¿En qué consiste el programa de estímulos? ¿En qué cambia?

Draghi aumenta la duración y los activos susceptibles de ser comprados, pero mantiene su tamaño

El presidente del BCE, Mario Draghi, este jueves en Fráncfort.
El presidente del BCE, Mario Draghi, este jueves en Fráncfort.R. ORLOWSKI (REUTERS)

El Banco Central Europeo ha ampliado este jueves su programa de expansión cuantitativa. Su fecha de caducidad pasa de septiembre del año que viene a marzo de 2017; más allá de la deuda soberana y de grandes empresas y el Eurobanco podrá comprar también bonos emitidos por regiones y Ayuntamientos de la eurozona. En esta suerte de QE2 (una segunda ronda del Quantitative Easing estadounidense a la europea), sin embargo, el tamaño mensual permanece estable en 60.000 millones, frente a los 75.000 que esperaban muchos analistas.

1. ¿En qué consiste exactamente la “expansión cuantitativa”?

Desde marzo de este año el BCE compra títulos de deuda pública y privada (pero sobre todo pública) por valor de unos 60.000 millones de euros mensuales. Se trata, básicamente de bonos emitidos por los Estados o por instituciones públicas de la zona euro (como el Banco Europeo de Inversiones o el ICO español, por ejemplo) con un vencimiento de entre 2 y 30 años. Las adquisiciones no se hacen en las subastas de los tesoros de cada país, sino en el mercado secundario, donde inversores de todo pelaje compran y venden títulos ya emitidos en su día por los Estados.

2. ¿Por qué amplía el plan el Eurobanco?

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En marzo, cuando el BCE lanzó el programa, el propio Draghi advirtió de que, si la inflación no despegaba, los estímulos podrían prolongarse más allá de la fecha prevista para el fin del programa. Es exactamente lo que ha hecho este martes. Sin embargo, el tamaño del programa permanece invariable en los 60.000 millones mensuales.

3. ¿Es suficiente la ampliación?

A juzgar por la reacción de los mercados, que registran severas pérdidas tras la comparecencia de Draghi, no lo es. Tampoco para muchos analistas, que esperaban que el total de compras mensuales pasase de 60.000 a 75.000 millones de euros y que la rebaja de la facilidad de depósito fuese aún mayor a la decretada este jueves por Draghi —del -0,2% al -0,3%, cuando las expectativas lo situaban en el -0,4%—.

3. ¿Por qué tiene un nombre tan raro: expansión cuantitativa?

El nombre, para empezar, es oficioso, pero resulta la forma más común que usan los analistas para referirse al plan Draghi. Viene del nombre que la Reserva Federal (Fed), que es el banco central de Estados Unidos, dio a sus estímulos masivos, que comenzaron en 2008 y se han terminado. Eran los Quantitative Easing (QE), que se fueron llamando coloquialmente por la abreviatura QE1, QE2 o QE3 en función de la ronda en que se encontraran. La traducción al español —expansión cuantitativa— no lo hace más explicativo, pero viene a indicar que es una expansión monetaria o de liquidez llevada a cabo por el BCE. En resumen, Draghi ha puesto en marcha la máquina de imprimir dinero. Mientras el QE americano estaba vinculado a lograr una tasa de paro baja en EE UU, el europeo se ha ligado a las metas de inflación que, de momento, no ha cumplido.

4. ¿Qué busca el BCE con este programa?

El objetivo de fondo es que los inversores acaben por perder el apetito por la deuda pública y desvíen el dinero a una inversión más rentable en la economía productiva. Buena parte de la deuda de los Estados está en manos de los bancos de la eurozona y el BCE quiere que se dediquen a dar más crédito. La entrada en tromba del BCE a comprar bonos soberanos debería hacer que sus precios suban y la rentabilidad de estos —que ya está en mínimos históricos— debería seguir bajando. Así ha sido desde que se anunció su lanzamiento. La medida también supone una inyección de liquidez en el mercado y, por tanto, debilita aún más la cotización del euro, que se acerca a marchas forzadas a la paridad con el dólar. La depreciación hace más baratas y competitivas las exportaciones europeas, lo que debería añadir gasolina a la recuperación. Además, como consecuencia del estímulo al consumo interno y externo, el banco central de la Zona euro combate el riesgo de deflación, que es una bajada generalizada y prolongada de los precios. ¿Es negativa la baja inflación? En principio, no, pero puede llegar a serlo (Véase ¿Es bueno o malo que los precios bajen?). Los precios en la eurozona permanecen en la zona 0%: en noviembre, según los datos publicados ayer por la oficina estadística comunitaria, Eurostat, repuntaron un leve 0,1%, muy lejos del objetivo de inflación del 2% que establece el propio BCE.

5. Entonces, ¿por qué las Bolsas han reaccionado con descensos y el euro sube respecto al dólar?

A los inversores no les ha sentado nada bien las medidas anunciadas este jueves por el Eurobanco: esperaban más. Al ser más tímidas de lo que decían las expectativas, los mercados de valores, muy susceptibles de cualquier movimiento expansivo en política monetaria. En el plano de las divisas, el euro gana terreno respecto al billete verde porque esperaba que la divergencia respecto a la Reserva Federal, que se dispone a subir tipos en diciembre o, a lo sumo en enero, es menor de lo esperado.

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