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“Sin eurobonos y sin Reino Unido, Europa afrontaría el colapso”

El economista británico sostiene que “la recuperación es factible con los instrumentos europeos actuales”

Stuart Holland, economista britanico, en la calle Pelayo de Barcelona
Stuart Holland, economista britanico, en la calle Pelayo de Barcelona

Irónico, enérgico, rebelde. El profesor de Coimbra Stuart Holland (1940), antes de Oxford, se reconoce como “el gran padrino de los eurobonos”. Laborista, trabajó con Harold Wilson, con Jacques Delors, y en calidad de experto económico ejerce como la voz social que clama en el desierto de las instituciones de la UE. Le escuchan Mario Draghi y Jean-Claude Juncker. Sabiendo que es también cómplice académico del exministro griego Yanis Varoufakis y de otros alternativos.

Pregunta. ¿Ganará el Brexit?

Respuesta. Podría suceder. Los que quieren marcharse están apasionados. Los que prefieren permanecer, no. David Cameron [premier británico] firmó un buen acuerdo, conciliador.

P. Pésimo, desde el punto de vista europeísta.

R. Me refiero al británico. Claro que podría haber preconizado también un programa de recuperación económica europea.

P. Una fuga del Reino Unido ¿provocaría estampidas?

“La deuda del BEI multiplica el PIB; no tiene riesgo; no paga el contribuyente”

R. El socialista francés Jean Pierre Chevenèment ya reclama también un referéndum, justo lo que desea Marine Le Pen. Esa dinámica podría abocar a la desintegración de Europa.

P. ¿No exagera?

R. No, la opinión informada vio el trato que Wolfgang Schäuble [ministro alemán de Finanzas] dio a Alexis Tsipras [primer ministro griego] al día siguiente de su elección. Negó la democracia. Y los británicos somos democráticos, a fondo.

P. Pero Tsipras y su colega Varoufakis arruinaron a Grecia.

R. ¡No estoy de acuerdo! [da un palmetazo en la mesa]. En nuestra Modesta proposición para resolver la crisis de la eurozona [que escribió con Varoufakis y James Galbraith, incluida en el sugerente Contra la hegemonía de la austeridad, recién publicado por Arpa] demostrábamos dos cosas. La primera, que un programa de recuperación económica es factible con los instrumentos ya existentes: no se necesita inventar ningún fondo, ni un Tesoro, ni un Ministerio de Hacienda, ni tampoco transferencias fiscales mediante las que uno pague por el otro. No. Bastarían los eurobonos, emitidos a gran escala por el grupo Banco Europeo de Inversiones / Fondo Europeo de Inversiones [BEI]. La segunda, que Grecia no podía relanzarse sin un relanzamiento europeo, pero el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, se negó siquiera a discutir esto. Un error mayúsculo.

P. Aún lo pagamos.

R. Por eso Joschka Fischer [el exministro verde de Exteriores alemán] recordó que Thomas Mann preconizaba una Alemania europea, no una Europa alemana, en lo que le siguieron todos los cancilleres, hasta Helmut Kohl. Así que la crisis se transformó de crisis griega en europea. Con riesgo de colapso.

P. Con héroes y villanos.

R. Mario Draghi es el héroe, ha movilizado al Banco Central Europeo, ha lanzado políticas monetarias expansivas, pero no puede hacerlo todo solo, sin ayuda de los Gobiernos, que deben comprometerse con la inversión y ayudar a financiarla mediante eurobonos. El villano es Schäuble, que ha cortocircuitado la recuperación europea.

P. No es el único responsable.

R. Hay que aprender de Franklin Roosevelt y de su New Deal. En solo siete años rebajó el desempleo del 22% al 9% de la población activa, con un déficit máximo del 3%. Lo esencial es la inversión, y financiarla con deuda común, con eurobonos. Hasta 2010, la deuda europea-comunitaria era prácticamente cero.

P. Porque los ecofines abortaron en 1993 los eurobonos para grandes inversiones en redes del Libro Blanco de Jacques Delors, que usted había sugerido.

R. Mire: la deuda europea puede reemplazar a la deuda nacional a partir de un tope [el del 60% del PIB]. Tiene la ventaja para los Gobiernos de que esa deuda no se contabiliza como deuda nacional, para el criterio de convergencia de Maastricht.

P. Pero al final, países como Alemania responderían de ella.

R. Alemania no sería responsable, no. Eso lo dice Schäuble. Los bonos del BEI siempre han tenido éxito, jamás ha quebrado, tiene la triple A, la nota máxima.

P. Se traspasaría parte de la carga a las siguientes generaciones. Y no está escrito que el BEI no pueda un día quebrar.

R. ¡Son los mercados quienes financian los bonos, no los contribuyentes! ¿Dice bancarrota? [se enfada] ¡Nunca en el BEI! ¡Quizá en el actual cortoplacismo del proyecto europeo! Sus bonos son y serán buenos pues generan ingresos fiscales, tienen multiplicadores fiscales comprobados de 2,5 y 3 [un euro prestado / invertido genera 2,5 /93 euros de PIB]. No pueden quebrar.

P. Lleva usted decenios predicando en ese desierto. Es el gran padrino de los eurobonos...

R. Sí [carcajada]. Y no cejaré. Porque además pueden financiar inversión sanitaria, educativa, medioambiental, hoy a interés casi cero: es la productividad social, no solo la económica. Francia lo hace con hospitales. Y en España ¿qué hacen?