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Andorra venderá mediante subasta los activos sanos de BPA

Las autoridades financieras esperan cerrar la operación "antes de final de año"

El país crea un 'banco bueno' con ficha bancaria con los activos "legítimos" de la entidad

Las instituciones financieras andorranas venderán los activos sanos de Banca Privada d'Andorra (BPA) mediante subasta pública. Así lo ha decidido la Agencia Estatal de Resolución de Entidades Bancarias (AREB), que tutela el proceso de reestructuración de la entidad que fue intervenida tras un informe de la unidad antifraude del Tesoro norteamericano por supuestamente favorecer el blanqueo de capitales procedentes del crimen organizado. Según ha informado esta tarde la agencia andorrana, para ello se constituirá "de inmediato" una nueva entidad que agrupe los activos sanos de BPA, que es la matriz de Banco Madrid.

Desde que arrancara la crisis de BPA, las autoridades financieras han barajado varias posibilidades. Ninguna de ellas, sin embargo, contemplaba la supervivencia del banco, que antes de la intevención pública controlaba la familia Cierco. Encima de la mesa estuvo su nacionalización, su troceamiento para ser repartida entre varias entidades, su fusión con otro banco andorrano e incluso su liquidación. Sin embargo, finalmente se ha optado por la venta "mediante una subasta que garantice la mejor concurrencia y competitividad" para "maximizar el valor" del banco. Las autoridades esperan cerrar esa operación antes de finales de año.

El primer paso para privatizar la entidad que fue intervenida por el Instituto Nacional Andorrano de Finanzas (INAF) consiste en aislar los activos contaminados por actividades ilícitas de los sanos después del "estricto proceso de revisión de cada cliente" que han llevado a cabo "expertos independientes" en prevención de blanqueo de dinero y financiación del terrorismo. Los activos que sean señalados como ilícitos se quedarán en BPA, que se convertirá en un banco malo. Los "legítimos" pasarán a un banco bueno que, según la AREB, "no heredará ninguno de los riesgos vinculados" a esas deficiencias.

Esta entidad puente, añade la agencia estatal, contará con una ficha bancaria nueva, lo que debería permitirle volver a operar en los mercados y desbloquear el control de capitales actual, por el que cada cliente solo puede retirar un máximo de 2.500 euros semanales. "El objetivo último de las autoridades andorranas consiste en normalizar la situación de los clientes aptos dentro de un marco de estabilidad patrimonial que permita ejecutar correcta y eficazmente el plan de resolución de BPA", reza el comunicado. La AREB se encargará de controlar y capitalizar el banco. De hecho, la llamada ley BPA creó un fondo de 30 millones de euros que deben sufragar el resto de las entidades financieras andorranas para asumir los costes de reestructuración del banco.