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Las ventas de coches tocan techo en Estados Unidos

La demanda por los pequeños utilitarios se desplomó en mayo pese a los incentivos

Línea de producción del pickup F-150 de Ford Motor
Línea de producción del pickup F-150 de Ford Motor EFE

El robusto crecimiento que la industria del automóvil experimentó durante los últimos años en Estados Unidos llegó a un punto de inflexión en mayo. Las entregas de General Motors, el mayor fabricante de Detroit, se desplomaron un 18% el mes pasado mientras que las de su rival Ford Motor cayeron un 6,1% y un 9,6% las de Toyota. Fiat Chrysler logró salvar el tipo por el impulso de Jeep.

Uno de los factores que explican la fuerte corrección de GM es el retroceso en las entregas de coches a las compañías de alquiler. Pero incluso descontando este componente, las ventas en los concesionarios cayeron un 13%. La compañía explica que el inventario de nuevos modelos era limitado, lo que hizo de freno en un mes que además contaba con dos días menos para hacer negocio.

La firma de analista del sector Edmund esperaba por eso una corrección, pero no tan pronunciada. Eso provocó que las acciones de General Motors cayeran más de un 3,5% a media sesión en Wall Street. La reacción en el parqué fue similar con Ford Motor. En su caso, sufrió una contracción del 25% en la venta de utilitarios que contrasta con el incremento del 9% en las entregas del pickup.

Es en los vehículos grandes donde los fabricantes de Detroit consiguen el mayor margen de beneficio. Fiat Chrysler elevó las ventas un 1,1% el mes pasado gracias a que las matriculaciones de vehículos de la marca Jeep crecieron un 14%, lo que le permitió en anotarse el mejor mes de mayo en once años. Pero los modelos sedan de Chrysler, Dodge y Fiat no se escaparon al registrar caídas del 18%.

Las ventas totales de coches en EE UU están progresando ahora a un ritmo próximo a los 17,3 millones de unidades anuales. Es inferior a los 17,7 millones registrados hace un año, aunque de mantenerse quedaría cerca del récord marcado por la industria en 2015. Pero los grandes concesionarios advierten de que la demanda se debilita pese al bajo coste de los préstamos, la gasolina barata y los incentivos.

El mes de mayo es solo el séptimo mes de caída en el volumen de ventas que registra el sector de la automoción desde la crisis que llevó a GM y Chrysler a la bancarrota en 2009. Los directivos de los tres gigantes de Detroit admiten que será complicado tener un año mejor que el pasado pero también señalan que se dan las condiciones para que 2016 sea también un ejercicio robusto para la industria.