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La subida inesperada del dólar inquieta a Argentina

La devaluación del peso en un 11% acrecienta la incertidumbre en plena campaña electoral

Un grupo de transeúntes frente a una casa de cambio de Buenos Aires.
Un grupo de transeúntes frente a una casa de cambio de Buenos Aires.

Los argentinos viven pendientes del dólar. Durante el primer semestre, en el que permaneció casi congelado, el campo y la industria advertían sobre la pérdida de competitividad externa mientras los inversores se frotaban las manos con la bicicleta financiera, que permitió ganancias en dólares sin igual. La súbita devaluación del peso en el último mes y medio -ha perdido más del 11% de su valor frente a la divisa estadounidense- ocupa ahora las portadas de todos los periódicos del país. Preocupa que la apreciación del dólar dispare aún más la inflación y es una incógnita hasta qué punto influirá en el voto de las legislativas del 22 de octubre si, contra todo pronóstico, se mantiene en alza.

"No trae buenos recuerdos. Los argentinos asocian que si sube el dólar, sube la inflación y la gente no la pasa nada bien", señala Gabriel Zelpo, economista jefe de la consultora Elypsis. Varias crisis argentinas, entre ellas la de 2001, comenzaron así. Nadie cree que se avecine una debacle económica como aquella, pero los argentinos no están habituados a la volatilidad cambiaria y sorprende que el Gobierno de Mauricio Macri permita una escalada del dólar en plena campaña electoral. La moneda estadounidense estuvo cerca de romper la barrera de los 18 pesos el lunes, pero la venta de dólares de bancos públicos lo impidió y cerró en 17,65, igual que el martes.

La economía del país austral está dolarizada. Los argentinos ahorran en esa moneda y el mercado inmobiliario se cotiza también en la divisa estadounidense. Por eso, cualquier movimiento cambiario es seguido con gran atención. El Gobierno es consciente de la inquietud, tal y como se demostró en la última reunión de Gabinete celebrada este martes. El alza del dólar fue uno de los temas centrales del encuentro y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró a los presentes que no habrá un "pico inflacionario".

El dólar rozó la barrera de los 18 pesos el lunes, pero cerró en 17,65, igual que el martes

Argentina, el país más caro de América Latina, tuvo en 2016 una inflación del 40%, la segunda más alta de la región, solo por detrás de Venezuela. El Gobierno aspira a reducirla este año a más de la mitad y destaca que en los últimos meses ha ido en descenso. "Estamos frente a un cambio cultural profundo en la economía argentina, que tiene que ver con, de una vez por todas, desenganchar el dólar del tema inflacionario, y eso se está consiguiendo con todo éxito", declaró a los medios el titular del Sistema de Medios Públicos, Hernán Lombardi, tras la reunión de Gabinete. Pero julio no trae buenas noticias: las consultoras privadas prevén que los precios vuelvan a crecer como mínimo un 2%, frente al 1,2% de junio.

Más competividad, menos consumo

El FMI aplaudió el martes la depreciación del peso al considerar que "ayuda a corregir la sobrevaloración de la moneda". También la celebra el campo, considerado el motor del país. Gran parte de la producción agropecuaria argentina se destina a la exportación y un peso bajo aumenta su competitividad frente a competidores, como Brasil.

Las consultoras prevén que la inflación se acelere en julio, un 2% intermensual

Por el contrario, la situación actual perjudica a los asalariados, que pierden poder adquisitivo en   bienes dolarizados, como la vivienda. Después de años en los que el crédito hipotecario estuvo restringido a las familias con mayores ingresos, Argentina vive un boom de hipotecas, que han crecido un 34% en los últimos 12 meses. Pero la volatilidad de la divisa complica las cuentas: para un apartamento valorado en 100.000 dólares, la subida del dólar ha licuado de golpe en unos 11.000 dólares la capacidad de compra de un crédito en pesos.

La actual devaluación del peso no responde a un único motivo. En los últimos meses, los desajustes cambiarios tuvieron que ver con factores externos, como el Brexit, la victoria de Donald Trump en Estados Unidos o los escándalos judiciales de Michel Temer en Brasil. Ahora, pesan también factores locales. El ascenso del dólar coincidió con la decisión de Morgan Stanley de mantener a Argentina como mercado de frontera en vez de ascenderlo a emergente y con la candidatura de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner a senadora. "Kirchner se presenta a las elecciones y hay encuestas que la sitúan primera. Ese escenario no estaba completamente considerado y le dio volatilidad al dólar", opina Zelpo.

La creciente demanda de dólares para ahorro y turismo, sumada al deseo de los inversores de reducir riesgos y regresar a activos dolarizados son otros de los motivos que explican el fenómeno, según la economista Marina Dal Poggeto, directora ejecutiva de Estudio Bein. Dal Poggeto cree que la subida del dólar "mejora la competitividad, el balance del Banco Central y el sector público en la foto inmediata", pero no ayuda a reducir significativamente el déficit fiscal. La economista duda que el Gobierno se quede quieto si el dólar se mantiene en alza. "No creo que lo dejen subir, no deberían dejarlo subir", opina. Hace un mes, todos los analistas pronosticaban que el dólar se mantendría estable hasta después de las elecciones. Una vez más, Argentina vuelve a dejar claro que es imprevisible.

La economía creció en mayo un 3,3%

La economía argentina registró en mayo su tercer mes consecutivo de crecimiento interanual y mejoró un 3,3% interanual, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec. Paralelamente, el FMI mejoró las previsiones de crecimiento de Argentina del 2,2% al 2,4% para 2017. "En Argentina, la recuperación tras la recesión del año pasado está consolidándose, gracias al estímulo que el consumo privado recibe del repunte gradual del salario real, y la inversión está respaldada por el crecimiento incipiente del crédito y el aumento del gasto en obra pública", indicó Alejandro Werner, director del Hemisferio Occidental del FMI en el blog del organismo.

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