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La OCDE avisa de que el saneamiento de la banca europea está “incompleto”

Rebaja sus previsiones de crecimiento mundial por el freno de China y otros emergentes

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría.
El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría. EFE

De la intensidad del frenazo de la economía china, de cómo descodifiquen los mercados financieros su impacto en otros países emergentes, dependen ahora en buena medida las perspectivas de la economía mundial, que la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) cree más sombrías que unos meses atrás. Y, pese a su ligera recuperación, la economía de la zona euro no queda bien parada en el último análisis del foro de los países industrializados, publicado ayer. La OCDE considera “decepcionante” el crecimiento europeo y avisa de que el saneamiento de la banca está “incompleto”.

La organización que dirige el mexicano Ángel Gurría recuerda que el crecimiento de la zona euro, que estima en el 1,6% para este año, se beneficia de una combinación de factores tan favorables como poco corrientes: petróleo barato —por el aumento de la oferta en EE UU y la moderación de la demanda china—, y la depreciación del euro o los tipos de interés muy bajos, efectos colaterales de la intervención masiva del Banco Central Europeo (BCE).

Pero el “viento de cola”, como lo han bautizado los expertos, apenas ha hecho levantar el vuelo a las principales economías europeas. “El ritmo de la recuperación en la zona euro es decepcionante, dados los factores favorables de los que se beneficia”, sintetizó la economista jefa de la OCDE, Catherine L. Mann.

Los analistas de la organización, que incluye a 34 países industrializados, estiman que el crecimiento de la zona euro debería haber aumentado en 1,7 puntos porcentuales este año solo por el impulso de ese “viento de cola”, pero el avance real apenas será siete décimas mayor (del 0,9% de 2014 al 1,6% que se prevé en 2015).

“El foco en la zona euro debería ponerse mejorar la transmisión de la política monetaria a través del canal de crédito para hacer la relajación cuantitativa [la compra multimillonaria de bonos públicos que ha puesto en práctica el BCE] más eficaz”, concluye la OCDE, que para ello reclama “un mayor refuerzo del sistema financiero, con un progreso continuo de la unión bancaria y medidas del supervisor para mejorar la calidad de los activos de la banca”.

El crédito apenas crece

Su informe recalca que, pese a la intervención del banco central, que debería impulsar el crédito privado al hacer menos rentable la inversión en deuda pública, el volumen de préstamo concedido a compañías europeas apenas ha empezado a crecer a una tasa anual del 1% en los últimos meses. Por el contrario, en Estados Unidos el crédito bancario a empresas privadas crece ya a un ritmo del 8% anual. Una diferencia que se traduce en la inversión, unos de los motores del crecimiento: si en EE UU la inversión real ya es equivalente a la que había antes de la crisis, en la zona euro está aún un 15% por debajo.

La OCDE cree que el nudo que no permite a la economía europea beneficiarse como debía de la caída del petróleo o de la intervención del BCE está en los niveles de deuda. La comparación con Estados Unidos, que crece al 2,5% y tiene ya menos de la mitad de tasa de paro que la zona euro (5% frente a 11%), vuelve a ser esclarecedora: si el endeudamiento de familias y empresas rondaba el 215% del PIB en 2009, ahora ronda el 210% en la zona euro, frente al 190% en EE UU. Y el problema se ha enquistado en la banca.

“Los malos préstamos fueron reconocidos antes y saneados en un mayor grado en Estados Unidos”, aduce el informe de la OCDE. “Aunque se ha hecho un progreso significativo en el saneamiento del sistema bancario en la zona euro, está incompleto, y los efectos de esas medidas pueden tardar un tiempo antes de dar lugar a un incremento del préstamo”, concluye.

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