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La Reserva Federal retrasa el alza de tipos por la incertidumbre del ‘Brexit’

El banco central de Estados Unidos rebaja también el ritmo de incremento previsto para el precio del dinero en 2017 y 2018

Sede de la Reserva Federal en Washington.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) opta de nuevo por la cautela, y deja los tipos de interés intactos entre el 0,25 y el 0,5%. Ahí llevan desde diciembre, cuando se inició el nuevo ciclo monetario en Estados Unidos y la Fed apuntó que podría haber incluso cuatro subidas este mismo año. No ha llegado ninguna, y aunque evita tirar la toalla, no está claro el momento en el que volverá a encarecer el precio del dinero. Los encuentros de julio y septiembre se mantendrían como posibles momentos de subida, pero solo si la coyuntura coopera. Wall Street se decanta, sin embargo, más por un único incremento en diciembre. Además, se rebaja la perspectiva de incrementos para 2017 y 2018.

El encuentro del banco central estadounidense de este miércoles se produjo en un momento de tensión en los mercados financieros por el temor a que los británicos voten en referéndum a favor de que Reino Unido abandone la Unión Europea (el llamado Brexit). Eso convertiría a EE UU en un puerto seguro para las inversiones, aunque crearía al mismo tiempo una ola de inestabilidad que le afectará indirectamente. "Fue un factor que influyó en la decisión por su consecuencias", indicó la presidenta, Janet Yellen. Los riesgos externos complicaron así, una vez más, su estrategia.

El último dato de empleo de mayo echó, además, un jarro de agua fría a la perspectiva de la subida porque fue mucho más débil de lo esperado. Se registraron solo 38.000 nuevos ocupados y el paro bajó al 4,7% porque medio millón de personas abandonaron el mercado laboral. La jefa de la autoridad monetaria dijo antes de su publicación que el próximo alza de tipos era posible “en los próximos meses”. Yellen evitó de nuevo ser precisa sobre el calendario de subidas que tiene en mente, aunque señaló que el alza en julio o septiembre "no es imposible" si los datos acompañan.

La encuesta de los miembros, la clave

"Lo veremos reunión a reunión", reiteró. La atención se dirigió, por tanto, a la encuesta en la que los miembros del comité de mercado abierto de la Fed indican cómo ven la marcha de los tipos a corto, medio y largo plazo. Es la mejor guía que tiene el mercado para medir el estado de ánimo en el seno de la Fed y anticipar futuros movimientos. El pasado diciembre se vio como posibles cuatro alzas en 2016. En marzo se rebajó a dos. Ahora la proyección media es que alcance el 0,8% a final de año, lo que implica que habrá al menos una subida.

Hay nueve miembros entre los 17 que proyectan dos subidas este año y dos incluso tres. Pero el grupo de los que ven solo un incremento crece. Aunque sigue siendo pequeño, pasa de uno en marzo a seis. El cambio importante llega más bien para después. Ahora la encuesta muestra que la mayoría se decanta por como mucho tres subidas en 2017 y otras tres en 2018, en lugar de cuatro. En ese escenario los tipos estarían en el 1,6% y el 2,4%. La proyección a largo plazo es que ronde el 3%, en este caso un cuatro de punto menos de lo que se decía hace solo tres meses.

Nuevas proyecciones

La Fed procedió, además, a ajustar sus proyecciones económicas para reflejar mejor los últimos datos. Ahora anticipa un crecimiento del 2% para este año, que se mantendría muy similar en 2017 y 2018. El comunicado final constata que la economía avanza a un ritmo que califica de “moderado”. La tasa de paro rondará, entre tanto, el 4,7% este año y el 4,6 los dos siguientes. En cuanto a la inflación, la tendencia es que suba al 1,5% por el encarecimiento de la energía aunque Yellen asegura que está bajo control y se acerque al 2% en 2017.

La presidenta de la Fed, Janet Yellen
La presidenta de la Fed, Janet Yellen EFE

El mensaje de Janet Yellen es que la Fed sigue teniendo opciones para subir los tipos. Pero eso no quiere decir que vaya a hacerlo. Su objetivo ahora es garantizar la mayor estabilidad posible de la economía para soportar cualquier golpe inesperado. Hay varios miembros de la Fed, como Esther George o Loretta Mester, que consideran que se dan ya las condiciones para dar el segundo paso y añaden que una subida de un cuatro de punto es además una garantía.

“La economía puede aguantar el alza de tipos”, añadía recientemente John Williams, otro de los miembros favorables a seguir avanzando en el proceso de normalización porque considera que los datos son consistentes con los objetivos marcados. Los halcones insisten en que ese necesario elevar los tipos de una manera gradual para evitar distorsiones y añaden que el mercado se equivoca con su pesimismo. La inflación, añaden, está mostrando que se acelera.

Atada de manos por el resto de bancos

Nunca antes un presidente de la Reserva Federal se fijó tanto en los factores externos al modular la estrategia monetaria como Janet Yellen. La presidenta de la Fed sabe que está atada de manos porque no puede subir los tipos basándose solo en el rendimiento de la economía estadounidense, porque es consciente de que avanzando sola hacia la normalización abrirá una brecha con una estrategia opuesta a la del resto de grandes bancos centrales mundiales. Eso le obliga, por tanto, a hacer un mayor esfuerzo de comunicación y de coordinación para limitar los riesgos al tiempo que preserva su credibilidad.

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