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Alexandre Lamfalussy, padre fundador del euro

Fue el primer presidente del Instituto Monetario Europeo, el predecesor del BCE

Alexandre Lamfalussy, padre del euro
Alexandre Lamfalussy, en una imagen de 2006. BLOOMBERG NEWS

Alexandre Lamfalussy, guardián de la ortodoxia del euro y uno de sus padres fundadores, falleció el pasado sábado a los 86 años. Belga de origen húngaro, creador luego de lo que se ha venido a conocer como el proceso Lamfalussy, que marcaría la legislación financiera que acompañó el lanzamiento de la moneda única europea, Lamfalussy presidió entre 1994 y 1997 el Instituto Monetario Europeo (IME), el organismo que se acabaría convirtiendo en embrión de lo que ahora es el Banco Central Europeo (BCE).

Aunque tuvo la oportunidad de presidir la entidad que ahora rige los destinos de la moneda única europea, estaba entonces a punto de cumplir los 70 años y prefirió dar paso al holandés Wim Duisenberg, solo seis años más joven que él, que dirigió el IME entre julio de 1997 y julio de 1998 y que desde entonces y hasta octubre de 2003 sería el primer presidente del BCE.

Defensor por principios de la independencia de la autoridad monetaria europea frente a la autoridad política o los grandes bancos centrales, el que luego sería premiado por el Gobierno belga con una baronía defendió siempre la creación del euro, incluso cuando luego llegaron los malos tiempos. “La Unión Europea no existiría sin la unión monetaria”, escribió en sus memorias, publicadas en 2013. “Tuvimos que hacerlo aprendiendo a golpes, con perseverancia”, añade en ese texto.

Nacido en 1929 en Kapuvar, un pequeño balneario en el noroeste de Hungría, cerca de la frontera con Austria y no lejos de la actual Eslovaquia, Lamfalussy huyó en 1949 del régimen comunista atravesando con otros tres amigos la frontera austriaca campo a través en pleno invierno. Se dirigió a Bélgica, donde le habían concedido una beca. En el que acabaría siendo su país de adopción estudió Economía en la Universidad Católica de Lovaina. Se doctoró en Oxford en 1957.

Trabajó en la banca privada y se convirtió en presidente del consejo ejecutivo del Banque de Bruxelles en 1971, aunque dimitió de ese cargo después de que unas inesperadas pérdidas en los mercados de divisas llegaran a amenazar la supervivencia del banco. En sus memorias explicó que él no tenía las responsabilidades de control de aquellas operaciones pero sintió que tenía la obligación política de dimitir como máximo responsable de la entidad.

En 1976 empezaría a recorrer un camino que acabaría convirtiéndole en uno de los padres fundadores del euro. Aquel año empezó a trabajar en el Banco de Pagos Internacionales, con sede en la ciudad suiza de Basilea, que viene a ser una especie de banco central de los 60 bancos centrales que lo componen y que actúa con independencia de la autoridad política.

Allí fue donde aprendió la necesidad de separar el marco de actuación de la autoridad política frente a la autoridad monetaria. Aunque él mismo parecía resignado a aceptar la realidad del poder político, o al menos de la preeminencia de Alemania en la construcción del euro, en frases tan enigmáticas como la que pronunció en enero de 1994, tras la primera reunión del Instituto Monetario Europeo: “No debería aceptar más influencia del Bundsesbank que si estuviera sentado en la cima de una montaña en cualquier lugar”.

El BCE le homenajeó ayer por “su compromiso y contribución a Europa y al euro” y destacó que “el nombre de Alexandre Lamfalussy estará siempre inextricablemente conectado con la moneda única europea y con el Banco Central Europeo”.

Historia de las finanzas

Aunque su gran momento público llegó como cabeza visible del embrión de la autoridad monetaria europea, su nombre acabó pasando a la historia de la letra menuda de las finanzas comunitarias como progenitor de lo que se ha venido a llamar el “proceso Lamfalussy”, el sistema normativo y legislativo de los servicios financieros europeos de valores, banca y seguros creado por un grupo de trabajo presidido por él en marzo de 2001. Un proceso que engloba las directivas y reglamentos comunitarios bajo control de la Autoridad Europea de Reglamentos y Valores (ESMA en sus siglas en inglés).

“Como autor de un sistema de normas del sistema financiero que lleva su nombre, anticipó la necesidad esencial de que la integración del sistema financiero en Europa fuera de la mano con la integración monetaria y llevó adelante ese proceso”, subraya el BCE en su nota de homenaje a Alexandre Lamfalussy, un hombre menudo pero de gran talla.

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