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Uber claudica y cede el control del mercado en Rusia a su gran rival

El servicio alternativo al taxi opta por combinar su negocio con el servicio de Yandex tras librar una feroz guerra de precios

El servicio alternativo al taxi de la rusa Yandex
El servicio alternativo al taxi de la rusa Yandex REUTERS

Uber cede en Rusia un año después de claudicar en China. El servicio alternativo al taxi decide fusionar su negocio con Yandex a cambio de crear una nueva sociedad conjunta dedicada al transporte y la logística. Es la última evidencia de los problemas que tiene la firma de Silicon Valley para penetrar en mercados fuera de Estados Unidos donde otras tecnológicas fracasaron al captar al consumidor local.

La nueva compañía operará en Rusia, Kazajistán, Azerbaiyán, Armenia, Bielorrusia y Georgia. Uber controlará el 36,6% del capital de la sociedad, a la que deben poner nombre. La aplicación invertirá 225 millones en Yandex, que a su vez inyectará 100 millones en la empresa conjunta. La unión permitirá combinar las operaciones de Uber con el motor de búsqueda, los mapas y el navegador de Yandex.

Trigan Khudaverdyan, consejero delegado de Yandex, explica que esta colaboración les ayudará a ganar escala expandiendo el servicio por nuevas regiones. Las dos empresas realizan 35 millones de viajes al mes en 126 ciudades en los seis países. Es un 400% más que hace un año. La también conocida como la Google rusa fundó Yandex Taxi en 2011. Uber llegó tres años después. La competencia fue feroz.

Es el segundo repliegue de Uber en un gran mercado internacional. La fusión con Yandex se anuncia casi un año después de que realizara una transacción similar en China. UberChina llevaba tres años intentando operar de manera independiente en el país asiático pero optó por ceder a cambio de hacerse con un 20% del capital de su rival Didi Chuxing, en la que también ha invertido Apple.

Uber se convirtió así en el principal accionista de Didi. Era una aventura empresarial arriesga e insólita. Y como otras tecnológicas que probaron suerte en China, no fue capaz de descifrar la fórmula para competir con las empresas locales. Travis Kalanick, su fundador, comentó que esta fusión era la mejor manera de liberar recursos para desarrollar nuevas iniciativas conjuntas de movilidad.

Las dos transacciones en Rusia y China revelan también la dificultad que está teniendo Uber para ser un negocio rentable, por la guerra de precios que libraba con Yandex y Didi. Estas alianzas, en principio, deberían ayudarle a mejorar los márgenes. La compañía sigue, además, en proceso de nombrar a un nuevo consejero delegado que releve a Kalanick y mantiene una compleja batalla legal con Google.

Uber tiene un valor estimado en 62.500 millones de dólares a partir de los cálculos de las últimas rondas de financiación, que se anunciaron antes de la crisis que llevó a la dimisión de su fundador. La nueva compañía conjunta con Yandex está valorada en 3.725 millones. La combinación tiene sentidos, porque este tipo de servicios representan aún una parte muy pequeña frente al negocio del taxi.