Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los gigantes mundiales de defensa se disparan en Bolsa tras los atentados

Los analistas esperan que los efectos macroeconómicos de los ataques yihadistas de París se limiten al corto plazo

Vídeo: CNBC / Foto: Armee de L'Air

La reacción inmediata del Gobierno francés —"esta guerra afecta a todo el mundo, no solo a Francia"— tras los atentados de París da alas a los gigantes del sector de defensa mundial. Las 10 mayores empresas mundiales del sector de defensa, todas ellas estadounidenses y europeas, suben con fuerza casi cuatro días después el ataque. Los inversores responden así a la nueva ofensiva aérea gala sobre los principales bastiones del Estado Islámico en Siria y a la expectativa de que las operaciones militares contra este grupo terrorista aumenten en los próximos meses.

Las acciones de la mayor empresa del sector por ventas, la multinacional estadounidense Lockheed, subieron un 3,52% en la sesión de este lunes, la primera tras los brutales atentados en el corazón de Francia. El 78% de sus ingresos dependen directamente de la venta de material bélico. La británica BAE Systems, el segundo mayor contratista militar del planeta, se dispara un 4,45% entre ayer y hoy. Aunque sus ventas a Francia son prácticamente residuales —los Gobiernos de Estados Unidos y, sobre todo, de Reino Unido copan el grueso de sus entregas—, los inversores valoran que el 94% de su facturación depende directamente del sector de defensa. La tercera firma del mundo en este ámbito, la estadounidense Raytheon, subió ayer más de un 4% en Bolsa. Más de nueve de cada 10 euros que ingresa provienen de su actividad en la industria armamentística.

Las también estadounidenses Northrop Grumman y General Dynamics cerraron la sesión de ayer con sendas subidas del 4,4% y del 2%, mientras que United Technologies, con presencia en el sector aeroespacial, repuntó un 1,4%. En la Europa continental las subidas fueron aún mayores. La empresa francesa Thales, gran contratista del ejército galo sube un 7% en dos días y consolida máximos históricos en una jornada alcista en los principales parqués europeos. Pero, por encima del resto, el grupo industrial italiano Finmeccanica, que fabrica desde helicópteros militares hasta diversos sistemas de defensa, logra capitalizar el inevitable aumento de la tensión geopolítica: se dispara casi un 8,3% desde ayer.

Dos casos diferentes son los de los dos principales fabricantes mundiales de aviones: el estadounidense Boeing y el paneuropeo Airbus. Sus divisiones militares, que deberían verse impulsadas por el nuevo entorno prebélico, apenas suponen la tercera y la quinta parte de sus ventas totales, mientras que el resto de sus ingresos depende de la producción de aviones civiles, una de las industrias que presumiblemente más se debería ver afectada —en clave negativa— por los atentados de París. Suben un 1,14% y un 4,27% respectivamente en la sesión de este martes.

Impacto limitado sobre aerolíneas y empresas del sector turístico

Tras el nuevo zarpazo yihadista en la ciudad más poblada del continente, todas las miradas de los inversores están puestas sobre el sector turístico y, muy especialmente, sobre las compañías aéreas. Ayer la caída de los mayores grupos europeos fue considerable: Air France-KLM retrocedió un casi un 6%, Lufthansa se dejó más de un 1,8% y el anglo-español IAG —al que pertenecen Iberia, British Airways, Vueling y Aer Lingus— cayó un 2,6%. La jornada de hoy es bastante más favorable para su cotización, con subidas de entre en 1,6% y el 2,9%. La hotelera gala Accor se dejó ayer un 4,7%, pero recupera este martes parte del terreno: sube un 1,5%.

"El ataque afectará a la demanda aérea, pero su impacto será mínimo respecto al 11-S. Entonces, los efectos fueron más persistentes porque se usaron aviones para cometer los atentados", apunta un informe exprés realizado este martes por los analistas de Bloomberg Intelligence. "En aquel momento, las aerolíneas no solo cayeron con fuerza en Bolsa sino que tuvieron que recortar capacidad para hacer frente a la menor demanda". Tras los atentados de París, la agencia estadounidense pone el foco sobre dos mercados exteriores: el de los vuelos entre Asia y Europa el de los recorridos entre América y el Viejo Continente, que además de verse afectados por los atentados, se ven fuertemente impactado por la debilidad del euro.

Por grupos de aerolíneas, los analistas de Bloomberg prevén, lógicamente, un impacto mayor sobre el franco-holandés y, secundariamente, sobre el alemán Lufthansa. De todas formas, este revés llega en un momento dulce para el sector. El petróleo barato —cotiza a 40 dólares por barril, tras desplomarse más de 40% en el último año— y la progresiva recuperación de la demanda tras el desplome de la Gran Recesión han aupado a las aerolíneas en Bolsa en los últimos meses. El momento en el que se han producido los atentados también ayuda a minimizar su impacto de las cuentas de resultados de las empresas aéreas. "Una caída en el tráfico y en los ingresos en el cuarto trimestre es mucho menos dañina dado que el tráfico es un 40% menor que en la temporada de verano", apunta el informe.

Efecto macroeconómico y bursátil solo a corto plazo

"Tras los atentados terroristas cometidos en Francia el pasado viernes, es previsible un incremento en los riesgos de tipo geopolítico en el corto plazo", apuntan los analistas de Banca March en su comentario de mercado de este lunes. "Cabría esperar mayor volatilidad, incrementos de precio en los activos refugio, como el oro o los bonos de máxima calidad, y un encarecimiento del crudo por el escenario de mayor tensión militar en Oriente Próximo". Sin embargo, los técnicos de la entidad balear señalan que, en escenarios similares (tras otros atentados terroristas de calado), los efectos han sido acusados en los primeros momentos pero luego revertir "con igual celeridad".

De la misma opinión son los analistas de la consultora de riesgos económicos IHS Global Insight. Sin descartar que los efectos se trasladen de Francia a otros países del entorno europeo —España, Reino Unido y, sobre todo, Bélgica—, toman como ejemplo los atentados del 11-M en Madrid y del 7-J en Londres para concluir que el impacto debería ser "limitado y temporal". "Los atentados podrían tener efecto sobre la confianza de los consumidores franceses. La mayoría evitará visitar cafés, bares y otros lugares públicos en París y otras ciudades francesas", señala el economista jefe de la firma para Europa, Howard Archer"Pero la actividad económica suele mostrarse resiliente".

Algo más pesimista se muestra el jefe de análisis económico del banco francés Natixis, Philippe Waechter, pone el acento en el momento en el mal momento en el que llega este "shock negativo" para la economía gala. "Está saliendo de un periodo de muy bajo crecimiento y podría poner en riesgo la trayectoria favorable de los últimos meses y la tendencia a la creación de empleo", apunta en un informe remitido a sus clientes.

"Los atentados añaden incertidumbre y volatilidad a los mercados, pero solo a corto plazo", apunta por correo electrónico Christoph Riniker, jefe de estrategia bursátil del banco privado suizo Julius Baer. "Seguimos sobreponderando [apostar por un activo, en la jerga financiera] el mercado francés", señala.  

Más información