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Un acusado de las ‘black’: “La tarjeta no la inventó Caja Madrid, la tenían más bancos”

Mariano Pérez Claver, exdirectivo de la entidad, asegura que la visa era legal porque era parte de su sueldo

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Mariano Pérez Claver, el exdirectivo de Caja Madrid y expresidente de SOS Cuétara y de NH Hoteles, afirmó este viernes en el juicio de la Audiencia Nacional por las tarjetas black, que cuando llegó a la entidad, en 1992, pidió “una tarjeta remuneratoria como la que tenía antes, porque esto no lo inventó Caja Madrid”. Pérez Claver explicó que antes trabajó en Indubán, un banco filial del BBV.

A preguntas de los abogados defensores, no quiso especificar en qué entidad dispuso de la tarjeta. “Lo sabe todo el mundo, pero no le voy a decir en dónde. Es ridículo todo esto. ¿Alguien tiene dudas de que existió en otras entidades? Esta tarjeta era parte de mi retribución y nadie la puede poner en duda. Lo que gasté era mi propio dinero”.

Pérez Claver ha sido el segundo ejecutivo, después de Ildefonso Sánchez Barcoj, número dos de Caja Madrid, que ha respondido a todos los abogados. Contradijo a los directivos que declararon antes que él, como Matías Amat, el tercer ejecutivo más importante de la caja. Ellos habían dicho que era un “complemento retributivo adicional” y que no declararon a Hacienda los gastos de las black porque no estaban en el certificado de haberes que les entregó Caja Madrid en los últimos años.

El fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, preguntó a Amat (que gastó 429.272 euros) si no le extrañó que faltara tanto dinero de su certificado, pero respondió que “no sumaba todas las nóminas, era el 2% del total y creí que estaba bien hecho”. Sin embargo, Pérez aseguró que en su certificado sí estaban los gastos y tributó por ellos. El fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, le inquirió varias veces por esta cuestión porque durante la instrucción dio a entender lo contrario, pero este viernes aclaró que había pagado.

El PP desmiente a su consejero

Pérez dio la validez de la principal prueba inculpatoria, la hoja de cálculo Excel aportada por Bankia, con lo que se convierte en el primer acusado que la reconoce. Sin embargo, cuestionó el derecho de Bankia a consultar los datos: “Deberá explicar cómo los ha obtenido”.

Una de las declaraciones más controvertidas fue la del exmiembro de la comisión de control de Caja Madrid, José María Buenaventura Zabala. Aseguró que fue Enrique Ossorio, exviceconsejero de la Comunidad de Madrid y ahora portavoz del PP en la Asamblea, el que le informó de que tenía derecho a utilizar una tarjeta “como parte de su retribución” en Caja Madrid. Tras su declaración, el PP dijo que es “rotundamente falso” que Ossorio le informara de la tarjeta.

El fiscal preguntó a Buenaventura cómo no se dio cuenta de que no declaraba a Hacienda los 22.500 euros gastados con la black si ingresaba 65.000 euros, ya que era un tercio de sus emonumentos. “Entendí que el certificado de la caja incluía todo”, respondió. El abogado de Bankia tomó la palabra y le preguntó por su profesión: Buenaventura Zabala respondió que es inspector de Hacienda.

La mayor parte de los consejeros que declararon este viernes tampoco informaron al fisco de lo gastado con la tarjeta porque se fiaron del certificado de Caja Madrid, que nunca lo incluyó. Hasta ahora 47 acusados han respondido a las preguntas del fiscal de los 65 altos cargos de Caja Madrid y Bankia acusados de apropiación indebida por gastar 12,5 millones entre 2003 y 2012. Los próximos días lo harán personajes clave en el juicio, como Jaime Terceiro, expresidente de Caja Madrid hasta la llegada de Blesa, Francisco Verdú, ex consejero delegado de Bankia, que nunca usó la tarjeta e Iñaki Azaola, auditor de Bankia y responsable del informe que es la base de la acusación.

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