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COMPRAS DEL BCE

El Banco de España tiene casi 140.000 millones en bonos por el ‘plan Draghi’

La entidad central española acumula el 13% de las adquisiciones de activos impulsadas por el Banco Central Europeo (BCE)

El presidente del banco Central Europeo, Mario Draghi
El presidente del banco Central Europeo, Mario Draghi REUTERS

El Banco de España ha comprado ya bonos y deuda a las entidades bancarias por valor de 139.823 millones de euros dentro del paraguas del plan de compra de activos que puso en marcha en Banco Central Europeo. Hasta abril, el eurosistema entero había tenía compras por valor de 1,023 billones y superaba así por primera vez la barrera del billón de euros, y el 13% de las adquisiciones las había realizado España.

El llamado plan Draghi, que el presidente del BCE puso en marcha en marzo de 2015 y que se ha ido ampliando progresivamente, se basa en la compra masiva de títulos de deuda, principalmente emitidos por Estados, comunidades e instituciones públicas de la zona euro. En junio está previsto que llegue también la compra de deuda corporativa con determinados niveles de solvencia. Las estadísticas publicadas este viernes, por tanto, todavía no contemplan esas adquisiciones.

El saldo vivo en manos del Banco de España ha ido aumentando progresivamente, en paralelo a la evolución de todo el eurosistema. El montante total tras las compras realizadas hasta abril es un 6,6% superior al del mes anterior y más del triple que hace un año, como también ocurre en el conjunto del euro. Según el plan Draghi, la compra por parte de cada banco central debe ser equivalente a la proporción de la participación de cada entidad central nacional en el BCE. En el caso de España, esa participación es de cerca del 13%.

Los activos que compra cada banco central son bonos y emisiones de deuda que están en manos de cualquier entidad comunitaria. Así, el Banco de España puede comprar a cualquier banco del eurosistema y, del mismo modo, las entidades españolas pueden estar colocando sus activos en otros países.

En cuanto a la deuda corporativa que el BCE autorizó incluir también en ese plan de compras (y que arrancará en junio), deberá tratarse de empresas que se sometan a los exámenes de las agencias de calificación y cuyos bonos hayan logrado el grado de inversión, es decir, que no sean considerados bonos basura. Aunque todavía no se han iniciado las adquisiciones por parte de los bancos centrales, la perspectiva ya ha hecho que muchas empresas lancen en los últimos meses emisiones que han logrado colocar a tipos muy reducidos.