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El PIB de la eurozona crece al mayor ritmo del último año

Eurostat revisa al alza el crecimiento del primer trimestre, que se eleva al 0,6%

Fábrica de Seat en Martorell (Barcelona)
Fábrica de Seat en Martorell (Barcelona) Bloomberg

Puede que el mundo vaya camino de una nueva recaída en la Gran Recesión. Puede que China dé un susto cualquier día. Pero ni la sempiterna crisis griega ni la amenaza de salida de Reino Unido de la UE ni la parálisis política en España ni el riesgo de deflación afectan a la velocidad de crucero de la eurozona. El PIB del euro creció el 0,6% en el primer trimestre, el mayor ritmo en el último año, según Eurostat. La agencia estadística de la UE elevó una décima su previsión anterior. España tira con fuerza del carro entre las grandes economías (con un alza del 0,8%), pero Alemania (0,7%, cuatro décimas más que en el trimestre anterior) y una sorprendente Francia (0,6%, dos décimas más que a finales de 2015) le pisan los talones. Incluso el PIB de Italia, que lleva 15 años prácticamente sin crecer, avanza esta vez al 0,3%, una décima más.

No todo son buenas noticias. Europa confirma que recupera así el nivel de PIB previo a la Gran Recesión, pero ocho años después del inicio de la crisis. El resto de grandes bloques económicos del mundo lo hicieron mucho antes, aunque ahora EE UU y Reino Unido crecen menos que el Viejo continente. La reactivación de la eurozona, además, se ve lastrada por un altísimo nivel de deuda pública y privada, una inflación en negativo que no repunta a pesar de los esfuerzos del BCE --que mañana activará las compras de deuda corporativa (de empresas), dentro de su programa multimillonario de adquisición de activos-- y un paro en torno al 10%, el doble que Estados Unidos, con un ejército de 18 millones de desempleados en el área euro y de 23 millones en toda la UE. Esa última cifra basta para concluir que el fin de la crisis está muy, muy lejos del primer trimestre de 2016.

A pesar de la complacencia propagandística del Gobierno, España no es el país que más crece de la UE, pese a que el presidente Mariano Rajoy no ha dejado de repetirlo en los últimos meses. la economía española ni siquiera es la que más crece dentro de la zona euro. Rumanía, Irlanda y Chipre crecen más rápido que España; Lituania, Eslovaquia y Austria avanzan al mismo ritmo. En el vagón de cola, la inevitable Grecia sigue en recesión, a pesar del tercer rescate. Hungría registra también caídas del PIB, aunque quizá lo más preocupante es que la Polonia del ultraconservador Kazcynski ha entrado asimismo en territorio recesivo, pese a ser uno de los escasísimos países europeos había conseguido capear el temporal. La recuperación, como en su día la crisis, va por barrios.