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BBVA perfila su futuro en Silicon Valley

El Consejo de Administración se traslada a San Francisco para reafirmar su apuesta tecnológica

Francisco González, en una imagen facilitada por BBVA.
Francisco González, en una imagen facilitada por BBVA.

Fintech es una de las palabras que más se repiten en Silicon Valley. Con ella se trata de apuntar la conjunción entre tecnología y finanzas. Otra de esas palabras que va de boca en boca es disrupción, que en estos sectores significa la ruptura de modelos antiguos por nuevos servicios de crecimiento ágil. BBVA lo sabe. Desde hace casi una década tiene un pie en la Bahía de San Francisco, pero su presencia se ha multiplicado en los últimos años. Comenzaron con dos personas en 2011 y ya son 90 los empleados. Cuentan con una oficina donde se siguen los patrones de esta zona: espacios abiertos, decoración desenfadada, pupitres al gusto de cada empleado, aperitivos en las esquinas... En ella, además de su fondo de inversión, se encuentra Spring, un estudio de diseño y desarrollo que compraron para impulsar el negocio digital.

Francisco González, presidente de BBVA, ha analizado el impacto de la tecnología en su sector en una entrevista publicada en la web del banco. Una de las claves que destaca es el hecho de desplazar la reunión del Consejo a la ciudad del Golden Gate: “San Francisco es el polo de innovación más importante del mundo. Es natural que un banco como BBVA, que está dirigiendo la transformación de la banca a nivel global, celebre su Consejo aquí”. Durante la semana se ha reunido con diferentes startups y expertos, tanto del ámbito privado como académico. González apunta a la Comisión de Tecnología y Ciberseguridad como la responsable de definir, supervisar y controlar la estrategia en el nuevo entorno digital.

El directivo insiste en que en BBVA no ven el momento actual como un cambio puntual, sino como una adaptación al cambio permanente. “Es un camino que no tiene final. La transformación será continua, el mundo seguirá cambiando siempre”, admite, al tiempo que perfila cómo será el empleado del futuro: “Estamos mezclando el mejor talento bancario con el mejor talento digital, y creando una nueva raza de profesional que, trabajando en este banco, va a dirigir la transformación de ła banca a nivel global”.

González no pierde de vista al cliente, pero es consciente de que es un perfil cambiante, muy distinto del que iba a cobrar la nómina en ventanilla. La experiencia de usuario, uno de los mantras de los gurús online, es el centro de su propuesta. “Son muchas cosas, como poder encender y apagar tus tarjetas desde el móvil, chatear con tu gestor a través de la pantalla, firmar un contrato de forma digital, saber cuánto cuesta una casa para negociar mejor gracias al big data…”, relata. Uno de los ejemplos de estas nuevas interacciones se da con el reconocimiento facial. BBVA permite abrir una cuenta con un selfie. De momento, las cifras acompañan. Cuentan con 17,2 millones de clientes digitales, un 20% más que el año anterior.

Apoyo a las startups

Las startups, empresas de nueva creación y crecimiento pronunciado, son una de las obsesiones en este plan de futuro: “Colaboramos, invertimos y compramos empresas que complementan nuestra estrategia y aceleran nuestra transformación. Estas inversiones son relevantes por las oportunidades que nos ofrecen”. Entre las adquisiciones cuentan con Holvi, europea, o Simple, de Estados Unidos. También han invertido en Atom Bank, primer banco 100% nativo de Internet. González reconoce que siguen analizando y estudiando más compras y participaciones, con un matiz, no se limitan al sector fintech, sino con el horizonte en todo aquello que se adapte a las necesidades de sus clientes.

La simplicidad, entendida como eliminación de barreras, es la visión del presidente del banco para los próximos 10 años: “La gama de productos y servicios irá mucho más allá de los productos financieros. Estamos hablando de eliminar la complejidad para que las personas puedan desarrollar sus proyectos, poder maximizar sus recursos sin necesidad de ser experto en muchas materias El gran ganador de todo ello será el cliente, así es la era de las transparencia”.

En Silicon Valley ya se habla abiertamente de una cuarta revolución industrial para referirse, sobre todo, a los nuevos empleos que surgen, con la robótica, programación y la inteligencia artificial. González entra de lleno en el debate. “¿Está la sociedad preparada para acometer este cambio?”, se pregunta, “estamos precisamente en ese momento de transición, donde se están creando menos puestos de trabajo que los que se destruyen. Es importante que el sector público entienda bien esta transición y tome las medidas adecuadas, y las medidas adecuadas significa no parar el progreso”.

Dentro de este debate, algunos expertos vaticinan que la sociedad actual irá dejando de lado gran parte de la población sin conocimientos de las nuevas herramientas. El presidente de BBVA es algo más optimista: “Hay que tomar medidas para proteger a los menos beneficiados de forma transitoria, porque claramente esta revolución va a llevar a que la humanidad, el conjunto de las personas, tengan una mejor calidad de vida. Sin duda. Las tecnologías exponenciales multiplican las posibilidades de lo que se puede hacer a un coste mucho menor, abaratándose el acceso para todos. Por eso, creo que la tecnología nos permitirá avanzar hacia una sociedad mejor. Es muy importante que este proceso esté anclado en valores. Sin valores, no hay logros sostenibles”.

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