MAB: aniversario y cambios

El mercado alternativo bursátil cumple ocho años adaptándose para facilitar la financiación de las pymes

El segmento para empresas en expansión del MAB se fundó hace ahora ocho años, e inició su andadura en julio de 2009, cuando se registró su primera incorporación. Desde entonces, 37 empresas se han podido beneficiar del acceso a los mercados de valores para la obtención de recursos propios.

En conjunto, estas empresas han captado capital coincidiendo con el momento de su salida al MAB por importe de 114 millones de euros y han realizado posteriores ampliaciones de capital de más de 270 millones de euros, lo que representa una financiación total conjunta próxima a los 400 millones de euros. Por su parte, la capitalización de las 34 empresas que cotizan en el MAB-EE se sitúa en la actualidad cercana a los 1.800 millones de euros.

Atendiendo a la evolución en el número de empresas cotizadas, no se ha observado en estos ocho años de experiencia una evolución gradual, sino más bien una estrecha relación con el ciclo económico, registrándose un mayor número de salidas en los momentos expansivos y bruscos descensos en los episodios de recesión.

Asimismo, al tratarse de un mercado todavía joven, autorregulado y compuesto por empresas de reducida y mediana capitalización, la continuidad del MAB ha estado desde el comienzo muy relacionada con la evolución de las empresas que en él cotizan y, especialmente, con la capacidad de generar la suficiente confianza en el mercado. En este sentido, respondiendo a la experiencia reciente y a diferentes cambios en la legislación financiera (en especial a las modificaciones incluidas en la Ley de fomento de la financiación empresarial de abril de 2015), el MAB aprobó en febrero un nuevo Reglamento, que entró en vigor el pasado 9 de marzo.

El espíritu de este nuevo Reglamento es el de ajustar la supervisión y adecuar los requisitos de transparencia para garantizar un correcto comportamiento de todos los miembros del mercado y una adecuada transparencia y protección de los inversores. Los cambios introducidos inciden fundamentalmente en los aspectos relativos a la incorporación y exclusión de valores, en la información a suministrar por parte de las empresas y en las funciones de los asesores registrados.

Destaca, por ejemplo, la exclusión de valores del mercado en el supuesto de empresas con una capitalización superior a los 500 millones de euros (que pasarían al Continuo), garantizando así el carácter dedicado a compañías en expansión del MAB y endureciendo los requisitos para empresas de mayor tamaño y, por tanto, mayor riesgo. También destaca la revisión –limitada- de las cuentas semestrales por el auditor y la consideración de estas empresas como de Entidades de Interés Público (con mayores requerimientos de la ley de Auditoría). Y finalmente el incremento en las funciones y responsabilidad del Asesor Registrado, que además de asesorar en la salida, deberá seguir de cerca la información proporcionada por la empresa y su evolución una vez realizada la incorporación.

Cambios todos ellos encaminados a una mejor comunicación de las empresas con el mercado y que deberán demostrarse suficientes –y no excesivos- para permitir el crecimiento y afianzamiento de este mercado y, de ese modo, dar continuidad a la financiación en forma de capital de la pyme española.

Irene Peña y Pablo Guijarro son profesores de Afi Escuela de Finanzas.

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