La OCDE rebaja el crecimiento de Portugal del 1,6% al 1,2%

Critica la rebaja del IVA en la restauración del 23% al 13% porque no va a crear empleo

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, saluda al primer ministro luso, António Costa.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, saluda al primer ministro luso, António Costa.EFE

La OCDE no cree en las medidas económicas del Gobierno de Portugal. En su último informe, rebaja abruptamente la previsión de crecimiento de Portugal en 2016, del 1,6% que señalaba en noviembre al actual 1,2%; también critica la rebaja del IVA en la restauración porque no va a crear empleo.

La revisión de la OCDE es la más pesimista de todas, pues incluso el FMI pronostica un crecimiento del 1,4%, mientras que los Presupuestos generales del Estado para este año prevén un aumento del 1,8%, algo imposible de cumplir, ya que en el primer trimestre el crecimiento ha sido del 0,2%. Aun así, el ministro de Finanzas, Mário Centeno, cree que habrá un aceleramiento de la economía en los próximos trimestres que permitirán cumplir las metas marcadas.

La OCDE señala que las "medidas tomadas para fomentar el consumo interno no van a producir resultados sostenidos". El organismo se refiere a la subida del salario mínimo y al aumento de los salarios de la Función Pública, recortados durante los años de la troika. Cada trimestre de este año, se repone un 25% del salario recortado a los funcionarios.

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Tampoco la OCDE es más optimista sobre el déficit, ya que lo sitúa en el 2,9% del PIB, frente a la meta del Gobierno del 2,2%, y el 2,7% de la CE. En cualquier caso, la cifra le valdría a Portugal para salir de la lista de países con déficits excesivos.

Las cuentas de la OCDE llegan cuando aún no se han aplicado dos promesas electorales que van a suponer más gasto público o menos ingresos fiscales. Es el caso de la reducción del IVA en el sector de la restauración. La idea es que la pérdida en la recaudación del Estado, en torno a los 350 millones de euros anuales, se compense con la creación de empleo en el sector, algo en lo que no confía la OCDE. Su impacto en las cuentas del Estado es tal que la medida se ha retrasado hasta el 1 de julio y, además, la bajada no se aplicará a las bebidas alcohólicas y refrescos.

La OCDE no aborda la próxima medida del Gobierno que hará aumentar el déficit, como es la reducción de la jornada laboral en la función pública de 40 a 35 horas semanales. Aunque en principio la reducción estaba supeditada a que no aumentara el gasto público -como es el caso, sobre todo, de los servicios sanitarios-, las exigencias de sus socios parlamentarios (Bloco de Esquerda y Partido Comunista) le obligan a no discriminar y, además, a apurar los plazos de su aplicación a partir del 1 de julio.

El organismo internacional da sus recetas para mejorar la economía del país: reforma de la Administración Pública y, en particular, del sistema judicial, y una mayor competencia en electricidad -la más cara de Europa- y en los puertos. La OCDE opina que los riegos de la economía portuguesa son internos, por su endeudamiento (128% del PIB), más que externos, aunque recuerda el impacto que tienen en el país la crisis de Angola.

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