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Walmart necesita otro ‘Frozen’

El beneficio de la cadena de hipermercados sufre el impacto de la fortaleza del dólar y el alza de salarios en EE UU

Agentes bursátiles negociando acciones de Walmart
Agentes bursátiles negociando acciones de Walmart AP

El poder de la franquicia Disney trasciende los estudios de Hollywood. Hasta el punto de hacer tambalear los números de grandes corporaciones del consumo como Walmart. Los resultados trimestrales de la cadena comercial se quedaron cortos, entre otros motivos, porque el departamento de entretenimiento no se benefició como en 2014 de las ventas de películas de Frozen.

“No hemos tenido nada como eso este año”, admitía en la conferencia con analistas Charles Holley, el director financiero de Walmart. El DVD de la producción de Disney salió a la venta en marzo de 2014, un mes antes de cerrar las cuentas del trimestre. Los últimos resultados del conglomerado de medios también muestran una caída en los ingresos de su división de estudios de cine.

Walmart despidió el primer trimestre con un beneficio neto de 3.340 millones de dólares, tras generar una cifra de negocio global de 114.830 millones. Las ventas quedaron prácticamente planas cuando se comparan con el mismo periodo del año anterior. Hay otros factores que hicieron de tapón. Como sucede con otras multinacionales, los ingresos en la división internacional cayeron casi un 7%.

El motivo es la fortaleza del dólar, que se tradujo en una pérdida de ingresos para Walmart de 3.300 millones. El pasado trimestre coincidió también con la entrada en vigor a comienzos de abril del incremento en el sueldo mínimo a sus empleados en EE UU, lo que contribuyó también a dar un bocado al beneficio. Fue solo un mes, por lo que el efecto se notará más en el segundo trimestre.

Wall Street recibió los resultados con una caída superior al 3,5%. Comparar las cuentas de Walmart con las del año pasado es complicado por estos tres factores. Pero lo que también es cierto es que las grandes cadenas comerciales en EE UU no terminan de ver que la caída en el precio de la gasolina se traslade en más ventas, pese a que pase más gente por sus supermercados.

Esos ahorros al pie del surtidor se están destinando más bien a hacer compras más grandes, como coches nuevos o a la vivienda. Las nuevas construcciones de inmuebles de tipo resildencial creció cerca de un 20% en abril, al ritmo más alto desde 2007. Y mientras que Walmart se estanca, la cadena Home Depot mejoró los ingresos un 6%, a 20.900 millones.