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OPINIÓN

Bancos centrales cautos, mercados tranquilos

Bancos centrales cautos, mercados tranquilos

Las perspectivas económicas reflejan un crecimiento robusto (3,3% de crecimiento del PIB mundial) después de las últimas correcciones para 2017, con tendencia a la estabilización en 2018 (3,4%). La inflación tiene tendencia de crecimiento en términos razonables y ha desaparecido el riesgo de deflación. Los países emergentes han tenido un comportamiento menos positivo, sobre todo en Latinoamérica, aunque China sigue creciendo por encima del 6,5% e India mantiene un crecimiento superior al 7%. La volatilidad del mercado de divisas se sitúa en medias anteriores a la crisis, el índice VIX, que mide la volatilidad de la renta variable, tocó su nivel más bajo en 24 años y la confianza empresarial de los países desarrollados está en sus niveles más altos.

La renta variable global refleja nueve años de mercado alcista. Estados Unidos está teniendo la segunda expansión económica más prolongada después de la segunda guerra mundial y la bolsa americana sigue liderando el avance bursátil, con un notable crecimiento desde los mínimos del primer trimestre de 2009 hasta la actualidad: el SP500 y el Dow Jones se han multiplicado por 3,3 veces y el Nasdaq100 por 4,1 veces. Excepto la bolsa alemana, que ha mantenido un crecimiento equivalente con un múltiplo de 3,1 veces de su índice DAX, la situación bursátil en la eurozona refleja un retraso considerable respecto a los índices americanos: el Eurostoxx50 solo se ha multiplicado por 1,7 veces y nuestro IBEX 35 por 1,4 veces, todavía muy lejos de los máximos anteriores a la crisis. Esta situación podría reequilibrarse si hay un mayor flujo inversor en la eurozona y hay razones para ello, después de la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento en EEUU, por las dificultades de implementación de las medidas anunciadas por Trump. Como la mayoría de expertos señalan, la bolsa europea tiene un mayor potencial: con unas previsiones de crecimiento razonables y un escenario político más despejado, después de la llegada de Macron, algunos ven las negociaciones del Brexit como una oportunidad para reforzar el proyecto europeo.

La retirada de liquidez progresiva debería producir una normalización de los mercados de bonos y de los niveles de rentabilidad de la renta fija

En un escenario aparentemente perfecto, algunos expertos, como Ignacio de la Torre de Arcano, advierten del posible efecto en el mercado de la subida de los tipos de interés y el impacto que la retirada de liquidez de los bancos centrales pueden tener sobre los precios de los activos. Conviene recordar que, desde el inicio de la crisis en 2007, los balances de los bancos centrales (Banco Central Europeo, Reserva Federal, Banco de Inglaterra y Banco de Japón) se han multiplicado por 3 y, en la situación económica actual, dadas las expectativas de crecimiento y de inflación, la política monetaria puede cambiar y los responsables están anunciando ya ajustes en sus balances, con retirada de liquidez y subida de los tipos de interés. La expansión cuantitativa, que en la etapa anterior representaba el 2%, será en 2017 del 1% del PIB global, pero puede restar entre 1 y 1,5% del PIB anual, durante los próximos 10 años.

Sin duda, la retirada de liquidez progresiva debería producir también una normalización de los mercados de bonos y de los niveles de rentabilidad de la renta fija, que ahora está en mínimos. La rentabilidad del bono alemán es del ─0,65% a 2 años y del 0,54% a 10 años, mientras que la del español es del ─0,26% y del 1,55%, a 2 y 10 años respectivamente. La Presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, ha destacado que es muy probable que la reducción del balance de la Fed comience este año, aunque ha reconocido que el margen para subir tipos es muy escaso. El mensaje de Mario Draghi en Sintra anunciaba que el BCE acompañaría la recuperación ajustando sus políticas, lo que el mercado interpretó como el inicio de la reducción paulatina de compras mensuales de 60.000 millones de euros a 0 en 2018 y la moderación del tipo negativo de depósito desde ─0,4%, aunque pudiera mantenerse el tipo director hasta 2019. Con estos ingredientes, el comportamiento actual de las bolsas parece más de consolidación que de cambio, si los bancos centrales actúan con prudencia y realizan un ajuste gradual.

Petra Mateos, es catedrática de Economía Financiera.