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El Popular amplía el plazo para presentar ofertas hasta fin de junio

JPMorgan lo había fijado en el 10 de junio pero el banco ofrece casi tres semanas más para que se pueda analizar mejor el proceso

Emilio Saracho, presidente del Banco Popular.
Emilio Saracho, presidente del Banco Popular.

El Popular ha decidido quitar presión a los posibles compradores y ha ampliado el plazo para presentar ofertas desde el 10 de junio hasta la última semana de ese mes, según ha confirmado la entidad. Alguna de las entidades interesadas había mostrado su malestar por la premura del proceso que se abrió hacia el 17 de mayo pasado. No obstante, el banco sostiene que la fecha del 10 de junio ha sido un límite flexible y, de hecho, si hubiera alguna oferta claramente ganadora antes de la última semana de junio, se podría dar por cerrado el proceso sin llegar a final de mes.

El proceso de venta es abierto, por lo que pueden incorporarse o salir de él las entidades en cualquier momento. Hasta ahora están interesadas el Santander, Bankia y el BBVA, que se apuntó con retraso y no confirma oficialmente su posición. Algunas fuentes del mercado apuntan que hay más bancos, como CaixaBank, que están analizando los números confidenciales del Popular aunque con menor interés que sus competidores. La entidad catalana tampoco lo confirma. En el caso de Bankia se da la circunstancia de que está en el proceso de absorción de Banco Mare Nostrum (BMN), el otro banco propiedad del Estado, lo que le dificulta más el análisis de la operación del Popular. Esta fusión debería anunciarse en la segunda semana de junio, según algunas estimaciones internas.

Con este paso, el Popular podrá incluir entre sus datos el cierre de mayo, con lo que los compradores tendrán una visión más amplia de su comportamiento en 2017. La entidad presidida por Emilio Saracho quiere flexibilizar los plazos "para aportar la máxima transparencia y dar el tiempo necesario para que los interesados tengan proyecciones de resultados y un mayor conocimiento del banco", apuntan en la entidad. 

En el mercado se especuló que la fecha del 10 de junio —anunciada por el banco colocador, JPMorgan, el mismo en el que trabajaba Saracho hasta incorporarse al Popular—, se debía a la necesidad de cerrar las cuentas del primer semestre teniendo concluido el proceso con anterioridad. Los resultados de junio están auditados y firmados por los consejeros, lo que les concede un papel oficial muy relevante ante los supervisores y los mercados. Pese al retraso en este proceso, el Popular mantiene que sigue adelante con los planes de ampliar capital si no consigue un vendedor adecuado.

Por otro lado, el Mecanismo Único de Resolución Bancaria (MUR), ha advertido a altos cargos de Bruselas de que el Popular podría verse abocado a una resolución si no encuentra un comprador, según informó Reuters y confirmaron fuentes europeas a EL PAÍS. Estas fuentes admiten que en Europa hay más bancos con problemas, sobre todo en Italia, Portugal y Alemania, pero el MUR busca un banco con el que dar ejemplo. Fuentes financieras españolas consideran que hay razones políticas detrás de esta intención, ya que a los bancos italianos, portugueses y alemanes “se les está dando un tiempo para encontrar una solución que se está negando al Popular. El problema es el escaso peso político de España en las instituciones europeas”. Por otro lado, estas fuentes creen “extremadamente complejo” liquidar con éxito el sexto banco español, ya que tiene 147.000 millones en activos.

Denuncia contra Saracho por contratar a JPMorgan

La Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC) ha denunciado a Emilio Saracho, presidente del Popular, por contratar a JPMorgan para la venta de la entidad española. La AEMEC resalta que Saracho “trabajaba en JPMorgan hasta que le fue ofrecida la presidencia del Popular. Al parecer, Saracho tenía unos derechos acumulados en pensiones por un importe elevado y que no podría mantener si trabajaba en otra entidad competidora. Informaciones posteriores aluden a que Saracho podría haber cobrado las cantidades pactadas con JPMorgan, después de haber elegido a este banco para vender el Popular, a cambio de sustanciosas comisiones, incurriendo Saracho y JPMorgan en flagrante conflicto de intereses”.

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