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Tres empresas absorben el 63% del dinero para proyectos tecnológicos

Scytl, Privalia y Odigeo son las compañías españolas que reciben más financiación

Una mujer observa la página web de Privalia
Una mujer observa la página web de Privalia

La España startup tiene aún mucho que madurar. Es lo que refleja el primer análisis comparativo de la Comisión Europea entre ecosistemas start-ups de cinco países: Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España. De las 37 empresas más destacadas, aquellas capaces de atraer una inversión superior a 100 millones de dólares (unos 90 millones de euros), solo tres —Scytl, dedicada al voto electrónico; el outlet online Privalia y Odigeo, gestora de viajes— son españolas. El mismo trío que acapara el 63% de la financiación conseguida por el conjunto de emprendedores tecnológicos españoles (más de 1.600 millones de euros).

 “Es una cuestión de la madurez del ecosistema. Italia y España se subieron tarde a la ola start-up, así que es normal que de momento veamos compañías más pequeñas que de momento no logran atraer grandes rondas de financiación”, detalla Alberto Onetti, presidente de la fundación Mind the Bridge y coordinador de Startup Europe Partnership, la iniciativa de la Comisión Europea que ha realizado este informe —al que ha tenido acceso EL PAÍS— y que tiene como misión dinamizar el panorama start-up en el continente.

Una tarea difícil

La mayoría de las empresas españolas siguen ajenas a las cifras que se mueven en el exterior. Uno de los rasgos más repetidos en la definición de qué es una start-up apunta a su capacidad para atraer inversión. El 83% de las compañías españolas analizadas en este informe se han quedado en el rango de entre uno y 10 millones de dólares. Y en cuanto a la comparativa entre cuántos lo intentan y cuántos lo consiguen, la cuota es muy baja. Startupxplore, comunidad que monitoriza la actividad en el ecosistema español, tiene ya localizadas 3.666 empresas luchando por abrirse hueco en este sector. Y, según los datos de este estudio, en estos últimos cinco años apenas un 1% (37 empresas) han logrado una de las dos vías de éxito: salir a Bolsa o ser compradas.

El estudio da también motivos para la esperanza en la evolución del ecosistema español. Primero porque, como los otros cuatro, crece. En 2014 se produjeron casi la mitad de las exits (16 de 37), es decir, la venta de la compañía o su salida a Bolsa. Otro dato positivo, que refleja la reciente inauguración en Madrid del cuarto Campus Google del mundo dedicado a las start-ups, es la confianza de EE UU en el potencial de España para madurar. Es el segundo país de los cinco a examen donde EE UU ha comprado más empresas: el 43% de las exits han sido adquisiciones de compañías de este país, un dato que sitúa a España solo por detrás de Reino Unido.

Italia no atrae a EE UU

Italia, con un panorama de inmadurez muy similar al español (si se descuentan esas tres grandes compañías) no logra despertar el mismo entusiasmo entre los inversores estadounidenses (solo un 25% de los compradores de las start-ups italianas eran de Estados Unidos).

“Conseguir exits es buen un síntoma. Y que estas vengan de mercados como Estados Unidos indica que el ecosistema que se está construyendo en España no está cerrado sobre sí mismo, sino que es atractivo internacionalmente. Para mí, que España consiga atraer a compañías extranjeras es una señal de que se están creando empresas de calidad y de que hay una actitud en el sector hacia la internacionalización”, asevera Onetti. Otro indicio que apunta a esta apertura al mercado mundial es la futura entrada de Scytl en el Nasdaq, el principal índice bursátil tecnológico del mundo, prevista para 2016.

El informe analiza tres parámetros para describir la situación de los cinco países. La detección de scaleups (start-ups que consiguen más de un millón de dólares de financiación), scalers (aquellas que han superado los 100) y exits (venta de la compañía o salida a Bolsa). Y según estos parámetros la clara vencedora es Reino Unido. Es la que más financiación ha conseguido hasta los 11.100 millones de dólares (casi 10.000 millones de euros, cinco veces más que España) y en la que más scaleups (399) y scalers (19) posee. Solo Alemania vence a Reino Unido en uno de los parámetros principales, las exits: 125 frente a 85. España se sitúa en cuarto lugar en los tres parámetros, solo por delante de Italia. “Pero España da buenos síntomas. Ha logrado ya tres scalers. Italia no ha conseguido ninguno. Que aparezcan ya este tipo de grandes empresas es buena señal”, apunta Onetti.

Tres empresas absorben el 63% del
dinero para proyectos tecnológicos

El ecuador de 2015 ha tenido buenas noticias para la España start-up. A la llegada del Campus Google se han sumado rondas de financiación muy relevantes, como los 23 millones de euros conseguidos por Job and Talent en mayo, o la venta de compañías de éxito como Blackphone, que compartía accionariado al 50% entre dos compañías: la norteamericana Silent Circle y la start-up española Geeksphone. Tras confirmar la operación en febrero, Rodrigo Silva, consejero delegado de Geeksphone, señaló que el montante de la operación era “de campeonato”, pero no desveló la cifra.