Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Francia multa a Orange con 350 millones por dificultar la competencia

La autoridad francesa de Competencia sanciona la empresa por abusar de su posición en el mercado de las ofertas móviles

Una tienda Orange en Francia, el 18 de febrero de 2014.
Una tienda Orange en Francia, el 18 de febrero de 2014. AFP

El grupo de telecomunicaciones francés Orange deberá pagar una multa récord de 350 millones de euros por haber utilizado prácticas que, apoyado en su posición dominante de operador histórico, ponían trabas a la competencia, según ha indicado este jueves la autoridad francesa de la Competencia.

La multa se refiere a diversas ofertas del operador, tanto en telefonía fija como móvil. Orange "abusó de su posición dominante" en el mercado para introducir ofertas de fidelización de clientes con "programas de comercialización" y "rebajas tarifarias contrarias a la competencia", ha señalado el organismo.

Según la autoridad francesa, Orange intentó "frenar de forma abusiva el desarrollo de la competencia en el mercado de la clientela de empresas" en la década pasada. "Estas prácticas de fidelización abusivas, que se aplicaban de manera acumulativa y cuya obtención estaba condicionada a compromisos de duración o de volumen, pudieron impedir a las empresas comparar ofertas y disuadirles así de confiar una parte de su volumen a otro operador", ha agregado la autoridad francesa.

La multa se refiere a diversas ofertas del operador, tanto en telefonía fija como móvil

En cuanto a la telefonía fija, Competencia indica que Orange no compartió con los otros operadores informaciones que tenía en su condición de heredero del monopolio histórico y que eran "cruciales" para la comercialización de sus ofertas a empresas.

Orange, denominación del operador histórico francés France Télécom, "ha decidido cooperar" con la Autoridad de la Competencia y "no niega las prácticas ni su carácter contrario a la competencia", indicó el organismo en un comunicado. La decisión fue adoptada tras una denuncia presentada inicialmente por Bouygues Télécom, a la que posteriormente se unió otro de los operadores, SFR.

La Autoridad da a Orange 18 meses para que comparta con los otros operadores las informaciones sobre las líneas fijas que tiene y le pide que cese sus ofertas de fidelización de telefonía móvil para empresas.