Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El juez de Abengoa admite la prórroga para negociar el plan de viabilidad

La empresa, que cuenta hasta el 28 de octubre para cerrar el acuerdo, ha solicitado salir del Nasdaq

Instalación solar de Abengoa en Sanlucar la Mayor
Instalación solar de Abengoa en Sanlucar la Mayor REUTERS

El juez del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla, Pedro Márquez, ha aceptado homologar el acuerdo de refinanciación que presentó Abengoa hasta el próximo 28 de octubre, lo que supone que se amplía el plazo un total de siete meses frente al 28 de marzo en que estaba prevista su finalización. La empresa presentó la solicitud de prórroga después de lograr el apoyo del 75% de sus acreedores para negociar el pacto definitivo de rescate. Además, la compañía ha solicitado al regulador estadounidense excluir sus acciones que cotizan en el Nasdaq neoyorquino, ya que solo representan el 3% del volumen mensual de contratación. Su filial norteamericana Atlántica Yield, antes conocida como Abengoa Yeld, sí seguirá cotizando en este mercado.

Aunque el alargamiento del plazo (contrato de espera o standbill) no evita el concurso, supone un paso muy significativo para evitarlo. Incluso los responsables del grupo esperan cerrar un acuerdo antes de que se cumplan los siete meses adicionales. Asimismo, espera que en ese tiempo se pueda ampliar el número de adhesiones de los acreedores.

De esta forma, el grupo andaluz salva definitivamente la principal dificultad que se le presentaba para librara de la quiebra y representa un triunfo del equipo negociador que está dirigido por el despacho Cortés Abogados en la parte jurídica y Álvarez & Marsal en la de la elaboración del plan de viabilidad.

Acuerdo de reestructuración

El acuerdo de rescate prevé una inyección de capital nuevo de entre 1.500 y 1.800 millones de euros en los próximos cinco años, que será aportado fundamentalmente por fondos (Attestor, Blackrock, Centerbridge, Delta, D.E. Shaw, Elliott, Eton Park, Houlihan Loke, Invesco y Värde, entre otros), que recibirán a cambio el 55% del capital de la nueva Abengoa.

Los actuales acreedores de la compañía, entre los que se encuentran el grupo de bancos conocido como G-6 (Santander, Bankia, CaixaBank, Popular, HSBC y Crédit Agricole) y los bonistas, tendrán un 30% en la nueva sociedad, después de sufrir una quita del 70%. Los actuales accionistas (la familia Benjumea y 50.000 minoritarios) tendrán otro 5%. Las entidades que aporten avales podrán hacerse con otro 5% del capital adicional.

Esta reestructuración de la compañía presenta una empresa un tercio más pequeña, centrada en la ingeniería y construcción, que se desprenderá de una serie de activos no estratégicos, entre ellos la división de biocarburantes de primera generación.

El último escollo antes de lograr el apoyo del 75% de los acreedores fue la concesión de una línea de liquidez de 137 millones de euros para satisfacer sus pagos urgentes con empleados y proveedores, con vencimiento en septiembre y un interés inicial anual del euribor más el 14,5%. Abengoa presentó como garantía acciones de su participada Atlantica Yield, la filial más rentable, en la que es el principal accionista. En esta ocasión, ha otorgado una prenda sobre el 14,3% del yield cotizado en Nueva York.