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Portugal liquida Banif y se queda con activos malos

Banco Santander sigue interesado en hacerse con la entidad portuguesa

El Gobierno de Portugal trabaja en un plan de resolución, es decir, liquidación, del Banco Internacional de Funchal (Banif) y la venta de los activos más sanos: créditos, depósitos y la red de oficinas. Entre las entidades interesadas está el Santander, mientras que el Popular, que estudió la adquisición, ya no está en la puja. Esta decisión supone acabar con la subasta de la entidad completa, que era lo que ha intentado el Ejecutivo de Lisboa.

El Estado, que tiene el 60% del capital, es consciente de que ningún banco querrá quedarse con las participaciones inmobiliarias, las industriales y los servicios centrales. Por eso, esta parte que sería como un banco malo, deberá liquidarla al mejor precio que encuentre en el mercado. Fuentes financieras apuntan que a medida que el Estado venda activos, cargará los números rojos contra el capital de la entidad, lo que diluirá a los accionistas ya que sus títulos perderán todo valor. Algunas fuentes creen que el banco que se quede los activos pedirá dinero o bonos del Estado para hacer frente a posibles problemas. El Banif tiene unos 6.000 millones en depósitos y unos 2.000 trabajadores.

Fuera fondos de capital

Con este esquema de venta, el comprador solo podrá ser una entidad que tenga un banco o una sucursal en Portugal. Así, quedan fuera los fondos de capital riesgo, como Apollo, que estaban presentes en la subasta. Esta estrategia, según fuentes financieras, pasa por contar con el apoyo de la Comisión Europea, en concreto a la Dirección General de la Competencia. Además, entrarían en juego las autoridades de Supervisión y de Resolución, que deberán aprobar la resolución de Banif. La urgencia en venderlo se debe a que el 1 de enero cambiará la norma europea en materia de liquidación y reestructuración bancaria.

El Gobierno manifestó hace días que tenía urgencia por vender la entidad, ya que su situación financiera es muy mala y quiere evitar el contagio a todo el sistema bancario portugués. Banif en 2012 recibió una inyección de capital de 1.100 millones de euros, de los que solo devolvió 275 millones.