Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rupert Murdoch deja la gestión de 21st Century Fox a su hijo James

El empresario de 84 años prepara la transición en la gestión de sus empresas

Análisis de la salida de Rupert Murdoch. Rick Wilking (Reuters) / CNBC

A sus 84 años, Rupert Murdoch empieza a delegar poderes. Y lo hará cediendo la gestión de 21st Century Fox a su hijo James. Es el conglomerado de entretenimiento más poderoso del mundo tras Disney. El traspaso de las riendas se producirá posiblemente a lo largo de este año o comienzos de 2016 a más tardar. Lachlan Murdoch, el primogénito, fue nombrado hace un año copresidente de la sociedad que lleva el negocio audiovisual de la antigua News Corporation, tras separarse hace dos de la unidad de prensa escrita.

James Murdoch fue visto desde hace tiempo como el sucesor natural del patriarca, pese a que su hermano tuviera más experiencia. Pero su perfil quedó muy tocado por el escándalo de las escuchas ilegales en Reino Unido. Hasta hace un año, cuando fue ascendido al nivel de Chase Carey al frente de las operaciones del conglomerado y volvió a contar en la batalla por la sucesión de Ruper Murdoch, que tiene ya 84 años de edad. Su idea es la de seguir como presidente de Fox.

La sucesión de Murdoch es un tema recurrente desde hace años y de la que se habla abiertamente. El movimiento fue anticipado por la cadena financiera CNBC. Cuando se concrete el cambio de mando, se da por hecho que Carey asumirá un papel más de asesor que de gestor del grupo. Es una de las personas de mayor confianza fue de la familia Murdoch. Aunque James asumiría el cargo de consejero delegado, la dirección la llevará mano a mano con su hermano Lachlan y su padre.

La última palabra la tendrá Rupert Murdoch, ya que la familia controla la mayoría de los derechos de voto. James Murdoch, de 42 años, logró durante el último año reconstruir su imagen entre los inversores, gracias a su trabajo como director de operaciones junto con Chase Carey, y se considera que alcanzó la madurez suficiente para asumir una responsabilidad mayor. Fue de los primeros que apostó hace años por toda la expansión digital, que llevó a la distribución de contenido audiovisual.

Lo interesante será ver como funcionará esta “asociación” entre los dos hermanos a la hora de gestionar el grupo de medios. Lachlan, de acuerdo con la información que circula, desempeñará más bien una función estratégica como copresidente mientras que James será responsable de materializar la visión. La cuestión de la sucesión se abordará en la reunión del consejo de administración de Fox prevista para la semana próxima, aunque los cambios llevarán aún unos meses para poder materializarse.

Otra cosa muy distinta es lo que piensen los inversores de Wall Street. La nueva aclaración en el plan de sucesión fue recibida con una caída del 1% en el valor de Fox. Por un lado, porque Carey es una figura muy respetada en el parqué. Por otro, porque existe el temor de que el ascenso de James se esté haciendo más por sus lazos familiares que por su capacidad de gestión. Esa concentración de poder en la familia crea recelos o cuanto menos cautela en el parqué. Lo que de momento parece claro es que el patriarca seguirá plenamente implicado.