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La empresa familiar otorga a la política la peor nota desde 2013

El nuevo presidente del IEF, Ignacio Osborne, reclama altura de miras a los representantes públicos ante el nuevo ciclo electoral

Ignacio Osborne nuevo presidente del Instituto Familiar
Ignacio Osborne nuevo presidente del Instituto Familiar

Las empresas familiares españolas siguen considerando insuficiente el esfuerzo y la actitud de los políticos para crear las condiciones de crecimiento y estabilidad. En la última encuesta elaborada por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), que este miércoles ha celebrado su asamblea anual, la clase política cosecha una nota de 2,2 sobre nueve, la puntuación más baja desde 2013, cuando también tuvo un 2,2. La encuesta, al contrario, mejora las expectativas sobre la economía, con 5,46 puntos frente a los 5,15 del año pasado.

La asamblea eligió como nuevo presidente de la institución a Ignacio Osborne que sustituye a Javier Moll tras dos años en el cargo. Para el empresario bodeguero, la baja calificación a la clase política no representa un voto de castigo; se trata, a su juicio, de "la constatación de que vivimos una situación anómala, que no resulta positiva para España". "Lo peor para el empresario, al igual que para el ser humano, es la incertidumbre", dijo Osborne, quien consideró esencial para el futuro del país una actitud responsable por parte de la clase dirigente.

Los retos para las empresas familiares españolas siguen siendo su expansión en el extranjero y la consolidación en el interior. Para ello hace falta invertir y, al respecto, un 75% de los empresarios encuestados responde afirmativamente a la pregunta de si tiene previsto invertir en 2016. Casi uno de cada dos líderes empresariales considera plausible una ampliación de plantilla este año. No obstante, la mayoría de los encuestados lamenta el empeoramiento de las condiciones de financiación bancaria con respecto al año anterior.

En cuanto al déficit público, el nuevo presidente de la IEF ha advertido sobre el peligro de un incremento de la deuda, que constituye "una losa sobre el futuro del país y de las nuevas generaciones". El nuevo presidente del IEF pertenece a la sexta generación de la familia Osborne, propietaria de la segunda empresa familiar más antigua de España, que produce, entre otras cosas, vinos, brandies y jamón de bellota.

Expansión internacional

La empresa familiar española es responsable de un 26% del PIB nacional, pero en gran mayoría su negocio depende de la actividad en el interior. La internacionalización representa la asignatura pendiente del sector, puntualizó Osborne, acompañado en su estreno como presidente de la IEF por el embajador de China en España, Lyu Fan. El embajador asiático admitió las dificultades de la economía de su país debido al proceso de reestructuración económica e industrial al que está sometido. Se trata de un proceso que durará algunos años, pero que sentará las bases para un crecimiento estable alrededor de un 6% o 7% del PIB, detalló.

A las empresas españolas interesadas en aprovechar las oportunidades del mercado oriental, Lyu Fan aconsejó cautela y profundo conocimiento de las normas vigentes. "Las empresas españolas que quieran entrar en el país tienen que saber que van a competir con firmas ya competitivas. Para entrar en China hay que estar muy muy bien preparado", dijo. Añadió que España ha demostrado ser uno de los países que mejor ha reaccionado a la crisis. Lo demuestra el flujo de capitales chinos que han llegado en estos años, sobre los que el diplomático ha querido especificar que, para que sigan, es esencial que España se mantenga "unida y estable".

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