresas, según el informe, son la utilización de monitores planos en los equipos informáticos (85%), el control de las cámaras frigoríficas (más del 70%) y la iluminación independiente de todas las zonas de las instalaciones (79%), lo que permite apagar las luces cuando no se estén utilizando. Por el contrario, solo el 6% de las pymes consultadas dispone de un sistema de gestión energética o ha contratado alguna auditoría para evaluar su eficacia en los últimos tres años. “Regular los equipos de climatización es un reto en grandes espacios, más cuando se diseñan con las cocinas abiertas, donde hay campanas de extracción que absorben humo y aire acondicionado”, añade Gargallo.

Hasta 4.105 millones de euros, el 0,37 del PIB nacional, podrían haber ahorrado las pequeñas y medianas empresas españolas de todos los sectores en 2016, si hubieran aplicado todas las medidas necesarias para mejorar su eficiencia, según el informe de la Fundación Gas Natural Fenosa. Podrían, además, haber evitado la emisión de 10 millones de toneladas de CO2, el equivalente a algo más de los que lanzaron a la atmósfera todos los turismos que circularon por Barcelona (2.437.180 coches circularon por la provincia el año pasado).

"No es una moda pasajera”, apunta el catedrático y director de las jornadas Barcelona Restaurantes Sostenibles. “Cada vez más clientes nos exigen sistemas más eficientes”, afirma Tino Saqués, dueño de Frisaqués, un negocio familiar ubicado en Lugo y especializado en instalaciones frigoríficas comerciales e industriales. Comenzó en los años sesenta como proveedor e instalador y ahora ofrece soluciones integrales más eficientes para las empresas. “Nos encargamos de todo el proceso desde el diseño del proyecto hasta el seguimiento posventa”, puntualiza Saqués.

Calor bien aprovechado

La renovación de las calderas de las piscinas climatizadas del Club Fluvial de Lugo ha sido uno de los últimos trabajos de Frisaqués. “La instalación antigua consumía mucha energía y no conseguía rebajar la humedad hasta el 55%, el porcentaje adecuado”, sostiene Saqués. El nuevo sistema sustituye los compresores frigoríficos, que utilizan gases hoy penalizados, por ventiladores que mueven el aire para calentar o enfriar. Gracias a los cambios, el recibo de la luz, que antes sobrepasaba los 9.000 euros mensuales, ahora oscila entre los 4.000 y los 4.500 euros.

Esos mismos principios se han utilizado en la actualización de los sistemas de calefacción, agua caliente sanitaria y vapor del hospital universitario La Paz de Madrid, un centro de 180.000 metros cuadrados con más de 7.000 profesionales.

Sala de calderas del Hospital La Paz en Madrid.
Sala de calderas del Hospital La Paz en Madrid.Gas Natural Fenosa

Gas Natural Fenosa fue la responsable del proyecto al que accedió en 2014 a través de concurso público. Los trabajos, que se llevaron a cabo con el centro abierto, consistieron en la sustitución de las antiguas calderas de gasoil por otras de gas natural y la renovación de los cuatro kilómetros de tuberías de distribución. La compañía ha previsto un ahorro económico del 14,1% sobre el presupuesto anual y una reducción en casi la mitad de las emisiones.

Este es solo el principio, sin embargo, de la transformación energética que quiere realizar el hospital. El intercambio de temperaturas entre zonas es el siguiente paso. “Se trata de una técnica muy eficiente que consiste en recoger el calor que genera la actividad hospitalaria y llevarlo donde se necesite”, explica Juan Ignacio Gómez, jefe de mantenimiento del hospital público.

Eficiencia en la isla

Muchos clientes extranjeros exigen a las compañías turísticas españolas respeto medioambiental. “En ocasiones es un factor decisivo para que contraten nuestros servicios”, asegura el director del balneario Vichy Catalán. Páginas especializadas como Tripadvisor califican los locales según ese baremo. “Es algo muy bien visto por nuestros clientes y por los touroperadores que ofertan nuestros servicios”, explica José María Mañaricúa, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de las Palmas.

La comunidad canaria es la que mejor nota saca, un 6,7 sobre diez, por encima de Madrid y Cataluña (5,8) y Andalucía (5,9). “Una isla es un buen lugar para probar cualquier innovación energética, por eso aquí las empresas se esmeran”, expone Mañaricúa, director de operaciones también de la cadena hotelera Gloria Thalasso & Hotels, con cuatro complejos turísticos en Gran Canaria y Lanzarote. El 25% de la electricidad que consumen es generada a partir de energías renovables. Disponen, además, de sistemas de tratamiento del agua marina por ósmosis y control informatizado del aire acondicionado. "Desde 2012 hemos reducido nuestra huella de carbono casi un 40%", apunta Luis Fernández, jefe de mantenimiento.

Estas renovaciones requieren grandes inversiones que en algunos casos, como el de Vichy Catalán, superan el millón de euros. “Sin embargo, a largo plazo suponen un ahorro”, sostiene Tino Saqués. Las empresas energéticas ofrecen asesoramiento y soluciones sobre consumos y equipamientos. "A veces las compañías cuentan con equipos insuficientes o sobredimensionados”, expone David Alaminos, delegado de zona este de mercado terciario y soluciones energéticas de Gas Natural Fenosa.

El balneario catalán eligió a esta compañía para la renovación de sus instalaciones a través de un concurso al que se presentaron varias empresas. Realizó un diagnóstico de su consumo y llevó a cabo la transformación de sus sistemas sin coste para el spa, que solo paga por la energía que consume. Gas Natural Fenosa también se encarga del mantenimiento y la actualización de esas instalaciones que han reducido su consumo energético, durante 15 años. "Siendo ecologista se ahorra dinero, todo el mundo sale ganando”, concluye el director del balneario gerundense.

Esta noticia patrocinada por Gas Natural Fenosa ha sido elaborada por un colaborador de EL PAÍS.

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