PIB

La economía se acelera impulsada por la inversión en bienes de equipo

El PIB crece entre enero y marzo un 0,8%, una décima más que el trimestre anterior empujado por la inversión en maquinaria, un repunte del gasto público y un fuerte incremento de las exportaciones

Monedas de euro.
Monedas de euro.EFE

La economía española creció entre enero y marzo un 0,8%, impulsada por una mejora de la inversión, un repunte del gasto público y un fuerte incremento de las exportaciones. Según los datos desagregados publicados este jueves por el INE, el PIB se acelera y registra un crecimiento una décima superior al 0,7% anotado en el último trimestre de 2016. "La velocidad del crecimiento permite rozar en el primer trimestre del año el nivel de renta máximo previo a la crisis, volumen que se superará en el segundo trimestre", señala el Ministerio de Economía en su nota de prensa.

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Disipada la incertidumbre que abundó en 2016, las compañías han vuelto a invertir. Y ello se traduce en una significativa mejora de esta rúbrica, sobre todo en la inversión en bienes de equipo, que suma un 3% entre enero y marzo después de dos trimestres de estancamiento. Solo este último capítulo ha sido capaz de compensar por sí solo la desaceleración observada en el consumo de los hogares, que modera sus avances desde el 0,7% al 0,4%.

"Los precios del petróleo probablemente hayan lastrado el gasto de las familias. Y el gasto público ha engordado debido al repunte que se produce a principios de año tras haberse recortado al cierre de 2016 para cumplir con el objetivo de déficit", explica el economista José Domingo Roselló. El consumo de las Administraciones subió entre enero y marzo un 0,3% frente a una caída del -0,2% registrada en el último trimestre de 2016. 

Otro factor que ha contribuido a esta mejora es la creación de empleo, que se eleva entre enero y marzo un 0,7% después de la ralentización experimentada en el trimestre anterior. La variación anual en las horas trabajadas se acelera desde una tasa del 1,5% hasta el 1,8%. Y ello ocurrió incluso antes de la Semana Santa, que este año cayó en abril y siempre suele dar un robusto impulso al empleo. En los últimos doce meses se han creado 435.000 puestos de trabajo a tiempo completo.

Tras todos los vaticinios que auguraban una desaceleración de la actividad, estas cifras confirman que la economía española presenta una inercia positiva muy fuerte. De hecho, esta aceleración contrasta con la leve moderación vivida en Europa: la eurozona creció entre enero y marzo un 0,5%, una décima menos que en el cuarto trimestre de 2016. 

En términos anuales, la economía mantiene un ritmo de crecimiento del 3%, el mismo que en el trimestre precedente. Durante ocho meses consecutivos, el PIB ha aumentado a tasas anuales del 3% o superiores. En el conjunto de los últimos doce meses, la demanda nacional aportó 2,2 puntos y la exterior 0,8 puntos. Y precisamente esa es la gran novedad de este periodo de crecimiento si se compara con otros de la historia reciente. Lo normal era que cuando la economía española crecía mucho aumentasen las importaciones y, en consecuencia, la demanda exterior restase al PIB. En última instancia, esto implicaba una pérdida de competitividad y una dependencia de la financiación exterior. Sin embargo, esta vez la demanda exterior contribuye de manera positiva porque las exportaciones crecen más que las importaciones, brindando un mayor equilibrio al crecimiento.

Además, durante el primer trimestre se ha dado un fuerte aumento de la actividad exterior fruto de la recuperación del comercio global. Las exportaciones se disparan un 4% trimestral, el doble que en el trimestre anterior y un máximo de los últimos dos años. No obstante, esta mejora se compensa con el hecho de que las importaciones también ganan peso al exhibir un avance del 3,8%, muy por encima del 1,8% del trimestre precedente. Estos repuntes van de la mano, pues para poder vender más fuera España necesita, a su vez, importar más materias primas y bienes de equipo.

Si bien desde niveles todavía muy bajos, la construcción también tira de la actividad con un incremento del 1,1% entre enero y marzo. "Esta mejoría se debe en exclusiva a la inversión residencial, que crece un 2,7% trimestral. La construcción no residencial de hecho cayó durante el primer trimestre", comenta Roselló.

A punto de recobrar el PIB

Si se toma el PIB a precios corrientes, entonces se ha recuperado el nivel perdido con la crisis. Sin embargo, esos datos recogen la inflación y, por tanto, no reflejan el nivel de renta real, tal y como reconoce el Ministerio de Economía. Este se recuperará en realidad durante este segundo trimestre. No obstante, a fecha de este primer trimestre casi se ha restablecido el PIB, pero con 2,3 millones de empleos menos y 29.616 millones menos en rentas salariales. Es decir, se ha recortado a la mitad la construcción, muy intensiva en empleo, y en cambio crece el turismo, con salarios más bajos, y las exportaciones y los servicios de empresa, más productivos y, por ende, menos necesitados de mano de obra.

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