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Un comparador para apartamentos turísticos

Apartum consigue dos millones de euros para expandir su página de alojamientos

Sergi Villaubi, fundador y consejero delegado de Apartum, en las oficinas de la empresa en Barcelona.
Sergi Villaubi, fundador y consejero delegado de Apartum, en las oficinas de la empresa en Barcelona.

Sergi Villaubi (Barcelona, 1988) cuenta que le dio por programar páginas web “para comprar un portátil”, pero su plan, que empezó cuando sólo tenía 17 años, le llevó a montar y vender tres empresas que funcionaban y ganar dinero con ello. Esta semana, Apartum, el comparador de apartamentos online que este joven informático de 28 años montó en 2011, ha levantado una ronda de financiación de dos millones de euros. Previamente había conseguido 50.000 y, después, otra segunda ronda le proporcionó un respaldo de 500.000 euros del fondo del fundador de eDreams y Softonic y de varios business angels.

El suyo fue uno de los primeros comparadores de apartamentos turísticos del mundo y ahora su página, traducida a siete idiomas, compite con las alemanas Holidu y Hometogo, y con los españoles Hundred Rooms. Su plantilla, de seis personas, está formada básicamente por programadores y comerciales, y su manera de posicionarse es, de momento, a través de los anuncios en Google donde hacen “el máximo esfuerzo”.

Hasta que llegaron ellos, en Internet sólo se comparaban los hoteles. Era fácil: por una parte, no había costumbre de alojarse en apartamentos, y por otra, comparar hoteles resulta más sencillo al cruzar big data etiquetado con una dirección concreta (los apartamentos no suelen anunciarla) y un nombre específico. Los apartamentos se encuentran de formas diversas; predominando a veces la ubicación en el título y otras el tamaño de la terraza, por ejemplo, y están en páginas muy específicas que ofrecen confianza basada en valoraciones. Apartum compara (que no agrega) apartamentos iguales anunciados en distintos sitios, con fotos y también evaluaciones, y se puede decidir entre los que ofrecen distintos precios sobre las mismas propiedades.

Llegó AirBnB y lo cambió todo

El negocio del alquiler de los apartamentos despuntó con AirBnB hace casi cuatro años. Barcelona, donde por cierto está la sede de España y Portugal de la compañía, fue una de las ciudades donde más rápido creció el alquiler de apartamentos. Tanto, que el Gobierno municipal, no sin ciertas presiones de los hosteleros, ha intentado poner freno al negocio. AirBnB lleva un par de años controlando los pagos de sus transacciones, en términos de fiscalidad. El director de Apartum, que confía que precisamente AirBnB, “cuando termine de decidirse”, comparta sus propiedades con el comparador, cree que “este modelo de negocio es imparable”, y sólo ve “riesgo” en que haya zonas más restringidas para alquilar, “como los cascos históricos”. “Puede que no aumente el número de propiedades mucho más, pero está bien así”.

Su algoritmo, aseguran, consigue localizar los resultados que se repiten y unificarlos. “Las fotos, por ejemplo, suelen ser las mismas”, confiesa. Y este era el reto: primero dar confianza al usuario y, además, programar una forma de comparar distintas ofertas. Apartum traza alianzas con más de 100 pequeños y grandes gestores de propiedades de todo el mundo. Con cada uno de ellos, “alcanza un acuerdo distinto, para ajustarnos mejor a los objetivos que tienen”, explica Sergi Villaubi. En total y en este punto disponen de más de seis millones de propiedades, y su previsión es crecer con “alrededor de 300.000 apartamentos al año”.

Ha convencido a empresas pequeñas y medianas, pero también a las grandes. Trivago o AirBnB se anuncian en la página, aunque esta última, “sólo como marca”, pues aún no ha cedido sus apartamentos a ningún comparador. A los gestores les ofrece dos opciones: “Pago por clic o comisión, que varía según los casos, pero está en torno al 10%”, asegura Villaubi. “Todos ganamos”, apunta el joven director general, “los comparadores son muy atractivos porque dan mucha visibilidad a todos los que se dedican a alquilar propiedades de reserva instantánea”.

En 2016, la start-up tramitó más de 25.000 reservas y facturó más de 10 millones. Y aunque “aún es pronto para hablar de beneficios”, asegura haber llegado al punto de equilibrio durante varios meses del pasado año.

Dominar el sur

La firma pretende cerrar 2017 con más de 100.000 reservas y 50 millones en ventas. Esta meta vendrá marcada por “inversiones rentables en marketing, un exhaustivo control de la estrategia y objetivos, y ampliar la plantilla de 6 a 20 personas”, además de abrir nuevas vías de promoción en las redes sociales. En términos de liderazgo, su idea es hacerse con una posición dominante en el sur de Europa y entrar en el norte y centro del continente.

El catalán no llega al negocio de los apartamentos por casualidad. La universidad apenas dejó huella en él. “Empecé informática superior y después empresariales”, relata, “pero me di cuenta de que no podían enseñarme nada nuevo sobre Internet porque de ello casi no se hablaba, y las dejé las dos”. Y así, a los 17, comenzó a trabajar en una empresa de cursos de idiomas en línea, donde se hacía cargo de un equipo. “Aprendí cómo era el negocio online y su combinación con la rama de la programación”. Con la mayoría de edad, se asocia para montar su propia agencia de marketing y continúa su formación “leyendo un libro a la semana”.

En ese punto, y según él, “fascinado por la Costa Brava”, decide comprar “todos los dominios” donde se incluyera el término. La idea, que fue el germen de Apartum, era colaborar con empresas que tuvieran apartamentos de alquiler. Así, se acercó a la suiza Interhome y a los catalanes Friendly Rentals y esperó a que la moda de alquilar apartamentos para todo el año “estuviera más asentada” para pegar el salto a su propia empresa.

¿Y piensa vender esta también? “Si me la compran, claro…, necesito un año sabático y ya estoy pensando en las siguientes ideas”.